El caso de la intendenta de Quyquyhó, Patricia Corvalán, y del presidente de la Junta Municipal, Carlos Bareiro, está rompiendo todos los esquemas de la polÃtica paraguaya. Tras ser beneficiada con arresto domiciliario y el uso de una tobillera electrónica, Corvalán se enfrenta a la posibilidad de que la Junta pueda destituirla de su cargo. El problema es que el titular del legislativo comunal también está en su casa.
Pese a la gravedad de los hechos que se le imputan a Corvalán -presunto desvÃo de fondos por más de G. 1.100 millones-, el juez Osmar Legal no le impidió ejercer sus funciones, aunque debe hacerlo desde su domicilio, vigilada por las autoridades.
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Lejos de mostrarse acorralada, Corvalán consiguió autorización para viajar a Brasil por "motivos familiares", incluso cuando el proceso en su contra ya habÃa iniciado, y más tarde presentó una acción de inconstitucionalidad ante la Corte Suprema para que le habilitaran su reelección, bajo el argumento de que una eventual proscripción afectarÃa sus "derechos polÃticos como mujer" .
Este movimiento se da mientras su esposo, el diputado Esteban Samaniego, permanece blindado por sus fueros en el mismo caso de supuesto desvÃo. Samaniego es conocido no solo por las denuncias de corrupción en su contra, sino también por ser un hombre con conductas violentas en la cámara baja.
Corvalán corrÃa el riesgo de ser destituida si es que los concejales utilizaban la norma a su favor. La Ley Orgánica Municipal establece que, ante una "ausencia no justificada" de la intendenta por más de 30 dÃas, la Junta puede declarar su vacancia y elegir a un reemplazante. Pero el colegiado funciona actualmente en la casa del presidente Carlos Bareiro, quien responde a la jefa comunal, y Corvalán renunció a tiempo para poder competir por una banca en la Junta.
De hecho, Bareiro también tiene arresto domiciliario y tobillera luego de quedar procesado por los delitos de enriquecimiento ilÃcito, lesión de confianza y asociación criminal en la misma causa que salpica a Corvalán y Samaniego, quien fue intendente de la ciudad. El viernes se dio un hecho insólito cuando Bareiro convocó a los concejales a su domicilio para sesionar y aprobar la renuncia de Corvalán.
En las últimas internas municipales, Quyquyhó fue escenario de denuncias de compra de votos y violencia fÃsica. AllÃ, Samaniego y la gobernadora Norma Zárate impulsaron la postulación de Mercedes Medina Yegros para el ejecutivo comunal. El sector disidente del coloradismo denunció presiones, agresiones por parte del equipo del diputado y la supuesta manipulación de las urnas para garantizar la victoria.
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