Miguel Prieto llega a un café en pleno centro de Ciudad del Este para la entrevista. Antes de entrar, el exintendente y lÃder de Yo Creo es interceptado por no pocos seguidores que le piden una foto o lo paran para darle ánimos. No es algo que muchos polÃticos puedan presumir en estos dÃas, pero Prieto viene de imponer a su candidato Daniel Pereira Mujica en las elecciones de noviembre y ahora busca capitalizar su popularidad para pavimentar el camino a las presidenciales en 2028.
Prieto, un joven dirigente de 36 años que terminó con la hegemonÃa colorada en el Este, entra al local que administra el concejal Óscar "Café" González con una sonrisa y empieza a relatar su trayectoria. "Soy hijo de comerciantes no polÃticos. Mi mamá es afiliada al Partido Colorado y mi papá al Partido Liberal. Crecà mirando ambos polos. Pero la polÃtica no estaba en mi radar", dice a LPO.
El exjefe comunal esteño no esquiva ninguna pregunta y responde sobre el pulso en la frontera, la criminalidad, la ruptura con el PLRA y la evolución del gobierno de Santiago Peña. Y, sobre todo, apunta al temor que percibe en los partidos tradicionales. "Hay acuerdos allá arriba, a escondidas, de pequeños sectores de las cúpulas liberales y coloradas para intentar frenar a Yo Creo en Ciudad del Este", dispara.
-MedÃs bien en las encuestas y no falta mucho para 2028. ¿Estás hablando con tus colegas de la oposición sobre la candidatura? Kattya dijo que quiere ser presidenta, Estigarribia también.
-Se está dialogando. Yo soy consciente de que el Partido Colorado es gigante y nunca hay que subestimarlo. Te puede ganar, dar vuelta una elección en el dÃa, por la maquinaria que maneja. Una lluvia te puede cagar las elecciones porque el voto pasional no va a salir como el voto estructural. Se juegan muchas cosas, pero hay mucho que hablar porque la oposición está muy atomizada. Tengo buen diálogo con Kattya en paralelo a todo lo que ella dice en público. Con Ricardo, la relación era mucho mejor hasta lo que pasó con Carlos Portillo acá en el Este y los votos dentro del directorio en diciembre. Nos fuimos alejando un poco, pero no es nada que no se pueda subsanar hablando.
Lo que pase en las municipales de octubre va a ser clave. Se va a reacomodar el tablero y a partir de ahà nos vamos a sentar en una mesa a hablar con todos los que pretendemos ser candidatos a la presidencia. Independientemente a la intención de voto que pueda tener yo o que puedan tener Kattya, Ricardo o Payo, los resultados de octubre van a influir muchÃsimo en la forma en que nos sentemos a negociar. Mi intención es llegar unidos, con una oposición fuerte y con una construcción, porque las posibilidades, por más de que tenga buena intención de voto, bajan radicalmente en caso de que yo me vaya solo.
-¿Por qué se rompió el vÃnculo con los liberales y con Payo después de las elecciones de noviembre?
Yo creo que son intereses locales. Cada municipio es un universo y tiene sus peculiaridades. Todos están unidos en San Juan Nepomuceno y no les interesa lo que pasa en Asunción. Ciudad del Este es otra realidad. Gran parte del pueblo liberal y de los dirigentes liberales están conformes con nuestro modelo de gobierno y con la intendencia Daniel Pereira Mujica. Es solo un sector del PLRA, el de Carlos y MarÃa Portillo, que fue mi aliada y trabajamos muy bien juntos, el que en este momento apunta de repente, no sé por qué, a la intendencia a sabiendas de que no tienen ninguna posibilidad de llegar. El golpe que puede llegar a darnos no va a ser tan fuerte. Creo que se van a llevar el 5 o el 7 por ciento, o siendo muy generoso, el 10 por ciento de los votos. Mujica va a ser reelecto con una diferencia absurda, muy parecido a lo que fue mi elección en 2021 o su propia elección en 2025.
-¿Qué pasó para llegar a ese quiebre con los Portillo?
