El Ejecutivo dio luz verde al acuerdo para la relocalización de la zona franca paraguaya en el puerto de Rosario, un paso estratégico destinado a reactivar este enclave para el comercio exterior y fortalecer la logÃstica en la hidrovÃa Paraguay-Paraná. Sin embargo, los sojeros paraguayos insisten en que la prioridad debe ser el puerto de Montevideo para tener más alternativas de salida al mar.
La ley promulgada por Santiago Peña a mediados de abril autoriza mover la zona franca, concedida a Paraguay en marzo de 2019, del centro al puerto de la ciudad argentina. La iniciativa, en la práctica, busca actualizar las condiciones del convenio firmado en 1979 y adaptar la infraestructura a las exigencias actuales de operatividad, competitividad y movimiento comercial.
El nuevo esquema apunta a convertir al puerto franco en un punto clave para la exportación de granos y otros productos paraguayos, aprovechando la importancia logÃstica del puerto de Rosario, uno de los mayores polos industriales sojeros de la región, como ponderó el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, durente una visita reciente a Argentina.
Dentro de las propuestas analizadas para la relocalización figura un predio de unas 13 hectáreas en una zona con potencial para el desarrollo de infraestructura portuaria.
La mudanza también forma parte de las conversaciones entre Paraguay y Argentina en torno a la integración logÃstica regional. La expectativa es que el nuevo enclave permita impulsar inversiones público-privadas y mejorar las condiciones de exportación para los productores paraguayos.
Sin embargo, a la par se está manejando la posibilidad de contar con más opciones para el transporte de carga, especialmente en el sector privado, mientras la privatización de la hidrovÃa que prepara Javier Milei entra en su etapa final.
El titular de la Unión de Gremios de la Producción, Héctor Cristaldo, valoró la integración logÃstica como un paso importante para Paraguay, aunque advirtió que el paÃs tenÃa que priorizar una salida al mar a través de Uruguay para reducir su dependencia de Argentina, una visión que comparten otros actores locales.
El dirigente sostuvo que Paraguay necesita trabajar de manera simultánea en distintos corredores por la vulnerabilidad que implica depender de una sola vÃa de salida para el comercio exterior. Además, la zona franca en Rosario solo implica operar como en un puerto paraguayo, es decir, no habrá exoneración en peajes o en tasas impositivas.
"Argentina tiene las mismas multis (multinaciones) que nosotros y manejan los puertos allá. La zona franca paraguaya va a ayudar, pero nuestra producción necesita más bocas de salida para que las empresas paraguayas puedan incursionar en otros mercados. El puerto de Montevideo va a dar más autonomÃa comercial a las cooperativas y a las empresas paraguayas para salir al mundo", apuntó Cristaldo a LPO.
A finales de abril, Riquelme visitó la zona industrial de Rosario, donde elogió el funcionamiento del complejo aceitero que concentra gran parte del procesamiento de soja de la región. Fue en medio de una gira que lo llevó también a Buenos Aires para atraer a empresarios preocupados por la situación económica en el paÃs vecino.
Argentina produce alrededor de 40 millones de toneladas de soja al año, mientras que Paraguay genera cerca de 10 millones de toneladas, de las cuales aproximadamente 6 millones son enviadas a Rosario para su industrialización. Durante el recorrido, el ministro destacó la capacidad operativa de una de las plantas, que puede procesar el equivalente a 10.000 hectáreas de producción de soja por dÃa.
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