La intención del Gobierno de Santiago Peña de impulsar la construcción de la represa de Corpus Christi sobre el rÃo Paraná es una cuestión prioritaria, ya que la hidroeléctrica podrÃa alentar la llegada de capitales relacionados con el desarrollo de Inteligencia Artificial. Uno de los objetivos del ministro Marco Riquelme pasa por atraer inversiones millonarias para centros de datos.
Pero los planes de Peña generaron un fuerte malestar entre los trabajadores del sector eléctrico. "Estas movidas las tomamos como una estrategia para forzar la privatización de recursos estratégicos del paÃs", aseguró un dirigente de Sitrande a LPO.
El Gobierno sigue de cerca a un diputado misionero que busca reflotar la represa de Corpus
El descontento tiene raÃces en dos iniciativas impulsadas por el Ejecutivo que buscan reorganizar completamente el área energética. En rigor, Peña apura la creación del Ministerio de Minas y EnergÃa y un Ente Regulador de EnergÃa (ERE) independiente, que tendrÃa la facultad de fijar las tarifas eléctricas, una atribución que hasta ahora era exclusiva de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE).
Para las organizaciones sindicales, en particular Sitrande y la Mesa Energética Sindical, las reformas del Ejecutivo "encubren la intención de privatizar la generación y el servicio de la energÃa eléctrica". Las tensiones ahora bajaron, al menos de forma pública, ya que el titular de la cámara de Diputados, Raúl Latorre, logró calmar las aguas dÃas atrás tras cumplir con una bipartita con Sitrande.
Los trabajadores denuncian una contradicción: mientras son indispensables para reparar lÃneas, mantener subestaciones y garantizar diariamente el servicio, se sienten prescindibles al momento de decidir el futuro del sistema eléctrico.
De hecho, luego de ser excluidos de la Mesa Energética Nacional, los gremios sospechan que las reformas allanan el camino para que el sector privado se beneficie de la energÃa barata y terminé afectando la disponibilidad energética y el costo para el consumo en los hogares.
En este contexto de desconfianza, el proyecto de Corpus Christi, que busca generar energÃa para industrias electrointensivas como los centros de datos de IA, se percibe como un sÃmbolo la nueva polÃtica energética que prioriza los intereses de grandes inversores por encima de la soberanÃa energética y los derechos de los trabajadores del sector.
Según los estudios más recientes, la represa se ubicarÃa en el emplazamiento de Pindo-Ã, sobre el rÃo Paraná, entre la localidad argentina de Corpus (Misiones) y el distrito paraguayo de Hohenau (Itapúa). La potencia instalada estimada ronda los 3.500 megavatios (MW), aunque algunas fuentes del sector eléctrico mencionan cifras que van desde los 2.880 MW hasta los 3.500 MW.
Misiones evalúa un nuevo plebiscito para destrabar la represa de Corpus con Paraguay
Con esta capacidad, se proyecta una generación media anual de energÃa de aproximadamente 23.000 GWh, lo que equivale al 20% de la demanda eléctrica de Argentina. Para alcanzar esta producción, la central contarÃa con 24 o 25 turbinas tipo Kaplan.
La inversión total para la obra es uno de los puntos con mayor variación, calculándose entre US$ 4.200 y 5.000 millones según proyecciones actualizadas, aunque estudios anteriores de prefactibilidad estimaban un costo de hasta US$ 8.000 millones.
El proyecto permitirÃa reforzar el abastecimiento energético de los departamentos del sur de Paraguay y acompañar la demanda de las industrias que ya se instalaron en la zona y de aquellas que tiene previsto desembarcar, como las de data centers.
La represa todavÃa enfrenta una fuerte resistencia en Misiones, sobre todo por parte de los grupos ambientalistas, pero el legislador provincial MartÃn Arjol abrió el debate para convocar a un segundo plebiscito sobre Corpus, una iniciativa impulsada desde la Comisión Mixta Argentino- Paraguaya del RÃo Paraná (COMIP), luego del rechazo en los 90'.
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.