Las estructuras coloradas de Alto Paraná sufren una fuga masiva de dirigentes de peso electoral hacia las filas de Yo Creo, el movimiento liderado por Miguel Prieto. Según los convencionales y presidentes de seccionales del departamento, alrededor del 30% de la dirigencia de las más de 20 ciudades de la región aceptó los puestos de trabajo ofrecidos por el prietismo y empujar abiertamente candidaturas "independientes", es decir, se abren a colaborar con el intendente esteño o bien a postular a sus propios referentes.
La victoria de Santiago Peña en 2023 trajo consigo un fenómeno polÃtico que hoy golpea fuerte y bajo al Partido Colorado. La decisión de abandonar a su suerte a las bases coloradas hasta el momento de volver a necesitarla para unas nuevas elecciones solo se habÃa registrado durante el mandato de Horacio Cartes, quien llegó a despreciar públicamente a los afiliados de la ANR.
En la siguiente elección, en 2017, convocó a los mismos afiliados que poco antes habÃa menospreciado, pero su derrota fue estrepitosa frente a Mario Abdo BenÃtez. A diferencia de aquella vez, los convencionales y presidentes de seccionales de Alto Paraná no están dispuestos a esperar un próximo round y ya avanzan en acuerdos individuales con el equipo de Prieto para recuperar lo invertido en campañas pasadas y trabajar bajo una nueva bandera polÃtica.
Para muchos lÃderes de equipos de la ANR, la situación es preocupante debido a que los que hoy se cambian de camiseta son autoridades partidarias: convencionales, presidentes de seccionales y potenciales candidatos a concejales e intendentes. El coloradismo de Alto Paraná se encuentra dividido en tres equipos fuertes: el del Clan ZacarÃas, el del gobernador César "Landy" Torres y el del disidente Luis "Tiki" González Vaesken. Todos ellos se llamaron a silencio, a la espera de que el panorama se vaya adecuando a sus intereses.
"Convencionales y excandidatos cerraron acuerdos para salvar el puchero y se anotaron para trabajar por Yo Creo. Más del 30% de los afiliados y dirigentes colorados dijeron sà a la oferta de tener un contrato en la intendencia o en otros municipios. Acá el partido está muy mal y no creo que podamos recuperarnos para las municipales", aseguró un referente colorado del departamento a este medio.
Por el sector de los ZacarÃas, a pesar de contar con la administración de la Itaipú Binacional, se cerraron a toda posibilidad de ayuda a los correligionarios. La decisión fue adoptada en represalia al gran nivel de rechazo que provocó en las filas coloradas la posible precandidatura de la exintendenta Sandra McLeod, esposa del senador Javier ZacarÃas Irún.
Por el lado de la disidencia, el candidato a la intendencia esteña es Roberto González Vaesken, pero el exgobernador no movilizará sus recursos a favor de la dirigencia hasta tanto llegue el momento. El abdismo, ante su incapacidad para responder a todas las necesidades, recomendó a los lÃderes de base que busquen "cómo ganar el pan diario", sin importar en qué sector logran ubicarse para trabajar. En tanto, Landy apunta a la candidatura de la diputada Liz Acosta, que sigue sin prender entre las bases por la falta de asistencia y oportunidades.
"Me pidió permiso un convencional de Ciudad del Este para trabajar con Prieto. ¿Qué puedo decirle yo si le está dando un contrato y puede llevar plata a su familia? El partido abandonó a su gente y no tiene chances en las municipales. La gente no se olvida de esto", sentenció un dirigente esteño.
Cabe mencionar que el Partido Colorado, según sus normas partidarias, tiene que expulsar del padrón a todo afiliado que figura en listas de candidatos que no pertenezcan a la Asociación Nacional Republicana. El proceso de eliminación de los afiliados se da luego del cruzamiento de datos posterior a cada elección municipal o general, pero esta vez se va angostando su margen de maniobra.
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