La carrera hacia las internas coloradas del próximo 7 de junio alcanzó ayer su punto de mayor ebullición durante el primer debate entre los precandidatos a la intendencia de Asunción. En un careo mediado por Mina Feliciangeli en La Tribu, el oficialista Camilo Pérez y el disidente Arnaldo Samaniego protagonizaron un intercambio centrado en la capacidad de gestión y la trayectoria de cada uno en el Estado.
El momento de mayor voltaje ocurrió cuando se discutió la medición de la "militancia" polÃtica. Pérez cuestionó si se medÃa por los cargos ocupados o por "haber vivido del Estado", lo que provocó una reacción inmediata de Samaniego, quien calificó sus palabras como una "macanada". La respuesta de Pérez fue fulminante: "Tenés razón, yo al Municipio no me voy a ir a macanear. Hay gente que macaneó ya en su momento", disparó.
El senador, quien ya ocupó el cargo de intendente entre 2010 y 2015, aseguró que se presentaba a las elecciones para "lavar la cara al Partido Colorado" en la capital. "Yo estoy enojado y ese enojo produjo que los colorados auténticos bajemos a la cancha", dijo en alusión a la candidatura del presidente del Comité OlÃmpico Paraguayo.
Los aspirantes a suceder a Luis Bello se enrostraron los apoyos recabados hasta el momento -según Pérez, 45 presidentes de seccionales y la mayorÃa de coordinadoras de funcionarios públicos; Samaniego habló de cinco presidentes de seccionales, convencionales y ex y futuros titulares de seccionales-, pero el debate viró pronto hacia el modelo de gestión y el espinoso tema de los funcionarios de la Municipalidad.
Camilo prometió "tolerancia cero" al planillerismo, aunque aclaró que no echará a "ni un solo funcionario que trabaje". Su objetivo principal, insistió, es "sacar al municipio de la terapia intensiva en la que está" con un programa de limpieza y anti baches.
El candidato cartista sostuvo que su perfil generaba seguridad en grandes inversionistas y entidades bancarias, una postura que busca ligarlo a una idea de administración más técnica y menos prebendaria que le reditúe en un eventual mano a mano con Soledad Núñez, la aspirante del bloque opositor al ejecutivo comunal.
Por su parte, Samaniego basó su discurso en la necesidad de "reconstruir" Asunción, apelando a la memoria de su paso por la jefatura municipal. El exintendente señaló que su equipo era el único que "conoce la municipalidad", con una gestión probada para ganar tanto las internas de junio como las generales de octubre.
Con todo, la discusión volvió una vez más a la movilización partidaria y la supuesta presión sobre el funcionariado. Samaniego aseguró que directores y funcionarios eran obligados a participar en actos polÃticos. "Se toma lista, es una vergüenza. Vamos a ver quién miente el 7 de junio, papito", acusó con ironÃa.
Pérez calificó a su contrincante de "mentiroso" y lo desafió a mostrar las listas. "Me hubiese encantado invitarte ayer a mi casa para que veas si era impuesta o qué clase de reunión era", retrucó en referencia a un encuentro con 40 presidentes de seccionales.
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