El senador Javier Zacarías Irún y la exintendenta Sandra McLeod cerraron la campaña del candidato a concejal Silvio Morel, horas antes de que Rigoberto Chamorro hiciera lo propio con una caravana que terminaría con un gran festival, es decir, cada uno por su lado. Lo llamativo es que en el acto de Morel predominaron las pañoletas verdes, todo un símbolo de ruptura en la campaña colorada esteña.
Tras conocerse los resultados de las primarias de junio, Zacarías Irún había dejado en claro que su única prioridad sería acompañar la postulación de Morel a la Junta Municipal, algo que cumplió a rajatabla, sin proporcionar apoyo a Chamorro, el aspirante a la intendencia de Ciudad del Este por la ANR.
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En un clima de euforia, y rodeado de banderas, remeras y pañuelos verdes, el senador pidió el respaldo para que Morel "sea el más votado de toda la República del Parguay", aunque no mencionó a Chamorro. La bronca se entiende: el empresario derrotó en las urnas a Magno Álvarez, la ficha del clan, por apenas 120 votos. A partir de allí, la cosa fue para peor.
José Ortiz, presidente de Tabesa y devenido en padrino de la campaña de Chamorro, había asegurado que el rechazo de Javier en el Este llegaba casi al 80%. Por su parte, el candidato al ejecutivo comunal jamás escondió su intención de mantener a los Zacarías alejados de los trabajos electorales del partido.
El desplante fue tal que, durante los últimos festejos de San Juan, dirigentes que responden a Chamorro bautizaron al tradicional muñeco de trapo del "Judas kái" con el nombre de Magno. Visiblemente dolido y entre lágrimas, Álvarez reconoció más tarde que ya no había margen para un "abrazo republicano" en el Este.
De hecho, el senador calificó el viernes pasado a Álvarez de candidato "ganador", pese a haber perdido las primarias, y le auguró "algo mucho mejor que la intendencia de Ciudad del Este", el cargo al que Chamorro busca acceder el 4 de octubre.
El apoyo testimonial a la Lista 1 por parte de Zacarías Irún y McLeod fue una formalidad, ya que ninguno de los dos, ni el poderoso aparto que administran, sustentado en las seccionales aliadas, apuesta a un triunfo de Chamorro, que sí consiguió el aval del gobernador de Alto Paraná, César "Landy" Torres, y el refuerzo del ministro del Interior, Enrique Riera, una suerte de jefe de comando en el último tramo de la carrera.
En el afán de mostrar músculo propio, Chamorro organizó un festival de música en el estacionamiento del club 3 de Febrero, que sirvió como cierra de campaña. Con todo, los sondeos pronostican la victoria de Daniel Mujica, el aspirante de Yo Creo y Miguel Prieto.
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