"Cuando el domingo de noche tomamos la decisión de iniciar el operativo para retornar el control de Tacumbú, requirió una determinación, a riesgo de que pueda haber salido mal y que probablemente ese lunes a la mañana pueda yo estar amaneciendo con un pedido de juicio polÃtico", afirmó Santiago Peña.
El presidente dijo que el Estado no puede sacar la lista de excusas para no iniciar los cambios que son necesarios, a pesar de que las decisiones tengan consecuencias polÃticas. La Operación Veneratio se saldó con once reclusos muertos y un agente del grupo Lince entre las bajas de las fuerzas de seguridad. Peña reconoció implÃcitamente que la intervención podrÃa haber terminado en un baño de sangre si la colaboración entre policÃas y militares hubiera fallado.
La operación policial-militar fue blanco de varias crÃticas de la oposición, aunque minoritarias, y del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura, que llamó a las autoridades a garantizar el trato humano de las personas privadas de libertad que permanecen en el centro penitenciario y aquellos reclusos que fueron trasladados a otros presidios del paÃs.
Sin embargo, las expresiones del mandatario fueron realizadas en el marco de una decisión polÃtica del Ejecutivo de acompañar proyectos de envergaduras que provoquen cambios estructurales en áreas sensibles como seguridad y transporte público. Peña no quiere quedarse estancado en la lucha del narcotráfico y salió a defender sus cuatro meses de gestión antes de terminar el año.
Peña pidió acompañar la iniciativa del tren de cercanÃas porque representa un choque al status quo desde hace décadas con los empresarios del transporte público. "Nosotros necesitamos mejorar el servicio de transporte público que con la inseguridad es uno de los mayores reclamos que tiene la ciudadanÃa", apuntó.
"Son desafÃos enormes por la franja de dominio y eso se tendrá que dirimir. Los cambios generan enormes tensiones. El caso de Metrobús tuvo un desenlace que no fue el mejor. Lastimosamente no próspero por dificultades técnicas y contaminación polÃtica", continuó Peña, en una crÃtica nada disimulada a su antecesor, Mario Abdo BenÃtez, aunque también disparó al sector del transporte de cargas y las empresas de combustible, que se oponen al proyecto ferroviario.
Operación Veneratio: por qué Peña dejó de lado a Barchini y se apoyó en Riera y González
Peña planteó que desde el gobierno seguirán trabajando a pesar de que existan riesgos de fracaso porque "el éxito beneficiará a medio millón de paraguayos que hoy sufren la falta de un servicio de calidad del transporte público". El proyecto contará con la inversión total de Corea del Sur, paÃs que busca hacer pie en Sudamérica con obras que le permitan concretar negocios en el área de infraestructura.
"Tenemos que exigir más a las empresas del transporte público. Lastimosamente el Estado no puede exigir al privado cuando no cumple su parte. Y lo que hicimos es poner al dÃa con las deudas que tiene el Estado con el sector privado. Y con esto vamos a exigirle que inviertan más y en mejores buses que no haya reguladas y servicio de calidad", concluyó.
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.