Una delegación del Congreso de los Estados Unidos visitó esta semana la sede del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en Villa Serrati, donde mantuvo un encuentro con Carlos Fernández Valdovinos y el viceministro Felipe González. La comitiva, encabezada por el legislador French Hill, titular del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, se interiorizó sobre el rumbo económico de Paraguay y las reformas impulsadas por el Gobierno de Santiago Peña.
El encuentro tuvo como eje principal el análisis de las políticas macroeconómicas, los planes de desarrollo a largo plazo y las iniciativas sociales implementadas por el Ejecutivo. Según dijeron funcionarios del MEF a LPO, los congresistas se mostraron interesados en el Plan Nacional de Desarrollo Paraguay 2050, que propone una hoja de ruta para garantizar el crecimiento del país -Valdovinos habló de duplicar el PIB en la próxima década-, a través de reformas y la facilitación de inversiones, sobre todo del extranjero.
"Les impresionó que Paraguay piense más allá del corto plazo", dijo González al término de la reunión. La comitiva estuvo acompañada por el nuevo encargado de Negocios de la Embajada de los Estados Unidos en Asunción, Robert Alter. El diplomático busca recomponer la relación con Peña tras las fricciones entre el cartismo y exembajador Marc Ostfield, cuya misión terminó en enero.
Desde que asumió el cargo, Peña promovió y promulgó leyes que responden directamente a las recomendaciones de Estados Unidos y el Fondo Monetario Internacional. Por ejemplo, el presidente firmó la ley sobre el Régimen Nacional de Integridad, Transparencia y Prevención de la Corrupción, una medida que intenta marcar distancia con los antecedentes de opacidad en la gestión pública.
La firma de esta ley se produjo horas antes de que el Departamento de Estado de EEUU difundiera un duro informe sobre el clima de inversión en Paraguay, en el que advertía sobre una "desenfrenada corrupción" que desalentaba el interés del capital extranjero. En ese sentido, la presencia de legisladores estadounidenses podría interpretarse como una señal de presión, pero también de respaldo condicionado al cumplimiento de reformas.
En el plano financiero, el Gobierno paraguayo recibió un préstamo de US$ 400 millones del FMI, bajo el programa de Servicio de Resiliencia y Sostenibilidad. Aunque el crédito está destinado a la sostenibilidad ambiental, el Ejecutivo reconoció su intención de utilizar parte de los recursos para la reestructuración de la deuda pública.
Entre las reformas que forman parte del compromiso con el FMI se encuentran la creación de la Superintendencia de Pensiones, la ley del servicio civil y la reforma de la caja fiscal, que será presentada antes de fin de año. Todas estas medidas son parte de una agenda estructural que busca modernizar el aparato estatal y dar señales claras a la comunidad financiera internacional.
Las reuniones con los congresistas norteamericanos refuerzan el mensaje de que el Gobierno está dispuesto a cumplir con estándares internacionales de transparencia. Sin embargo, Washington podría incrementar su influencia sobre decisiones diplomáticas y económicas de Paraguay, donde existen voces disonantes que plantean acercarse a la República Popular China, incluso si hay que romper con Taiwán.
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.