El crédito de consumo registró un crecimiento importante durante los últimos años, en un escenario de incremento general del financiamiento al sector privado. Se estima que desde 2024 el aumento fue cercano al 60%, una situación que empieza a preocupar por el sobreendeudamiento de los segmentos con menos ingresos.
En paralelo, la masa salarial promedio subió alrededor de 20% en el mismo periodo, de acuerdo a los datos del Banco Central del Paraguay (BCP). La diferencia muestra que el financiamiento destinado a los hogares avanzó a un ritmo aproximadamente tres veces superior al crecimiento de los ingresos de los trabajadores.
Asoban insistió en la "autonomía técnica" del BCP durante la reunión con Peña
Para el analista económico Amílcar Ferreira, el fenómeno se explica en parte por el grado de inversión obtenido por Paraguay, lo que impulsó un crecimiento importante de la economía y, en consecuencia, llevó a una franja de la población "a gastar más en lujos".
"El grado de inversión tiene su incidencia y también los bancos ofrecen promociones porque tienen mayor capacidad de financiamiento. Al crecer el poder adquisitivo de un grupo de personas, aumenta el endeudamiento en cosas para el hogar, pero hay que tener cuidado con el sobreendeudamiento", dijo Ferreira a LPO.
A lo largo de estos años, el crédito de consumo pasó a ocupar un lugar cada vez más relevante dentro de la cartera de los bancos: actualmente representa cerca del 21% del total, superando incluso el peso que tenía anteriormente el financiamiento al sector agropecuario.
Además, la evolución del endeudamiento coincide con una pérdida del poder adquisitivo de los ingresos frente al aumento acumulado de los precios, especialmente de los alimentos.
Si se toma como referencia un salario base de G. 3.044.000 y una inflación acumulada de 29,5% desde 2020, el valor real del ingreso se ubicaría en torno a G. 2.350.579, lo que representa una reducción de aproximadamente G. 693.421 en capacidad de compra.
El crecimiento del crédito se da en medio de una perspectiva algo sombría. Es así que, para agosto, el Índice de Confianza del Consumidor se ubicó en 39,67 puntos, es decir, por debajo del nivel neutral. Por su parte, la capacidad de ahorro cayó a 11% y todas las categorías de bienes durables registraron reducciones mensuales e interanuales.
El crecimiento también se refleja en las tarjetas de crédito, sobre todo en las líneas inferiores o de hasta G. 3 millones, que experimentaron una suba cercana al 50% en los últimos dos años. No obstante, este grupo es justamente el que presenta un mayor sobreendeudamiento, según el BCP.
Barreto y Schreiner cuestionaron las cifras de crecimiento y apuntaron al gasto público
En tanto, la morosidad de las tarjetas de crédito aumentó de 4,6% a 5,3% en el primer semestre, mientras que los mayores niveles se concentraron en las líneas de menor monto. Las tarjetas con límites inferiores a G. 3 millones registraron una mora de 7,2% y las líneas de entre G. 3 millones y G. 5 millones llegaron a 7%.
El Fondo Monetario Internacional ya había recomendado prestar atención al ritmo de crecimiento del crédito al consumo y mantener un seguimiento cercano sobre la evolución del endeudamiento de los hogares para detectar a tiempo un eventual deterioro en los criterios utilizados por las entidades para otorgar financiamiento.
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.