El Senado decidirá el miércoles en una sesión extra el destino del acuerdo con la Unión Europea para la Transformación Educativa, uno de los "caballos de batalla" con los que el cartismo logró captar el voto conservador en las últimas elecciones, y que finalmente confirmará lo que ya se anunciaba como una de las primeras reculadas del oficialismo.
El propio ministro de Educación, Luis RamÃrez, del ala más "racional" del gobierno, se presentó este lunes en una reunión conjunta de distintas comisiones del Senado para defender la postura del Ejecutivo a favor del acuerdo, donde aseguró que con la modificación bastarÃa para sacarle todo el contenido que los grupos autodenominados "provida" y "profamilia" censuraban del documento.
El canciller Rubén RamÃrez Lezcano, otro "racional" dentro del oficialismo, llegó a un consenso con la UE para reemplazar la palabra "Transformación" por "Fortalecimiento" en el acuerdo.
El acuerdo era atacado por sectores ultraconservadores por supuestamente fomentar la "ideologÃa de género" a cambio de fondos para la alimentación de los niños en edad escolar. La bancada oficialista decÃa que detrás del término "transformación" se escondÃa el propósito de imponer los derechos de las personas trans, en sintonÃa con los grupos "pro familia".
RamÃrez dijo que tras las modificaciones el dinero serÃa garantizado para Paraguay, pero sin los supuestos condicionamientos que se le señalaban al acuerdo, que según la teorÃa de los que criticaban el acuerdo iba a ser destinados a la implementación de la "Agenda 2023", a la que le atribuyen la supuesta intención de imponer al Paraguay "ideologÃas contrarias a la vida y la familia".
Según el titular de Educación, los recursos europeos se destinarán al programa nacional de lectura y escritura, el programa nacional del desarrollo del pensamiento lógico matemático y el de desarrollo de las ciencias, totalizando poco más de USD. 9.500.000, en los que dijo que solo el Paraguay tendrÃa injerencia.
El intento de derogación habÃa tenido origen en el riñón de movimiento oficialista, alentado por el entonces diputado y hoy lÃder del cartismo en el Senado, Basilio "Bachi" Núñez, y durante este periodo, por su colega Lizarella Valiente. Ambos legisladores habÃan decidido acatar las disposiciones del presidente Santiago Peña de cambiar la derogación por la modificación, vÃa adenda del acuerdo.
La reculada se convirtió asà en la primera crispación con los sectores ultrarreligiosos que colaboraron abiertamente con la campaña de Peña y que este fin de semana se manifestaron en la Costanera de Asunción rechazando la adenda y apostando una vez más a la derogación como única postura aceptable.
Peña enfrenta al mismo tiempo una crisis en el Ministerio de Educación por los cuestionamientos que recibe un material de educación sexual de sesgo religioso con el que intenta calmar a los sectores católicos y evangélicos, pero que van en contra de la Constitución que garantiza un Estado sin religión oficial.
De confirmarse el paso atrás, Peña estarÃa poniendo en riesgo parte importante de su base de sustentación polÃtica que confió en su campaña "profamilia". Si los senadores cartistas deciden jugarse por ese electorado, minarÃan aún más la ya golpeada imagen del liderazgo de Peña y significarÃa una crisis más para el oficialismo.
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