El Senado volvió a postergar por ocho dÃas el tratamiento del proyecto de ley de "divorcio exprés" impulsado por la senadora disidente Lilian Samaniego. Aunque la iniciativa cuenta con dictamen favorable y el sorpresivo respaldo técnico del presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alberto MartÃnez Simón, el cartismo duro unió fuerzas con sectores eclesiásticos para dilatar el debate bajo la bandera de la "defensa de la familia".
El proyecto de Samaniego busca simplificar el proceso de disolución matrimonial cuando existe mutuo consentimiento, sin la necesidad de tasas judiciales y aranceles elevados, y prevé reducir el trámite a una sola audiencia ante un juez en un plazo máximo de 60 dÃas. Según la senadora, la ley apunta a democratizar el proceso para la "gente humilde" que lleva años separada de hecho, pero no puede costear los altos aranceles que benefician a los estudios jurÃdicos.
La ofensiva en contra del "divorcio exprés" la lideró el titular del Congreso, Basilio "Bachi" Núñez, quien apeló al discurso conservador para bloquear el avance de la norma. "No eliminaremos la seriedad del vÃnculo para seguir sobrelegislando", disparó. Bachi deslizó que la propuesta respondÃa a los "progresistas" que atentan contra los valores tradicionales y la familia.
De paso, el dirigente chaqueño se la agarró con los medios. "Ustedes querÃan que se apruebe la semana pasada a tambor batiente. Nos presionaron. El proyecto está mal. Estoy por el rechazo porque de por sà hay divorcio exprés en Paraguay. No hay plazos. Hay paÃses como España, México e Italia que retrocedieron en proyectos de divorcio exprés y están viniendo a lo tradicional", dijo.
Acorralada por la movida de Honor Colorado, la propia Lilian pidió patear el debate una semana, pero desafÃo a la iglesia. "Si ahora hay reuniones para divorciados, quiero que la iglesia me argumente por qué no quieren que se apruebe esto", disparó.
La respuesta de la oposición no se hizo esperar y llegó con el tono cáustico de Celeste Amarilla. La senadora liberal apuntó directamente al lobby religioso que presiona al Legislativo y cuestionó la injerencia eclesiástica en asuntos civiles. "¿Hasta qué punto puede interferir la iglesia?", lanzó. "Muchos de esos sacerdotes tienen relaciones con chicas y chicos, y tienen hijos sin formar una familia. Ellos que van a hablar de matrimonio o de hijos", continuó.
A pesar de que Lilian introdujo modificaciones al texto original para limitar el procedimiento "exprés" estrictamente a parejas sin hijos menores y sin bienes en disputa, el ala dura de Honor Colorado prefirió aplicar el freno de mano.
El argumento formal de la postergación -incluso con senadores cartistas como Natalicio Chase apoyando el proyecto- fue la necesidad de seguir evaluando el impacto, pero la lectura polÃtica es otra: el cartismo no está dispuesto a facilitarle a Samaniego un triunfo en el Legislativo que, además, le permite sintonizar de nuevo con el voto ultraconservador.
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