Juancho Gómez, precandidato a intendente de Limpio y ficha del actual jefe comunal Optaciano Gómez Verlangieri, empieza a cargar con el desgaste político de su tío, que optó por bajar el perfil en la campaña para esquivar los cuestionamientos de una dirigencia liberal que en gran medida ya resolvió alinearse detrás de Ramón, con el objetivo de retener el poder de la ciudad en las generales de octubre.
Ramón Gómez encara el cierre de campaña con el desafío de consolidar más de tres mil votos duros de su estructura electoral para frenar el avance de Mabel Gómez, la aspirante impulsada por el comando cartista de Central, que busca quedarse con uno de los principales bastiones liberales del departamento.
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Según dirigentes que hacen trabajo de base en los comités, el grueso de la estructura liberal terminó migrando hacia el exsenador por el creciente malestar con Optaciano, a quien acusan de abandonar a la militancia y concentrar toda la maquinaria municipal en favor de su sobrino, actual concejal y empresario del rubro de la construcción.
En la ciudad cuestionan además que varias obras comunales estarían siendo administradas a través de una empresa vinculada a José Medina, chofer del concejal. Pero la interna familiar se mezcla con la puja entre los dos grandes partidos y la sombra del legado que deja Optaciano en Limpio.
"Optaciano le dio la espalda a la dirigencia y por eso hoy nadie quiere salir a caminar por Juancho. La estructura está con Ramón porque vendió incluso sus tierras para sostener la campaña. Juancho no puede hablar de proyectos cuando las conexiones y las obras de las calles son responsabilidad suya", disparó un presidente de comité que hoy milita con Ramón.
En las bases liberales dan por descontado que Ramón terminará quedándose con la chapa, en un escenario marcado por el desembarco del diputado cartista Rodrigo Gamarra en la campaña de Mabel Gómez, que aparece mejor posicionada que el empresario Manuel Aguilar, el otro aspirante del coloradismo.
Aguilar atraviesa además una división interna luego de focalizar recursos y estructura en la candidatura de su esposa a la Junta Municipal, una situación que generó resquemores entre sus propios concejales.
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Gamarra, mientras tanto, juega a dos puntas, según admitieron referentes colorados a este medio. El diputado acompaña tanto la candidatura de Susana Medina, alineada con Mabel Gómez, como la de Liza Ruiz Díaz, dirigente del equipo de Aguilar.
El legislador por Central se consolidó en los últimos años como uno de los armadores con mayor cantidad de candidaturas propias en disputa dentro de las internas coloradas, un volumen político que terminó convirtiéndolo en pieza clave del proyecto de Jazmín Narváez para la gobernación del departamento.
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