La premisa que hoy domina en el Partido Colorado es conseguir la foto de la unidad con los adversarios internos de las primarias para mostrarla en redes sociales. Sin embargo, la ejecución de un trabajo territorial coordinado entre los diferentes movimientos sigue siendo una incógnita.
Ese escenario se refleja en Ñemby, donde el candidato del coloradismo a la intendencia, Tomás Olmedo, logró superar la etapa de conversaciones con sus antiguos competidores, pero la puesta en marcha de una estructura unificada continúa sin resolverse, en parte por las heridas abiertas durante la campaña.
La falta de acción no solo respondería a las limitaciones financieras del exintendente, quien hace apenas unos días se declaró insolvente, sino también a que la denominada unidad, al menos por el momento, sería más de fachada que real. Los dirigentes locales aún no dieron la orden a sus equipos de salir a caminar por el partido y trabajar codo a codo.
Tras perder el interinazgo, Olmedo se acerca al cartismo para impedir la vuelta de los Lanzoni
Olmedo consiguió sumar a quien fuera la candidata cartista a la intendencia, Gianina "Giani" Ramírez, luego de que el vicepresidente Pedro Alliana mediara con la joven dirigente para abrir un acuerdo político que le permita al Partido Colorado retener el municipio frente al exsenador Blas Lanzoni, el aspirante liberal.
Entre las primeras informaciones se manejaba que Ramírez podría buscar la intendencia interina, pero desde la Junta Municipal confirmaron que los acuerdos con el liberal Vicente Denis, el reemplazo de Olmedo, ya están cerrados y que el Partido Liberal se quedará con la administración hasta el 4 de octubre.
"Todo bien con la unidad para la foto. Pero hasta hoy no existen trabajos de coordinación para unir a los equipos. Vamos a trabajar por el partido, pero no hay un acuerdo de Olmedo con las bases disidentes", dijo a LPO un alto dirigente de Añetete. El ahora exjefe comunal, que busca un nuevo mandato, había saltado de Honor Colorado a Fuerza Republicana para poder presentarse a la elección.
Del otro lado, la oposición ya comenzó a desplegar su estrategia. Lanzoni logró alinear a los principales referentes de la ciudad detrás de un objetivo concreto: recorrer unas 40.000 casas para conversar con los cerca de 89.000 electores habilitados para votar en las municipales.
"Ya empezamos las visitas casa por casa. Queremos llegar a 40.000 viviendas para dejar nuestra propuesta. Hoy no solo llegamos a los afiliados liberales, sino a todos los vecinos. Hicimos un sondeo para conocer las necesidades y saber qué necesita la gente", señaló un dirigente liberal que integra el equipo de campaña de Lanzoni.
En filas liberales buscan capitalizar la falta de cohesión del coloradismo para quedarse con la intendencia. En el oficialismo, en cambio, sostienen que si logran trasladar la unidad de la foto al territorio, tendrán margen para superar los 27.000 votos y retener el poder comunal.
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