La breve escala de Pedro Sánchez en Paraguay giró en torno a la firma de un acuerdo de migración circular, es decir, un esquema por el cual trabajadores paraguayos podrán ser empleados en España a demanda de los empresarios de ese paÃs. Fue el punto más destacado del encuentro entre el presidente español y Santiago Peña, llevado adelante este miércoles en el Palacio de López.
Ni Sánchez ni Peña se prestaron a hacer una declaración después de la bilateral, en medio de un clima frÃo y en cierta forma tenso. El lÃder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) llegó anoche a Asunción, donde fue recibido por el ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez, y no por el canciller Rubén RamÃrez Lezcano o un alto funcionario de Exteriores. Sánchez venÃa de Uruguay después de haber iniciado su gira en Chile para asistir a una cumbre progresista crÃtica de los liderazgos de Trump y Milei, dos buenos aliados de Peña.
Lezcano recién asomó este mediodÃa, cuando Sánchez y Peña se preparaban para sellar el convenio de migración temporal -que gestionará el Ministerio de Trabajo a cargo de Mónica Recalde-, un acuerdo de cooperación cultural y el compromiso de suprimir la doble tributación. La visita de Sánchez habÃa despertado expectativas, no tanto por los acuerdos, sino por la relación entre los dos presidentes.
Tras los elogios a Abascal, Peña se prepara para recibir a Sánchez en el Palacio de López
La cumbre progresista en Santiago sirvió para confirmar la afinidad ideológica con Lula, Boric, Petro y Orsi, pero dejó en evidencia la distancia entre el mandatario español y Peña, quien auspició y disertó hace apeas un mes en el Foro Madrid, el encuentro de ultraderecha que Santiago Abascal organizó en Asunción.
La foto entre Peña y el lÃder de Vox, rival acérrimo de Sánchez, no cayó bien en el Ejecutivo español. Esa molestia quedó patente este miércoles, si bien el presidente del Gobierno de España fue agasajado con toda la pompa oficial, después de que ambos se mostraran frente a las cámaras sin sonrisas y bajo una estricta solemnidad dictada por el protocolo. Pero Sánchez tuvo que hacer una escala en Asunción por el interés de los empresarios españoles en el paÃs.
La inversión acumulada de España en Paraguay ronda los USD 674 millones -el quinto inversor externo en el paÃs- y los empresarios no quisieron dejar pasar la oportunidad. Firmas como Safir, Repsol, Acciona, Mapfre, Santillana y Prosegur operan en Paraguay, pero las oportunidades que se abren en áreas como energÃa renovable, infraestructura y telecomunicaciones son demasiado tentadoras para los privados.
Por lo tanto, Sánchez emprendió su viaje acompañado por empresarios de su paÃs y no quiso enturbiar el vÃnculo bilateral por el impasse con Abascal, conocido por sus posturas xenófobas. De hecho, el plato fuerte de la gira por Paraguay fue el foro empresarial, donde Peña hizo un repaso por la historia del paÃs y aseguró que la economÃa estaba creciendo. Sánchez, en tanto, elogió el "gran potencial" de Paraguay.
El presidente español pidió impulsar el desarrollo económico, defender a las empresas españolas y combatir al proteccionismo, en un guiño a la influyente Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), que coordinó el foro junto a la Cámara de Comercio de España y la Red de Inversiones y Exportaciones (REDIEX), que depende del Ministerio de Industria y Comercio de Giménez.
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Antes de desembarcar en Asunción, Antonio Garamendi, titular de la CEOE, habÃa alabado a Paraguay como un mercado estratégico y una puerta de entrada al Mercosur, dada su ubicación en el centro de Sudamérica, cuyos incentivos a las inversiones extranjeras, la estabilidad macroeconómica y la mano de obra "competitiva" lo convierten en un territorio apetecible para los empresarios españoles.
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