El canciller Rubén Ramírez Lezcano cargó contra los países del Mercosur por negarse a discutir el reparto de las cuotas para exportar al mercado europeo con aranceles preferenciales. Fue el miércoles pasado, durante un foro que contó con la presencia del ministro Marco Riquelme y la embajadora de la UE en Asunción, Katja Afheldt, pero el enojo apenas se difumó.
"Es una vergüenza que el Mercosur no pueda alcanzar un acuerdo justo, equitativo y razonable. Estamos en una posición que no es caprichosa ni reivindicativa, o histórica, sino que estamos pidiendo lo que nos corresponde y lo que nos pertenece", lanzó el canciller, que insiste en un cupo del 25% para los productos paraguayos.
Lezcano viajó a Bruselas para destrabar el reparto de cuotas y frenar un posible veto a la carne
Lezcano fue secundado por el ministro de Industria y Comercio, quien le recordó a Afheldt "que en el Mercosur existen dos países más pequeños". Sin embargo, Uruguay reconoció en julio que no le estaba yendo "nada mal" en el reparto. El país, según el canciller Mario Lubetkin, se quedó con el 63% de la cuota de arroz de 6.667 toneladas prevista para este año, y hay entusiasmo por el destino de la miel uruguaya.
Hasta el momento, el bloque no logró ponerse de acuerdo para distribuir las cuotas libres de aranceles que otorga Bruselas al ingreso de ciertos productos y, por lo tanto, rige el principio de "first come, first served", que implica que el país que llega primero se queda con la cuota. El esquema, como era de esperarse, beneficia sobre todo a Brasil y Argentina, las dos economías más grandes del Mercosur.
A principios de septiembre, Lubetkin convocó a una reunión informal de cancilleres en Montevideo para destrabar la cuestión. "Hay una cercanía de posiciones entre Brasil, Argentina y Uruguay", admitió tras concluir la cumbre, pero "puntos de vista más lejanos", en alusión a Paraguay. Lezcano volvió entonces a Asunción con las manos vacías, pero a los pocos días voló a Bruselas para hacer lobby.
Sin encontrar eco en Uruguay, uno de los socios más chicos del bloque y al frente de la presidencia pro témpore este semestre, el canciller de Santiago Peña busca ahora el respaldo de la UE para que productos como la carne, el pollo, el arroz y la miel, aquellos al margen de otros acuerdos particulares -como la asignación especial para el azúcar de caña paraguaya-, tengan lugar en los envíos a Europa.
Como adelantó LPO en agosto, los gremios locales no tenían muchas esperanzas de llegar a un entendimiento entre los países del bloque y ya auguraban que las condiciones actuales se extenderían un año más si no se alcanzaba un acuerdo para este mes. Sin embargo, redoblaron la presión para no quedar marginados de los beneficios que otorga la UE.
Paraguay entiende que a cada país debería corresponderle el 25% de la cuota; para Uruguay y Argentina, los cupos deberían seguir los patrones del comercio con la UE; mientras Brasil defiende que la distribución debe reflejar los intercambios de los miembros del Mercosur a nivel global.
Mercosur: Lezcano no pudo conseguir el 25% de los cupos para exportar a Europa
En Cancillería admitieron a este medio que el porcentaje que Lezcano reivindica en público es una referencia que puede ser revisada según la capacidad productiva y exportadora de cada país, aunque sin desatar una competencia desleal entre los socios del bloque o condicionar el eventual acuerdo interno a la participación en ciertos mercados, como ocurre con la carne.
Riquelme aprovechó el encuentro con Afheldt para plantear una demanda que baja directo de los gremios productivos. "Lo que pedimos a la UE es que no entremos en el juego de nuevas trabas paraarancelarias alegando factores climáticos o medioambientales. Dejemos que la competitividad se dé con la creatividad y la capacidad de trabajo de los empresarios del sector privado y las negociaciones que se puedan lograr", dijo.
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