La relación entre Denis Lichi y Miguel Olmedo pasa por un momento crÃtico debido a las constantes persecuciones que impulsa el equipo del gobernador y el diputado Hugo Meza a los funcionarios cartistas de "la primera hora" que responden al exviceministro de Salud y que sobreviven en las instituciones del Gobierno central en Cordillera.
Esta presión obliga a las bases coloradas a preparar una suerte de levantamiento ante la falta de blindaje por parte del lÃder de Honor Colorado, Horacio Cartes, y tras advertir que la unidad partidaria en el departamento es imposible. Los cartistas denuncian que el nivel de mezquindad de Lichi y Meza repercutirá en la performance electoral del partido de cara a las próximas municipales de 2026.
Pero la puja se enciende aún más por el control que ejerció Lichi en el proceso de selección de las cocineras de las escuelas del departamento, que en un 90% son del equipo de Mario Abdo BenÃtez. Estas personas son las encargadas de recibir y preparar los alimentos en el marco del programa de Hambre Cero.
Peña defiende a los seccionaleros en Cordillera mientras afianza su alianza con Lichi
A finales del año pasado, Lichi y Olmedo acordaron trabajar juntos para fortalecer al partido -especÃficamente al cartismo- para las elecciones. El problema es que desde la asunción de Santiago Peña, la ANR ha relegado a la dirigencia de base y ahora los presidentes de seccionales y convencionales preparan una movilización hacia la sede del partido en Asunción con el objetivo de conseguir la descentralización de la Junta de Gobierno, un paso necesario para ganar mayor espacio en el Gobierno central.
Según dijeron fuentes del cartismo a LPO, Lichi y Meza han renovado la cacerÃa contra los dirigentes de Honor Colorado para removerlos de sus cargos y nombrar a personas de confianza, en su mayorÃa dirigentes de Fuerza Republicana o incluso de la oposición, como ocurre con el PLRA.
"El acuerdo de paz nunca se cumplió. La persecución a dirigentes de Olmedo se intensificó. El gobernador y Meza acaparan todo beneficio que va al departamento cuando ellos no hicieron nada. Las personas para las cocinas son cupos de Fuerza Republicana. ¿Qué pasa con los cartistas de la primera hora que acompañaron a Peña? Acá no habrá unidad y el Partido Colorado será el que sufra las consecuencias", comentó un dirigente de la zona.
Los dirigentes leales a Olmedo admiten que tanto el gobernador como el diputado se acercan al presidente Peña con el único fin de evitar que el exviceministro acceda a un cargo en alguna institución del Estado porque inclinarÃa la balanza en contra de las pretensiones de Lichi y Meza de hacerse con el poder absoluto en Cordillera.
Un sector de los colorados que marchan contra Cartes pide la cabeza de medio gabinete
"No podemos negar que si vamos en nombre de Olmedo, por lo menos, los ministros nos ayudan. Pero el problema está en que uno hace las gestiones y cuando llegan las ayudas, el gobernador y el diputado son los primeros en abanderarse con los logros ajenos. Todos los cupos del gran hospital están siendo acaparados por ellos. Aquà no va a existir la unidad partidaria", sentenció otro dirigente cordillerano.
A pesar de los rumores de cambios en el gabinete, Olmedo no pudo sumarse al gobierno de Peña y de esa manera retomar el trabajo de posicionamiento con miras a las generales de 2028, cuando el exviceministro de Salud aspirará a una banca en el Senado. En una primera etapa se hablaba de su designación como nuevo ministro de Salud para diciembre, pero todo indica que marzo es la fecha prevista para las modificaciones en el gabinete. Pero para Olmedo no es garantÃa de nada.
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