Los principales bancos del país, nucleados en la Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban), rechazaron al artículo 4 del proyecto de ley que busca modificar el Sistema Nacional de Pagos, impulsado por el Banco Central del Paraguay (BCP). Según los representantes del gremio, la redacción apunta a desmantelar a la empresa Bancard, que actualmente canaliza el 100% de las transacciones del sistema financiero a través del SIPAP.
Jerónimo Nasser, gerente del Banco Sudameris, participó este lunes de una reunión con diputados para pedir una revisión técnica de la legislación. "Estamos de acuerdo con la necesidad de regular el sistema, pero no fuimos consultados sobre un artículo clave que afecta directamente a una empresa con 40 años de trayectoria", advirtió.
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Pero el vocero de Asoban fue un paso más allá y dijo que la propuesta del BCP era propia "de países como Venezuela", en referencia al intervencionismo estatal. El punto más cuestionado por los bancos es el artículo 4, que establece nuevas restricciones y la posibilidad de intervenir si una empresa comienza a acaparar distintos roles dentro del sistema de pagos.
Según explicaron desde el gremio, el texto incorporado por recomendación del Ejecutivo busca limitar la participación accionaria de entidades financieras en compañías como Bancard, abriendo el camino para que otras procesadoras como Bepsa (Dinelco) del Banco Continental o UPay de Ueno ganen mayor participación de mercado. En el Gobierno hablan de desmonopolizar el Sistema de Pagos del Paraguay.
"No se necesita desmembrar a Bancard para lograr la interoperabilidad", sostuvo Nasser, quien recordó que más del 85% de las tarjetas emitidas en Paraguay ya funcionan en cualquier red, y que tanto billeteras como fintechs, cooperativas y bancos pueden operar sin restricciones con la infraestructura tecnológica existente.
"Hoy mismo pueden trabajar con Bancard. El QR interoperable lo hicimos nosotros y puede ser usado por la competencia", afirmó. Según Asoban, el sector solicita al menos 30 días para revisar los aspectos técnicos del proyecto y así evitar decisiones apresuradas que puedan dañar el ecosistema de pagos.
"Se están tomando decisiones sin información suficiente ni diálogo con los actores más relevantes. Bancard procesa más de 110 millones de transacciones al año, ¿por qué reemplazar o eliminar una empresa de clase mundial como esa?", cuestionó el vocero. Desde la óptica de los bancos, el argumento de que existe un monopolio es infundado. Actualmente existen cuatro procesadoras habilitadas: Bancard, Procard, Dinelco/Bepsa y U Pay.
"Las procesadoras funcionan como aeropuertos: todas las aerolíneas usan la misma pista porque sería irracional que cada una tenga su propio aeropuerto. Lo mismo ocurre aquí, donde todos los actores pueden operar con la misma infraestructura", explicó el gerente de Sudameris. Uno de los comentarios más controvertidos dentro de la reunión, según Nasser, fue el de la directora del BCP, Liana Caballero Krause, quien habría dicho que los bancos no deberían ser propietarios de una empresa como Bancard.
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Esa posición fue leída por el sector como una señal de intervención directa y una forma encubierta de restringir el funcionamiento de una firma que históricamente impulsó la modernización del sistema financiero. Asoban considera que el proyecto debería centrarse en promover la competencia y la transparencia, sin eliminar actores clave ni perjudicar a empresas ya consolidadas.
"Nos dijeron explícitamente que el objetivo es que Bancard pierda participación de mercado. Eso no es regulación, eso es direccionamiento del mercado", sentenció Nasser. La polémica se intensificó tras conocerse que los incisos que hoy provocan el rechazo de los bancos fueron introducidos directamente desde Presidencia. Los diputados deberán discutir mañana martes el proyecto que ya fue aprobado en el Senado.
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