La gente aceptó sin traumas a los políticos opositores
Los politícos opositores que se sumaron al cacerolazo se concentraron en Santa Fe y Callao. La gente los aceptó con naturalidad. Los sindicalistas liderados por el Momo Venegas se ubicaron al frente de la columna con sus bombos.
Los dirigentes opositores pasaron sin inconvenientes la prueba de fuego que representaba sumarse a una moviliación espontánea que surgió desde las redes sociales y que contenía elementos de impugnación para todo el arco político.

Eligieron reunirse en Santa Fe y Callao, donde empezó a concentrarse una de las columnas más grandes de las que confluyeron hacia el Obelisco. Algunos como Ricardo Alfonsín llegaban organizados en pequeñas columnas que en su caso portaban carteles con la leyenda "Si a la Justicia, No a la Corrupción", con la tradicional tipografía radical.

Otros, como Ricardo López Murphy, sin carteles ni un grupo de seguidores elegían mezclarse entre la gente, aunque aprovechaban para situarse en medio de la calle para hacer acto de presencia y acaso sumar algún voto.

Pero el grueso de los dirigentes políticos se encolumnó detrás de una gran bandera argentina, cuya cabecera fue ocupada por el líder de los peones rurales Gerónimo "Momo" Venegas, quien compartió la columna con Patricia Bullrich, Eduardo Amadeo, Ricardo Gil Lavedra, Federico Pinedo, Victoria Morales Gorleri, Juan Pablo Arenaza, Carlos Brown y Paula Bertol, entre otros. También se vio caminando juntos a Daniel Amoroso y la diputada Graciela Ocaña, quien caminó junto a la gente pese a que tiene una bota en su pierna izquierda.

Venegas sumó a miembros del gremio Urgara y los clásicos bombos peronistas, conducidos por el infaltable Tula.

Además, el PRO sumó varias columnas del Conurbano y así se pudo ver a dirigentes de Avellanedas, Lanús, y Lomas de Zamora. La presencia del denarvaísmo quedó plasmada con las remeras con la leyenda que Francisco de Narváez está usando en las últimas semanas: “Ella o Vos”.

De todas formas, en ese tramo de la marcha se vio una producción por parte de los partidos ya que la mayoría de la cartelería tenía algún rasgo de que los relacionaba.

La presencia de políticos que muchos analistas del kirchnerismo estimaban que iban a espantar a la gente, no tuvo ese efecto y se fundieron sin mayores inconvenientes con la multitud. La conducción de la gente del Momo provocó algunas escaramuzas. Algunos se quejaron por lo bajo de su presencia, pero la mayoría pasaba junto a ellos indiferente y otros se acercaban atraídos por las luces de las cámaras y cuando los reconocían les pedían sacarse una foto.

Antes de llegar a 9 de Julio hubo un incidente con el notero del ciclo Duro de Domar. El periodista quiso acercarse al grupo de políticos pero el cordón y los patovicas que custodiaban a Venegas se lo impidieron. El incidente no pasó a mayores y luego todos confluyeron en la principal arteria de la Ciudad.
Publicar un comentario
Para enviar su comentario debe confirmar que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones de LPO
Comentarios
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento de terminos y condiciones será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.