El intendente de Luque, Carlos Echeverría, intentó jugar a dos puntas y pisar su compromiso con la bancada liberal para la elección del nuevo presidente de la Junta Municipal, pero la jugada destinada a romper el acuerdo azulgrana se frustró y terminó precipitando la división del bloque colorado de siete concejales. La crisis repentina abierta en el legislativo comunal promete empantanar ahora la renovación de la mesa directiva.
Para desgracia de Echeverría, el precandidato colorado a la intendencia, Hugo Farías, aprovechó el revés y sumó a sus filas a los concejales Ramón Servín, Eliseo Fernández e Iván Velázquez, desbaratando así el equipo oficialista en la ciudad.
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Tras lograr su reelección en 2021, Echeverría cerró un acuerdo con la oposición para intercalar la titularidad de la Junta y garantizar la gobernabilidad. El intendente no solo quería mantener la paz en el legislativo municipal, sino aprobar los presupuestos y diversos proyectos sin demasiados contratiempos. Actualmente, la presidencia se encuentra en manos de un dirigente leal a Echeverria, Enrique Quintana.
Según el pacto propuesto por Echeverría, el cargo le correspondía a José Meza, del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA). El jefe comunal bajó línea a sus concejales de acompañar la moción y cumplir con el acuerdo, pero parte de la bancada colorada se rebeló a último minuto y frustró los planes de Echeverría.
De forma sorpresiva, cinco concejales colorados, liderados por Servín, un dirigente cercano al Clan González Daher, desoyeron la orden dada por el intendente y convocaron a una sesión extraordinaria, sin éxito, para intentar acceder al liderazgo de la Junta Municipal. Los ediles que rompieron el acuerdo de paz con la bancada liberal son Servín, Velázquez, Diego Romero, Juan Ángel Marecos y Eliseo Oviedo.
"Todas las señales indican que el intendente intentó jugar a dos puntas para cocinarle la presidencia a los liberales, pero le salió mal porque finalmente dos de sus concejales le dieron la espalda a sus propios compañeros de bancada para acompañar el pacto con los liberales. Ramón quedó en offside como el resto de la bancada que lo acompañaba", comentó un dirigente colorado de Luque a LPO.
La intención de arrebatarle la presidencia a los liberales fue bloqueada gracias a Quintana, quien junto al concejal Arnaldo Baeza se ausentaron para no dar quorum y detener la elección de la mesa directiva. El accionar de ambos dejó en evidencia el quiebre en la bancada colorada por el control de la Junta Municipal.
Cabe mencionar que Meza cuenta con el apoyo de sus colegas liberales Francisco Franco, Rómulo Pérez y Manuel Achucarro Gill, precandidato a la intendencia. El voto de la concejal Bélen Maldonado, también del PLRA, será clave en la próxima convocatoria que tienen pendiente los ediles.
A esta lista de buena fe se sumarían los concejales colorados Enrique Quintana y Arnaldo Baeza que, por el momento, están en la línea de respetar los compromisos acordados a inicios del segundo mandato de Echeverría.
En parte, la indecisión de Echeverría a la hora de definirse por un sucesor minó su capacidad de control sobre la Junta, y ahora enfrenta una fuga de dirigentes de peso que están optando por Farías. Era un refuerzo necesario para el empresario, que tendrá que medirse con el exarquero de la selección nacional, José Luis Chilavert, quien encabezará la chapa de la oposición en 2026.
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