Le dimos la intendencia a MarÃa. Mi candidata era Valeria Romero. Pero MarÃa Portillo querÃa ser intendenta interina y era el voto que exactamente necesitábamos para que sea Valeria, y como no podÃamos darle a un colorado y ella era nuestra aliada, nos juntamos con los seis concejales de Yo Creo para cambiar los votos, nos sentamos con MarÃa y Valeria cedió por el bien de la unidad. Es una prueba de camaraderÃa y de confianza que le dimos al PLRA. Tenemos estudios que dicen que en Ciudad del Este y en muchos puntos del paÃs, la marca Yo Creo, la Lista 123, el color naranja, está muy fuerte y eso ayuda a ganar más votos colorados que son los votos claves para ganar una elección. Cuatro de cada diez colorados dicen que votan a Miguel Prieto. Eso quisimos que entiendan los liberales para volver a ganar en Ciudad del Este. Entiendo el amor que le tienen a su color y a su historia, ellos eligieron un color diferente, un número de lista diferente y que no esté la palabra Yo Creo porque el PLRA es histórico, gigante y un montón de historias.
Por eso rompieron con nosotros, oficialmente, al menos el sector de Carlos Portillo. Extraoficialmente no sé, pueden ser otros intereses, puede ser que ya se estén jugando las presidenciales acá, e inclusive a muchos actores de la oposición les conviene que yo pierda en Ciudad del Este para que eso debilite mis chances para la presidencia.
¿Creés que ese sector del PLRA también está tejiendo un pacto con los ZacarÃas?
Ni siquiera hace falta un pacto con los colorados para frenar mi avance hacia otros puntos del paÃs porque yo no formo parte de esa cúpula tradicional. Yo gané por el voto del sector más ciudadano, no vengo de un linaje polÃtico. Siento que hay cúpulas históricas dentro del Partido Colorado y del Partido Liberal que están preocupados. Hay acuerdos allá arriba, a escondidas, de pequeños sectores de esas cúpulas para intentar frenar a Yo Creo en Ciudad del Este. Por eso se dio esta ruptura. Carlos Portillo simplemente un peón dentro de ese acuerdo.
-¿Hablás con dirigentes del coloradismo?
Se me acercan afiliados del Partido Colorado todos los dÃas a decirme que me apoyan. Inclusive concejales colorados de fuera de Alto Paraná. Con el sector de Colorado Añetete, desde Mario Abdo BenÃtez hasta senadores y diputados, tengo buena relación. No me persiguen, los que sà lo hacen son los cartistas, el sector más duro y más fuerte dentro del partido. Siento que Colorado Añetete es un poco más democrático y más abierto, se puede dialogar con ellos, o por lo menos no te persiguen cuando están en el poder. Mi relación es 50 y 50, con un sector bien y con el otro no.
¿Con quién preferirÃas medirte en unas presidenciales: Wiens o Alliana?
PreferirÃa enfrentarme a Alliana. Para mis pretensiones es mejor que él gane las internas coloradas, pero asà como están las cosas creo que el ganador será Arnoldo Wiens.
A Abdo y a Wiens los imputaron. A vos también. ¿Penás que hay una instrumentalización de la justicia?
Esto es algo mundial. Todos los polÃticos del mundo tenemos algún tipo de problema judicial. Acabaron de condenar al expresidente de Corea del Sur a cadena perpetua. Miguel Prieto no es la excepción y Mario Abdo y Wiens tampoco lo son. Cómo lo envidio a Arnoldo Wiens, porque él fue imputado y la justicia, con un juez, agarró y rechazó la imputación. En mi caso la aceptan. Sà hay diferencias. Pero estoy feliz por él, quizás los jueces lo miran diferente porque es colorado. En el fondo hay una posibilidad de que llegue a la presidencia de la República y nadie quiere tener problemas con un futuro presidente. En mi caso se acercan algunos jueces y fiscales a escondidas a decirme que están obligados a hacerlo. Un fiscal que me estuvo investigando, no voy a decir el nombre, me invitó a una cena con su familia y me dijo que yo era la persona que el paÃs necesitaba y que el voto suyo y de toda su familia estaba conmigo.
¿Cómo evaluás el gobierno de Santiago Peña?
