El informe de Índice de Precios del Consumidor del Banco Central (BCP) reveló que, en apenas un año, los precios de los alimentos subieron 9,8%. Desde la pandemia, la inflación en ese rubro acumula ya un 57%, con la carne alentando la disparada de precios, a pesar de que la inflación general en setiembre fue nuevamente del 0,1%.
Según el BCP, la inflación del mes pasado se explica por las disminuciones de precios registradas en los combustibles, bienes durables de origen importado y algunos servicios de la canasta. No obstante, los aumentos en los alimentos, y de otros bienes como vestimenta, artículos de limpieza y de cuidado personal, mitigaron las reducciones.
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Para el director del Índice de Precios del Banco Central, Guillermo Ortiz, la inflación alimentaria acumulada en lo que va del año responde a "dinámicas sectoriales", como la exportación de carne, la sequía y las restricciones a la importación. Ortiz estimó una estabilización gradual a mediano plazo.
"El Banco Central está observando este incremento importante en alimentos. Hay rubros puntuales que tuvieron un aumento bastante significativo. Somos conscientes de lo que ocurrió con el mercado de la carne, que tuvo una dinámica exportadora importante y eso hizo que la oferta local se reduzca de tal manera que los precios terminan incrementándose", apuntó el funcionario.
La inflación de setiembre 2025 fue del -0,1%, inferior a la variación del 0,2% observada en el mismo mes del año anterior. Con este resultado, la inflación acumulada en 2025 asciende al 3,3%, por encima del 2,9% verificado en el mismo periodo de 2024.
La inflación interanual se ubicó en 4,3%, por debajo de la tasa del 4,6% registrada en agosto, pero mayor al 4,1% del mismo periodo del año previo. Por otro lado, el BCP señala que la inflación núcleo se situó por encima de la inflación total mensual (en 0,1%).
En el caso de la carne, los aumentos son palpables en cortes tradicionales para asado, como costilla y vacío, así como en carnaza y puchero de primera. La costilla, uno de los cortes preferidos,costaba G. 20.000 el kilo en 2020, G. 26.000 en 2024 y, actualmente, promedia los G. 33.000. La costilla premium oscila los G. 52.000 el kilo en las góndolas.
El vacío actualmente se comercializa a G. 45.000 y en el 2020 tenía un precio de G. 25.000. Hace un año se conseguía a partir de G. 34.000. Mientras, el puchero tuvo un incremento del 55% en los últimos 12 meses y subió más de 120% desde la pandemia. El ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez, se mostró a favor de abrir las importaciones (sobre todo de Argentina y Brasil, para bajar los precios locales.
En agosto, el presidente Santiago Peña cuestionó a los supermercadistas por no bajar sus precios a pesar de que la cotización del dólar iba a la baja, una tendencia que se mantiene hoy. Desde la Cámara Paraguaya de Supermercados (Capasu) responsabilizaron entonces a los proveedores, sobre todo porque el 40% de los productos comercializados son importados. Hasta el momento, el Gobierno no oficializó una campaña coordinada para bajar los precios en favor de los consumidores.
En tanto, el BCP y el Instituto Nacional de Estadística (INE) iniciaron la Encuesta de Presupuestos Familiares para actualizar el IPC. Se prevé recabar información sobre el consumo de unas 3.060 familias de Asunción y Central, una herramienta fundamental para la actualización de la canasta básica.
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