Ante la proximidad de las fiestas de fin de año, una ola de turistas argentinos copó los comercios de frontera para aprovechar los precios bajos que ostenta Paraguay, una alternativa frente a la depreciación del peso argentino, que hoy cotiza en torno a los G. 4,40 guaranÃes para la venta.
Pero se trata de un fenómeno mayor. A diferencia de años anteriores, ya no son compras puntuales: los productos que se ofertan en los comercios paraguayos abastecen a familias que viven en ciudades colindantes como Formosa, Clorinda y Posadas, entre otras localidades litoraleñas del lado argentino.
El negocio fronterizo, tanto para empresarios paraguayos como para sus colegas argentinos, se concentra principalmente en la compra y venta de electrodomésticos (heladeras, televisores, microondas, camas) y, de manera creciente, en productos de la canasta básica, como huevos, carne y fideos, que cruzan la frontera en grandes volúmenes.
Focos comerciales como Encarnación, Ciudad del Este y Alberdi registran un incremento del 60% en las ventas en comparación con junio, mes en el que se habÃa producido una fuerte caÃda de la actividad.
En Paraguay reconocen que la tendencia se mantendrá. De hecho, la Cámara de Diputados pidió abrir el paso fronterizo entre Ayolas e Ituzaingo (Corrientes) en su "carácter comercial" debido a la "demanda creciente de la ciudadanÃa y de los sectores productivos, comerciales y turÃsticos".
"Las ventas repuntaron fuerte por las fiestas. Estamos vendiendo y mucho. Tratamos de bajar una lÃnea a los comerciantes de frontera para no joder con los precios y no espantar a los clientes. Del lado argentino, las grandes casas comerciales se están achicando por la crisis", explicó a LPO Daniel Ferreira, presidente de la Asociación de Comerciantes de Encarnación.
Pero el florecimiento del comercio no se explica únicamente por el ingreso masivo de turistas. El contrabando de productos paraguayos hacia Argentina se mantiene activo y sin mayores controles, según denuncian los comerciantes de las zonas fronterizas. La operatoria se da bajo la mirada cómplice de policÃas paraguayos y gendarmes argentinos, que en los últimos meses habrÃan incrementado sus "ingresos extra" a través de coimas.
"En Puerto Elsa y Alberdi mandan los policÃas paraguayos y argentinos. Si no pagás, no podés pasar nada. O directamente te sacan toda la mercaderÃa. Cruza de todo: microondas, camas, ventiladores", contó a este medio un comerciante de Puerto Elsa.
Otro dato que preocupa al sector es la escasez de dinero en efectivo entre los compradores argentinos. El uso extendido de Mercado Pago y tarjetas de crédito expone el deterioro del poder adquisitivo en el paÃs vecino. Por eso los comerciantes locales apuestan al proceso de digitalización del comercio fronterizo, una dinámica que históricamente estuvo asociada al intercambio con Brasil.
La fuerte caÃda del turismo brasileño golpeó ese flujo tradicional, dejando a la frontera con Argentina como el principal sostén del comercio paraguayo en el cierre de este año.
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