Marcelo Soto y Silvio "Beto" Ovelar sellaron una tregua en Coronel Oviedo para garantizar la reelección del intendente Marcos Benítez en las elecciones de octubre. El gobernador recibió en su oficina al senador y su candidato, que en las primarias del domingo se hizo con la chapa oficialista tras obtener el 51.72% de los votos, y se sacaron una foto para graficar la alianza.
Del encuentro participó el joven dirigente Elvio Castro, ficha de Soto, quien quedó en segundo lugar con el 31.79%. El colorado disidente Roly Gaona -que cosechó el 13.74% de los votos- también dio su respaldo la campaña de Benítez. "Hoy el Partido Colorado nos llama a la unidad para que nuestra ciudad siga siendo gobernada por un representante de nuestro partido", dijo Castro en sus redes.
Beto logra retener Oviedo, pero soto amplía su poder territorial en Caaguazú
Juntos, Benítez, Castro y Gaona suman más de 25.000 votos. En cualquier caso, el delfín de Ovelar parece tener prácticamente asegurado un nuevo mandato, ya que la candidata liberal que ganó las primarias, Rosana Bogado, recibió 4.685 votos, es decir, apenas 1.052 más que Gaona, o la mitad de los que obtuvo Castro.
Bogado se presentó a las primarias con el apoyo de Nuevo Liberalismo, la facción más grande del PLRA que acaba de conquistas el directorio partidario, y su rival de turno, René Ávalos, fue encumbrado por el Frente Radical, el movimiento disidente que encabeza el senador Éver Villalba. Ávalos consiguió 1.693 votos, y los liberales ya auguran una campaña cuesta arriba.
Con todo, el pacto entre Beto y Soto es una muestra del empate político post internas. El senador había jurado ser el "mero mero" del departamento luego de imponer a sus candidatos en ocho distritos, incluido la capital, los de mayor caudal electoral, pero el gobernador amplió su influencia a diez municipios, entre ellos Caaguazú, donde el coloradismo se prepara para desafiar al Clan Ríos del PLRA, que administra la ciudad desde hace décadas.
En rigor, el coloradismo arrasó en los 22 distritos de Caaguazú: 14 en total quedaron en manos de Soto (que equivalen al 63% de los votos) y los ocho restantes bajo la órbita de Beto (36.4%). Sin embargo, la victoria simbólica en Oviedo envalentonó al senador y forzó al jefe departamental a comprometer su apoyo a Benítez.
Entre Soto y Ovelar, Honor Colorado aplastó cualquier intento de la disidencia por instalarse en Caaguazú. Añetete, que responde al exmandatario Mario Abdo Benítez y al presidenciable Arnoldo Wiens, apenas consiguió sumar 6.245 votos frente a los 91.759 obtenidos por el cartismo a nivel regional.
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