Un empresario estadounidense llamado Darío Antonio Silva Junior denunció un supuesto conflicto comercial y judicial con el laboratorio Indufar por la distribución de tirzepatida en Paraguay, el medicamento de moda para adelgazar. El denunciante no solo publicó una solicitada, sino que también recurrió a la embajada de Estados Unidos en Asunción y amenazó con llevar el caso a los tribunales de su país.
Según la denuncia, Silva aportó la fórmula, la inversión inicial, las proyecciones de ventas y su cartera de clientes para desarrollar el producto en el mercado paraguayo. Sin embargo, una vez que las ventas comenzaron a crecer, se modificaron las condiciones del acuerdo y se dejó de proveer a su empresa, aun teniendo un contrato firmado.
El contrabando de tirzepatida paraguaya mueve USD 500 millones en la Triple Frontera
Mientras las farmacias seguían comercializando la tirzepatida, la empresa denunciada le cortó el suministro sin ninguna explicación. Luego de la denuncia penal, la Fiscalía imputó a los directores y ejecutivos de Indufar por supuesta estafa, lesión de confianza y asociación criminal.
En la solicitada, Silva asegura que intentó alcanzar un acuerdo con Indufar antes de recurrir a la Justicia, pero las negociaciones no prosperaron y entonces presentó la denuncia ante el Ministerio Público. Posteriormente, la imputación fue admitida por el Juzgado Penal de Garantías N.º 6 de Ciudad del Este.
A pesar de los reclamos y ante la falta de acuerdo, el caso llegó al fuero civil y la jueza Victoriana Cáceres ordenó a Indufar cumplir con el contrato y entregar 150.000 cajas por mes, con una primera entrega dentro de los tres días posteriores a la notificación de la resolución, pero Silva no recibió ni el 1%.
De acuerdo a la denuncia, la empresa puso a disposición solamente 500 unidades y después recusó a la magistrada para no cumplir con lo establecido. Silva advirtió que llevaría el caso a los tribunales de EEUU y presentaría denuncias ante otros organismos de control si no consigue una respuesta favorable del laboratorio.
Silva también hizo llegar su reclamo al presidente Santiago Peña y le avisó que el caso afecta la imagen de Paraguay, sobre todo en un momento donde el Gobierno lleva adelante su política de hacer conocer al país para atraer inversiones extranjeras.
Todo lo sucedido fue comunicado a la embajada en Asunción, donde el afectado solicitó una reunión para presentar los antecedentes del caso. De momento, las denuncias continúan en el ámbito judicial, sin resolverse, mientras el empresario continúa sin recibir los medicamentos para la diabetes, pero utilizados últimamente para perder peso.
Indufar Comercial e Industrial SA es una empresa farmacéutica que inició sus actividades en 1973 y cuenta con más de cinco décadas de trayectoria en la fabricación y comercialización de medicamentos. Actualmente cuenta con un complejo industrial en Fernando de la Mora y con más de 1.000 empleados.
La empresa también tiene presencia comercial en países como Bolivia, Perú, República Dominicana, Uruguay y Ecuador, mediante la exportación de sus productos elaborados en Paraguay. Como representantes legales figuran Óscar Humberto Simón Palmerola y Carlos Daniel Simón Palmerola.
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.