Paraguay obtuvo condiciones diferenciadas dentro del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea por su condición de paÃs sin litoral marÃtimo. Entre los principales logros se destacan cuotas exclusivas para carne porcina, productos agroindustriales, biocombustibles y autopartes, además de plazos más amplios para la aplicación de medidas sanitarias y el cumplimiento de las reglas de origen.
Estos puntos buscan compensar las desventajas logÃsticas y estructurales de Paraguay y mejorar su competitividad en el mercado europeo. Además, se estima que el proceso de desgravación arancelaria será gradual y se extenderá por un periodo de hasta 15 años, con una reducción que podrÃa alcanzar el 90%. Estas condiciones, negociadas por el ministro Javier Giménez, fueron clave para que el Gobierno terminara por apoyar el tratado.
En el Ejecutivo de Santiago Peña aclaran que los beneficios comerciales, especialmente en los sectores vinculados al agro, la ganaderÃa y la industria, comenzarán a sentirse una vez que el acuerdo sea aprobado por los parlamentos del Mercosur y de la Unión Europea. El presidente tiene previsto enviar el tratado al Congreso esta semana.
Peña quiere avanzar rápidamente en la ratificación del acuerdo, ya que la estrategia oficial apunta a aprovechar el trato diferencial conseguido y posicionar al paÃs como un proveedor competitivo dentro de las cadenas de valor que demandan alimentos, manufacturas y productos con mayor valor agregado.
El acuerdo cuenta con el respaldo de varios gremios empresariales y productivos, entre ellos la Unión Industrial Paraguaya (UIP), la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro), la Cámara Paraguaya del Cuero, la Asociación de Importadores y Comerciantes del Paraguay (Asimcopar) y asociaciones de productores de carne. Estos sectores coinciden en que la apertura del mercado europeo representa una oportunidad para diversificar exportaciones y ampliar el acceso a nuevos negocios.
Los distintos gremios estiman que el gran desafÃo pasará por adaptar los procesos productivos a las exigencias de Bruselas, algo necesario si quieren capitalizar las condiciones preferenciales y competir en segmentos de mayor valor. En paralelo, los empresarios buscan atraer inversiones tanto locales como de origen europeo, orientadas a incorporar tecnologÃa, mejorar estándares y fortalecer la capacidad productiva.
En Asimcopar destacaron que el acuerdo también tendrá un impacto positivo para los consumidores paraguayos. El gremio considera que la integración con la UE facilitará la incorporación de nuevas marcas y proveedores al mercado local, especialmente en rubros como textiles y calzados, lo que ampliará la oferta y mejorará las opciones de consumo con productos de origen europeo.
La apertura, aclararon desde Asimcopar, no implica un riesgo para la industria nacional, sobre todo porque desde la pandemia las multitiendas asociadas incorporaron producción local que hoy representa hasta el 70% de los productos comercializados, gracias al desarrollo de las mipymes, que se consolidaron como proveedoras permanentes, por lo que el acuerdo con la UE es un complemento a la producción nacional y no una amenaza.
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