La supuesta "operación cicatriz" dentro de la ANR en Ciudad del Este terminó estallando antes de tiempo. Los principales precandidatos colorados protagonizaron este lunes un áspero debate radial que lejos de acercar posiciones terminó profundizando la fractura interna de cara a las primarias del 7 de junio.
Gustavo Ovelar, de Añetete, Magno Álvarez, respaldado por el Clan Zacarías, y Richard Alfonso, de Fuerza Republicana, acudieron esta mañana a los estudios de Radio Concierto, pero Rigoberto Chamorro, del equipo del gobernador César "Landy" Torres, finalmente se bajó de la invitación. Esa ausencia anticipó lo que vendría pocos minutos después al aire.
El encuentro había sido planteado como un primer paso hacia un eventual acuerdo de unidad una vez superadas las internas. Sin embargo, la discusión rápidamente derivó en acusaciones cruzadas y ataques directos contra la postulación de Álvarez, señalado por sus adversarios de sostener prácticas de presión política dentro de Itaipú.
Tanto Ovelar como Alfonso apuntaron contra el aparato político ligado a Justo Zacarías Irún y a su hermano, el senador Javier Zacarías, por supuestamente emplear la estructura de la binacional para forzar alineamientos políticos en favor de Álvarez.
"Vamos a llamar a cada presidente de seccional a ver qué responden. Les obligaron a los presidentes a trabajar por vos. Mi hermano está obligado. ¿O qué le dijiste? Veinte satélites sobre vos si trabajás por tu hermano. Voy a mostrar al público", disparó Alfonso.
El ataque no fue casual. Dentro del coloradismo existe preocupación por el crecimiento de Álvarez, considerado hoy el aspirante con mayores chances de imponerse en la interna debido a que el Clan Zacarías logró absorber gran parte de la estructura partidaria tras la caída del exgobernador Roberto González Vaesken en las elecciones de noviembre.
La tensión llegó a su punto máximo cuando Ovelar rechazó públicamente cualquier posibilidad de cerrar filas con el candidato de los Zacarías.
"No me voy a abrazar contigo. No tenemos la misma ideología. El pueblo colorado me pide que no. Y yo soy un colorado de bien y solo me voy a abrazar con un colorado de bien", lanzó después de que Álvarez intentara instalar la necesidad de un acompañamiento mutuo para enfrentar al oficialismo municipal.
Lejos de responder al fuego cruzado, Álvarez optó por esquivar los dardos y negar las denuncias de aprietes dentro de Itaipú, aunque su postura defensiva terminó impidiéndole plantear una agenda propositiva o exponer un plan de gestión para disputarle la intendencia a Daniel Mujica, el actual jefe comunal esteño.
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El deterioro del clima interno ya genera una lectura política en la oposición. Sectores liberales vinculados a la campaña de María Portillo consideran que el escenario comienza a jugar a favor de Yo Creo, especialmente ante la posibilidad de que una eventual victoria del Clan Zacarías derive en "brazos caídos" dentro de los demás equipos colorados.
"Lo que nos resta es activar a aquellos elementos que tienen relaciones con los colorados para sumar sus estructuras en caso de que Álvarez gane la interna. Todo dependerá del voto duro que pueda recoger Portillo", admitió a LPO un dirigente liberal involucrado en la estrategia opositora.
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