Paraguay comienza a ganar visibilidad en el escenario regional de la minerÃa estratégica, impulsada por proyectos que avanzan hacia etapas más decisivas de desarrollo. El paÃs se perfila como un potencial nuevo actor en la cadena de minerales crÃticos, en un contexto internacional marcado por la transición energética y la creciente demanda de estos recursos.
En rigor, la actividad minera se encuentra en una fase incipiente en Paraguay. La mayorÃa de los proyectos están aún en etapas tempranas de prospección y exploración, aunque al menos tres iniciativas ya transitan hacia la fase de desarrollo, entre ellas la explotación de un yacimiento de titanio -clave para la nuclear- en Alto Paraná.
No obstante, el sector enfrenta limitaciones estructurales, como la escasa información geológica disponible y un marco regulatorio poco adaptado a la demanda global, con plazos reducidos y una burocracia que desalienta nuevas inversiones.
"Hay tres proyectos que están llegando a la fase de desarrollo, dos son de uranio y uno de titanio. Han utilizado toda la información geológica importante que se dispone y hoy están alcanzando la fase de explotación. Ahora viene la parte más dura, que es invertir para generar información geológica. Eso requerirá de un marco legal atractivo", dijo a LPO VÃctor Fernández, presidente de la Cámara Paraguaya de MinerÃa (Capami).
Si bien existe expectativa de que algunas instalaciones puedan entrar en fase de construcción hacia 2030, el desarrollo de una industria minera sostenible requerirá continuidad en los trabajos, mayor inversión y un fortalecimiento de la base de información geocientÃfica. El Gobierno parece apostar por capitales extranjeros para crear un antes y un después en el sector, una meta necesaria de cara a la demanda de energÃa limpia.
Los grandes inversores internacionales, conocidos como empresas "senior", observan con cautela la evolución del proceso, a la espera de señales claras en materia regulatoria. En paralelo, un número creciente de compañÃas "junior" ya opera en el paÃs e impulsa proyectos vinculados al litio, rocas ultrabásicas polimetálicas y otros minerales estratégicos.
El consenso dentro del sector es que la consolidación de la minerÃa dependerá de ajustes que pasen por la simplificación de trámites y la modernización del marco normativo. Estos factores aparecen como condiciones para apurar proyectos, que se traducirán, además, en la generación de empleo y tributos que paga la industria minera.
"El efecto más importante serÃa la diversificación económica que generará en el paÃs, y luego los ingresos extraordinarios que esta industria produce en concepto de regalÃas, impuestos, cánones mineros, en la inversión de construcción de infraestructura y el consumo de insumos industriales y de logÃstica y servicios. Además, la minerÃa a gran escala es un gran generador de empleo con sueldos dignos", apuntó Fernández.
La compañÃa estadounidense con capital canadiense Uranium Energy Corp (UEC) proyectó en 2024 una inversión de entre USD 500 millones y USD 1.000 millones para el desarrollo de un proyecto de explotación de titanio y hierro en los departamentos de Alto Paraná y Canindeyú, con un inicio estimado a partir de 2029.
Actualmente, la empresa encabeza los estudios técnicos y de exploración del denominado "Alto Paraná Titanium Project", que se encuentra en etapas preliminares de evaluación económica y ambiental. De concretarse, el emprendimiento tendrÃa un impacto macroeconómico significativo para Paraguay y le permitirÃa al paÃs jugar un rol clave en la industria de la energÃa nuclear, hoy en auge y una alternativa a los combustibles fósiles.
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