El núcleo duro del cartismo se prepara para retener la presidencia de ambas cámaras, pese a que Santiago Peña habÃa prometido a Fuerza Republicana que el liderazgo de Diputados recaerÃa sobre el abdismo en el segundo periodo parlamentario. Pero las negociaciones encuentran a la oposición desunida y sin chances siquiera de pelear lugares en la mesa directiva.
La vorágine por la lucha del poder en las dos cámaras desató una nueva interna entre el cartismo y al abdismo, fracturado por las fugas de referentes que vieron en el oficialismo una oportunidad de recuperar el dinero perdido en las elecciones y conseguir amparo polÃtico con el paso al costado de Mario Abdo BenÃtez.
La idea de pisar los acuerdos para la mesa directiva fue planteada por el senador Basilio "Bachi" Nuñez. El lÃder de la bancada de Honor Colorado viene repitiendo que Fuerza Republicana desapareció y no hay motivo para darle espacio. El diputado de Fuerza Republicana, Daniel Centurión, describió a Bachi Nuñez como "el troglodita que hace el trabajo sucio" en el cartismo.
El cartismo apura negociaciones para acaparar la mesa directiva con los aliados liberales
"Santiago Peña se comprometió a que el segundo periodo recaerÃa en un diputado de Fuerza Republicana. Hoy somos seis diputados y los que se fueron ya vieron ustedes por qué se fueron", dijo a LPO la exmano derecha de Abdo. La promesa del presidente fue confirmada por Mario Varela, quien aseguró que "serÃa la primera vez que un senador desautoriza a un presidente en una negociación polÃtica de alto nivel".
Bachi niega que existiera esa promesa y apunta al entorno de Centurión, que aspira a meterse en la mesa directiva de la cámara baja. En su actual composición, Carlos Arrechea se desempeña como vicepresidente primero. El diputado entró por el abdismo y luego se pasó a las filas del cartismo. La vicepresidencia segunda recae en Marcelo Salinas, un liberal cercano al oficialismo.
El mismo esquema se replica en el Senado, donde Silvio "Beto" Ovelar permanece inamovible al frente de la cámara, secundado por Arnaldo Samaniego, que se despegó de Fuerza Republicana para integrar la bancada colorada independiente, y Hermelinda Alvarenga, del PLRA, pero inclinada a Honor Colorado.
Dentro de este tire y afloje, donde incluso ponen en tela de juicio la posibilidad de seguir dando gobernabilidad a Peña, existen otros sectores independientes de la oposición que sostienen la necesidad de crear un contrapeso en el Legislativo.
La senadora del Frente Guasú, Esperanza MartÃnez, califico de "idiotas útiles" a quienes creen en esa "fantasÃa sexual" de que los colorados no pisarán sus palabras. "Es el cargo polÃtico por exelencia por el valor estratégico y más aún porque existe un copamiento del Estado. Poder hacer un cambio para lograr un contrapeso como valor agregado serÃa importante", aseguró a este medio.
Para MartÃnez, el predominio del cartismo en el Partido Colorado, que maneja incluso a senadores de la oposición -sumó a antiguos abdistas y a legisladores de Cruzada Nacional-, está en crisis. "Todo eso de cumplir los acuerdos es una fantasÃa sexual que nunca ocurre. Si uno cree en esas promesas, es un ingenuo o imbécil", afirmó la senadora.
"Lo público queda en manos de los privados para su beneficio. El Partido Liberal perdió el rumbo de liderazgo porque ni siquiera su directorio marca la lÃnea polÃtica. Hoy el PLRA es una mala copia del partido colorado", sentenció MartÃnez.
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