La falta de pago de los salarios, que suma ya tres meses de retraso, obligó a los funcionarios de la Compañía Paraguaya de Comunicaciones (Copaco) a recurrir a sus respectivos referentes locales del Partido Colorado, en su mayoría presidentes de seccional y concejales, para que apuren el plan de rescate prometido por el titular de la estatal, Óscar Stark.
Desde su fundación, Copaco fue un espacio donde la ANR ubicó a la dirigencia, ávida de espacios, que además suele jugar un papel clave en cada elección, sea municipal o presidencial. Pero esos cupos están bloqueados hoy por Stark, que cuenta con la bendición de Gustavo Villate, ministro de Tecnología de la Información y Comunicación (MITIC), lo que implica cerrarle el grifo a diputados y senadores.
Ante la proximidad de las municipales, las bases coloradas exigen al Congreso que restituya esos cupos vedados, y lo único que tienen a mano los parlamentarios es un proyecto de ley de "modernización" para ordenar los números de Copaco. La estrategia del directorio pasa por imitar la gestión de las empresas privadas de telecomunicaciones, una vía para que la estatal vuelva a ser rentable.
La reacción de las bases quedó puesta de relieve ayer lunes durante la audiencia pública en el Congreso, donde se discutió el proyecto de reestructuración de Copaco, impulsado por el diputado colorado José Rodríguez.
Uno de los dirigentes que tomó el micrófono fue el precandidato a intendente de Nueva Italia, Sergio Melgarejo, quien pidió inyectar fondos públicos para frenar cualquier tentativa de privatización y devolverle algo de tranquilidad a los cientos de funcionarios que hoy siguen esperando el pago de sus salarios, caídos por la falta de recursos.
"No podemos imitar a empresas de telefonía para conseguir que Copaco vuelva a ser lo que era antes. Necesitamos una inversión de fondos públicos y evitar una privatización. Afiliados al partido que son funcionarios reclaman sus salarios, necesitan respuestas urgentes", dijo Melgarejo, presidente de seccional en su ciudad.
Para Stark, el único camino que le queda a Copaco es conseguir un socio privado capaz de aportar los recursos necesarios para salvar a la estatal de la quiebra. Esta tesis fue nuevamente planteada en el Congreso, pero no convenció ni a los sindicatos, ni a los funcionarios de la compañía ni tampoco a los parlamentarios de Honor Colorado.
Stark sigue en el ojo de la tormenta por su gestión sin resultados. De acuerdo a los últimos datos oficiales, Copaco acumula una deuda que supera los USD 120 millones, y sus trabajadores creen que la situación financiera abre la puerta a un proceso de privatización, una alternativa ya barajada en el pasado.
Villate defiende a Stark y pide tiempo para superar la crisis en Copaco
En la lista de espera para una negociación se ubican el fondo soberano de Emiratos Árabes Unidos -que prometió invertir USD 150 millones- y la empresa estadounidense Rivada Networks. Sin embargo, la cantidad de funcionarios activos en Copaco, unos 1.700 antes del desembarco de Stark, parece ser un obstáculo para concretar un acuerdo y permitir la primera transferencia de fondos.
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.