No creo que esté haciendo un gobierno tan malo. Vamos a dividir las cosas. La macroeconomÃa y la microeconomÃa. Para los grandes capitales que generan riqueza y desarrollo, nuestro presidente no es malo. Yo le doy pulgar arriba a Santiago Peña porque es un presidente que vende nuestro paÃs, es un presidente que está detrás de atraer a los grandes capitales para generar desarrollo. Esa también es mi lÃnea polÃtica. Ahora, en la microeconomÃa es donde se tiene una desconexión con el pueblo, que al final es la mayorÃa.
En mis recorridos estoy hablando con la gente y todavÃa no permea el grado de inversión, el desarrollo, los capitales brasileños que están viniendo a invertir. En Alto Paraná, sÃ. Ya estamos sintiendo el efecto positivo de la invasión de capitales argentinos y brasileros. No sé qué está pasando en Brasil y en Argentina, pero acá estamos felices con eso porque nos conviene, porque genera desarrollo. Pero quitando Alto Paraná y tal vez Asunción, el resto del paÃs se siente abandonado. Necesitan obras de salud, caminos, inversión en educación, acceso a agua potable, cosas básicas. El gobierno no está pudiendo dar ningún tipo de resultado y está generando un descontento masivo, que pretendo aprovechar en las futuras elecciones.
¿Con qué modelos te identificás en la región?
Cada pueblo tiene su peculiaridad y su idiosincrasia. Personalmente me inspiro mucho Bukele, al menos le sigo y veo que tiene puntos muy positivos.
¿Te referÃs a su modelo de seguridad pública?
A su modelo de seguridad pública y también a las inversiones en infraestructura. La recuperación del casco histórico de San Salvador, la Biblioteca Nacional. La obra estatal, la inversión estatal y su modelo de seguridad pública, que él lo vende magistralmente. Es algo que yo admiro, obviamente Paraguay es un paÃs mediterráneo, tenemos otras necesidades. Después busco algo no tan extremista como Milei, pero creo que está haciendo un excelente trabajo en disminuir la inflación y el déficit fiscal. Yo soy un poquito más de centro.
¿Cómo te definÃs polÃticamente?
Yo me defino de centroderecha, pero sin abandonar las luchas sociales. Porque, ¿qué es lo que busca el capitalista? Que el Estado no le moleste, que no le ponga trabas y que no le persiga. Yo aprendà eso acá entre estos comerciantes en Ciudad del Este, y durante mi gobierno progresaron, prosperaron y vivieron tranquilos. Y el ciudadano, trabajador de a pie, él sà busca mejoras en servicio. Entonces es un equilibrio entre los dos, a través de un diálogo para escuchar a las dos partes. Por eso me considero de centro. Creo que es muy difÃcil, en este momento en el que hay una batalla cultural en el mundo, no elegir un bando, pero yo trato de elegir a mi paÃs, a mi gente.
¿Cómo fue gobernar esta ciudad tan febril, con una carga tan mezclada en todo?
Haber nacido y crecido acá me ayudó. Porque en el colegio tenÃa compañeros indios, árabes, taiwaneses, brasileños, chinos. Llegó a pasarme en un colegio que un compañero y yo éramos los únicos negritos de la clase (risas). Eso me ayudó bastante a tener llegada a distintas etnias, me abrió la mente, me ayudó a tener contacto con los comerciantes. Y me ayudó a no chocar con los intereses y a buscar siempre mediar. Creo que me fue bastante bien durante el gobierno, y venir del sector privado también me ayudó a destrabar, hasta cierto punto, esta maquinaria tan burocrática que es el Estado, que al final fue el gran desafÃo que tuve. Fue una experiencia que me hizo crecer muchÃsimo en lo personal, en lo mental y lo psicológico, porque pasé malos ratos por el altÃsimo nivel de estrés. Pero me ayudó bastante a entender la dinámica de la ciudad y del paÃs y a acceder a mucha información.
¿Cuál es tu mirada de la criminalidad que se da en zonas de frontera y afecta a Ciudad del Este?
