A días de las elecciones municipales, la campaña de Camilo Pérez sintió el impacto de la maniobra cartista en la Junta para aprobar el contrato colectivo para los funcionarios. El domingo por la noche, en una entrevista con Enrique Vargas Peña en ABC, el candidato de la ANR le bajó el pulgar al proyecto.
Públicamente, Camilo tildó la propuesta de acuerdo como una "falta de respeto" y a la presión por su aprobación de "chantaje electoral" que afectaba su campaña. La señal de alerta provino de sus propios asesores ante el potencial rechazo transversal entre los votantes independientes de la capital.
Fuentes legislativas confirmaron a este medio que el anuncio del candidato oficialista respondió al desgaste abrasivo que la medida, que los ediles colorados pretendían aprobar mañana miércoles, generaba en la calle. El corporativismo sindical chocaba contra el relato de renovación de la campaña.
Las mismas fuentes confirmaron además que los ediles que responden al comando central recibieron la directiva de congelar cualquier intento de despacho exprés. "Un concejal de peso del cartismo bajó todos los decibeles sobre el tema", dijo un dirigente capitalino a LPO.
En medio del repliegue táctico sobre el contrato colectivo, la euforia en el acto de cierre de Pérez en la Costanera Norte. Raúl Latorre, jefe de campaña en Asunción, encabezó la demostración de fuerza y pronosticó una victoria sin precedentes.
El equipo de Sole apela al voto rechazo para recortar la ventaja de Camilo
En paralelo, Camilo salió a agitar su proyección numérica frente a la militancia en los barrios asuncenos. El postulante proclamó que el partido se asegurará 18 de los 24 escaños en la Junta, lo que significarían tres concejales más que en el periodo actual.
El sector duro del cartismo intentó blindar la imagen del candidato apelando a la mística tradicional de la maquinaria partidaria. Los operadores territoriales minimizan el impacto del freno administrativo y lo presentan públicamente como una muestra de sensibilidad política.
Puertas adentro de la Junta reconocen que el expediente quedó formalmente cajoneado hasta nuevo aviso. La disciplina partidaria cedió ante la urgencia de evitar un escándalo financiero en la víspera, aunque persiste el temor por la reacción sindical, tanto mañana en la Junta como el domingo en las urnas.
Bello cede ante los sindicatos a menos de un mes de las elecciones
La decisión de postergar el debate no logró desactivar las críticas frontales de la oposición liderada por Sole Núñez. La candidata de Unidos por Asunción recrudeció su discurso en las últimas apariciones públicas y apuntó contra la gestión económica de la comuna.
En un debate televisivo, Núñez acusó a Camilo de intentar un operativo de blanqueo sistemático sobre la administración de Nenecho Rodríguez. Su presentación como la renovación, dijo la exministra de la Vivienda, era apenas una maniobra cosmética para ocultar responsabilidades políticas del cartismo.
La referente opositora señaló que los recursos de la caja paralela municipal financiaban la logística proselitista del oficialismo y que la estructura electoral de la ANR se sostiene mediante desvíos de fondos públicos originalmente destinados a servicios básicos.
Desde la oposición anuncian que utilizarán hasta el último minuto de la campaña para forzar traspasar lo que consideran un "empate técnico".
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.