Un dÃa después que la Federación de la Producción, la Industria y el Comercio (Feprinco) lanzara un duro manifiesto contra el gobierno, el jefe de Gabinete, Javier Giménez, junto a los ministros de EconomÃa, Claudia Centurión, y de Obras, Óscar Lovera, encabezaron una conferencia de prensa destinada a mostrar señales de desagravio hacia el sector empresarial, en particular hacia los gremios de la construcción, Cavialpa y Capaco, con el anuncio del pago de U$S 150 millones a las constructoras.
"El manifiesto de Feprinco, más que en una posición de enojo, nos pone en una posición de autocrÃtica y de encarar esos desafÃos", reconoció Giménez, quien buscó bajar la tensión y trasladar la imagen de un Ejecutivo dispuesto a escuchar y enmendar el rumbo de las relaciones con los privados.
"Queremos poner a disposición los recursos a los sectores de seguridad, salud y educación", agregó el jefe de Gabinete.
En el aspecto financiero, el ministro Lovera detalló que la decisión de desembolsar los US$ 150 millones se apoya en una mejora de la recaudación observada en marzo, cuyos ingresos tributarios crecieron más de 10%.
El mensaje de los empresarios al Gobierno: "El tiempo se acabó"
"El monitoreo diario refleja que abril también será un buen mes, en especial para el Impuesto a la Renta Empresarial (IRE)", afirmó el titular de Obras, intentando transmitir solidez fiscal detrás del anuncio. La deuda total con las empresas constructoras, según cifras oficiales, asciende a U$S 210 millones más U$S 100 millones en intereses, por lo que el pago de 150 millones representa un alivio parcial pero significativo.
Lovera también adelantó que se están acelerando los proyectos financiados por organismos multilaterales y que aquellas obras con fondos locales volverán a reactivarse.
La estrategia del gobierno no solo apunta a calmar a los constructores, sino también a recomponer el diálogo con la Feprinco, cuyos reclamos fueron recibidos con un tono inusualmente conciliador.
Giménez sostuvo que "tomaron con autocrÃtica las apreciaciones" de la federación y que muchos de los puntos planteados son "aceptables", por lo que trabajarán en crear soluciones concretas.
Entre los anuncios concretos, se confirmó una reunión la semana que viene con el sector farmacéutico, de la que participarán los ministros Giménez y Lovera, para saldar una deuda que supera los U$S 1.000 millones.
El encuentro promete ser tenso, ya que los laboratorios vienen reclamando pagos atrasados que afectan su operativa, pero el gobierno busca replicar el esquema de entendimiento mostrado con las constructoras.
"Con esto ya podemos trabajar bien", celebró el ingeniero Paul Sarubbi, de Cavialpa, en referencia a los U$S150 millones anunciados, Sarubbi aclaró que las deudas correspondientes a obras iniciadas por esta administración sà se están pagando, un detalle no menor que apunta a diferenciar la herencia recibida de la gestión actual.
Sin embargo, el ingeniero también advirtió que el monto total adeudado sigue siendo un lastre: "Tenemos un plan de pago, pero queremos cerrar uno que nos dé más claridad hasta fin de año, asà hablamos con nuestros bancos y vemos si podemos desarrollar el 100% de las obras".
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