El presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), Enrique Duarte, destacó que las excepciones y facilidades arancelarias previstas en el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea abren "nuevas oportunidades" para que la industria nacional acceda a mercados de mayor valor agregado. Esta postura contrasta con la del agro, que se mantiene escéptico con las condiciones planteadas por Bruselas.
El titular del gremio señaló que el desafÃo pasará por adecuar los procesos productivos a las requerimientos del mercado europeo para poder aprovechar las condiciones preferenciales y competir en segmentos más exigentes. Otra cuestión fundamental es atraer inversiones locales y de paÃses europeos con el fin de adquirir capacidad tecnológica.
La firma del acuerdo entre ambos bloques está prevista para el próximo sábado en Asunción. No obstante, su entrada en vigencia dependerá de la aprobación del Parlamento Europeo, de los paÃses del Mercosur y, en particular, de la adecuación de las normativas.
Con todo, Duarte remarcó que Paraguay deberá pujar con los demás socios del Mercosur por captar los nuevos mercados, lo que implica fortalecer el capital humano y avanzar en capacidades tecnológicas que permitan una producción más eficiente y competitiva.
Para la UIP, el crecimiento sostenible de Paraguay debe basarse en la industrialización, que comenzó a tomar mayor fuerza a partir de 2011. Sin embargo, el gremio advierte que, si bien el desarrollo agrÃcola fue clave para el despegue económico del paÃs, una estrategia centrada únicamente en la exportación de materias primas tiende a trasladar valor agregado y generación de empleo hacia otros mercados.
El divorcio entre los industriales y el campo es evidente. La Unión de Gremios de la Producción (UGP) adoptó una postura más prudente frente al acuerdo. En el gremio reconocen que el acercamiento entre los dos bloques genera oportunidades para la integración comercial y la ampliación de mercados, aunque la aplicación de salvaguardias definidas de manera unilateral por la UE podrÃan condicionar el acceso de los productos paraguayos a los consumidores europeos.
El gremio insiste en que estas salvaguardias, previstas en el Reglamento 1115 -que regula las importaciones al bloque europeo e impone exigencias de trazabilidad a productos como la soja y el ganado-, forman parte del esquema vinculado al acuerdo comercial. Esta situación afecta la previsibilidad para los exportadores nacionales, uno de los puntos que le reclamaron al Gobierno de Santiago Peña.
En ese contexto, el ingreso al mercado europeo se sostiene sobre tres pilares: el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, el Reglamento 1115 y el sistema de salvaguardias. El acuerdo marco, definido la semana pasada tras intensas negociaciones y con el respaldo clave de Italia, establece las bases generales de la relación comercial entre ambos bloques.
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