Yo crecà acá, y realmente uno ve muchas cosas, pero es como cuando uno entra en modo supervivencia, tratás de no observar mucho y seguir tu camino, ¿verdad? Entonces, yo dejé bastante claro gané la intendencia que iba a enfocarme netamente en la administración de los recursos municipales y no meterme en cuestiones de seguridad nacional. Claro, cuando llegue a la presidencia, será algo ya de mi incumbencia. Nunca vi cuestiones de terrorismo, acá tengo muchos amigos árabes. Llegué a acceder a esa comunidad, son personas trabajadoras que también sufren esa estigmatización. Muchos lamentan ese rótulo, esa etiqueta de terroristas. Capaz los haya. Pero los árabes que yo conozco son buena gente, con quienes estamos construyendo la ciudad. Acá hay narcotráfico como hay en cualquier parte del mundo.
El tema del contrabando. Tenemos un puente de fácil acceso donde el control es muy básico, y eso facilita el intercambio comercial legal. El Puente de la Amistad generó la explosión económica de Ciudad del Estado, un segundo puente va a ayudarnos a crecer muchÃsimo más. Crecà con el concepto de que el contrabando no era algo malo. Está arraigado en nuestra forma de vivir. En la universidad comencé a entender que el contrabando es delito. Va a ser muy, muy difÃcil, y vamos a tener que encontrar una alternativa previa al diálogo si queremos cambiar este modelo.
En Paraguay hay un debate público permanente sobre la colusión entre polÃtica, justicia y sectores del crimen organizado. ¿Cómo te posicionás frente a ese nivel de irrupción institucional?
Hay un miedo generalizado. Cualquiera te va a responder que el crimen organizado permeó al Estado. Forma parte del gobierno y está institucionalizado. Esto ocurre en muchas partes del mundo, pero acá se siente que el crimen organizado es mucho más poderoso que muchas instituciones del Estado. Acá en Paraguay es como si estuviera en el ambiente. Hubo actores que intentaron luchar por la justicia, como Marcelo Pecci. Es un héroe nacional. Si llego a la presidencia, no es algo que voy a poder combatirlo solo, vamos a necesitar aliados internacionales, vamos a necesitar un gran diálogo entre gobiernos, porque el crimen organizado tiene ramificaciones. Son microestados dentro de los Estados, mucho más efectivos, y se mueven mejor porque manejan información.
¿En qué se diferenciarÃa un eventual gobierno tuyo al de Peña?
Santiago Peña viene de una lÃnea rÃgida, él no tiene libertad de acción.
¿Porque tiene un cacique arriba?
Claro. Porque tiene un cacique y ciertas conexiones. Lalo Gomes era diputado de su lÃnea polÃtica, y el senador Erico Galeano también. Uno que viene de afuera va a tener más libertad de acción o por lo menos no va a estar atado a favores polÃticos. Eso permite hablar con otros gobiernos para proyectar una acción con sinceridad.
La presencia de la comunidad china es muy visible en Ciudad del Este. ¿Estás a favor de un mayor acercamiento a la República Popular China?
Yo prefiero mantener la estabilidad, aunque el mundo ya no está tan estable en este momento. Mañana China invade Taiwán y nosotros nos quedamos atados, es un problema real. Tengo buenos contactos con empresarios chinos y taiwaneses, pero acá trabajan y no se habla de polÃtica porque lo que interesa son los negocios. Fui invitado a la República Popular China por Mamá Lisa y conocà Shanghái, PekÃn y otras ciudades. Es impresionante el progreso que tienen y eso me trajo una visión geopolÃtica que yo no sabÃa que era tal, en relación con Paraguay, China y Taiwán. Ahora, si eso va a traer inestabilidad financiera, vamos a mantener relaciones con Taiwán. El comercio fluye con China a través de Brasil y Uruguay. Un cambio podrÃa tener consecuencias al sistema financiero paraguayo y a las colaboraciones que hoy tenemos con el gobierno estadounidense, cuya prioridad es China.
¿En qué lugar queda Taiwán entonces?
Económicamente, China es más importante, pero polÃticamente lo es Taiwán. EEUU juega un papel muy importante. Hay una buena relación con Taiwán, ellos tratan de mantenerla porque es una cuestión de supervivencia. Taiwán hizo mucho ya por Paraguay y somos personas agradecidas, eso lo reconocemos.
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