Tal como adelantó LPO, la firma del demorado acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur se concretará la semana que viene. Este viernes, los 27 miembros de la UE dieron luz verde al texto tras una reunión clave en Bruselas y allanaron el camino para la creación de la mayor zona de libre comercio del mundo, que integrará un mercado de 700 millones de personas.
La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, celebró la decisión en X, luego del apoyo clave de la primera ministra italiana Giorgia Meloni: "Europa está enviando una señal fuerte. Estamos comprometidos en crear crecimiento, empleos y asegurar los intereses de consumidores y empresas europeas".
Meloni consiguió recursos para los agricultores italianos y aprueba el acuerdo Mercosur-UE
El cierre de las negociaciones habilita a Von der Leyen a viajar a Asunción el sábado 17 de enero para rubricar el pacto junto a los mandatarios sudamericanos. El canciller argentino Pablo Quirno fue el primero en confirmar la fecha y habló de "un acuerdo histórico y el más ambicioso entre ambos bloques". La firma marcará un hito tras un proceso que se extendió por más de un cuarto de siglo.
La aprobación no fue unánime y dejó al descubierto las profundas divisiones dentro del bloque europeo. Francia, Irlanda, Polonia, HungrÃa y Austria votaron en contra, mientras que Bélgica se abstuvo. El factor decisivo fue el cambio de posición de Italia, que en diciembre habÃa bloqueado el acuerdo alineándose con Emmanuel Macron.
El "sÃ" italiano llegó casi a último minuto y permitió alcanzar la mayorÃa cualificada necesaria. Este viraje se logró tras la incorporación de nuevas salvaguardas y concesiones por parte de la Comisión Europea para calmar el temor del sector agrÃcola italiano y europeo, que lleva semanas protagonizando fuertes protestas en varios paÃses.
El corazón de la polémica fue, desde el inicio, el sector agropecuario. Agricultores y ganaderos europeos, especialmente en Francia, temen el impacto de una llegada masiva de productos sudamericanos como carne, arroz, miel o soja, que consideran más competitivos por sujetarse a normas de producción y ambientales menos rigurosas.
La ministra de Agricultura francesa, Annie Genevard, advirtió después de la votación que "no dudará en tomar medidas unilaterales" si considera que sus sectores "están en peligro", y prometió continuar la batalla en el Parlamento Europeo.
Para desactivar esta oposición, la Comisión Europea negoció e incluyó una serie de cláusulas de protección. El mecanismo acordado establece que Bruselas intervendrá e iniciará una investigación si las importaciones de productos sensibles aumentan un 5% y sus precios caen en la misma proporción en un perÃodo de tres años.
Este instrumento busca ser un escudo contra la competencia desleal y la amenaza de un colapso de precios en el mercado europeo, aunque muchos crÃticos lo consideran insuficiente.
Más allá de la cuestión agrÃcola, el acuerdo casi naufraga por las exigencias ambientales. Parlamentarios y paÃses europeos, especialmente en Francia, insistieron en que la implementación del tratado debÃa estar condicionada al respeto del Acuerdo de ParÃs sobre cambio climático y a la protección de la AmazonÃa. Esta presión llevó a que se añadiera un anexo que según Bruselas obliga al Mercosur a cumplir con sus compromisos ambientales.
El presidente Santiago Peña reconoció que el acuerdo era beneficioso para Paraguay por ser un gran productor de alimentos, con productos competitivos en el rubro de granos y en la producción de carne. Este optimismo contrasta con el malestar europeo y refleja la asimetrÃa de intereses que caracteriza al pacto. Para los sudamericanos, el acceso al mercado europeo representa una oportunidad de crecimiento inédita, aunque Peña también señaló la necesidad de que el bloque regional "siga profundizando" en su comercio interno.
El texto deberá ser sometido a la ratificación del Parlamento Europeo y de los parlamentos nacionales de los 31 estados firmantes, un proceso que podrÃa llevar años y donde la oposición francesa e italiana y los reparos ecologistas prometen librar aún una dura batalla. El compromiso polÃtico se sellará oficialmente en Asunción, donde Von der Leyen tendrá que viajar junto a los cancilleres del bloque para firmar el pacto dentro de una semana.
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Un escalón abajo : mercado común.
Otro escalón abajo : unión aduanera. Eso es el Mercosur.
No es un acuerdo entre iguales.
Este mamarracho no debió firmarse.