El kirchnerismo está listo para dar un paso fundamental y asegurarle al Poder Ejecutivo el uso de reservas del Banco Central para el pago de deuda.
En una sesión que ya será maratónica -ya hay 32 oradores anotados- el Senado trata el proyecto del peronista disidente Carlos Verna, casi un calco del decreto de necesidad y urgencia que firmó Cristina Kirchner, y el oficialismo tendría los votos necesarios para darle meia sanción.
Es que a los 35 legisladores del Frente para la Victoria y aliados se le suman, por supuesto, los dos pampeanos, Verna y María Higonet. De esta manera, el oficialismo alcanzaría los 37 para darle el giro a la Cámara de Diputados.
También podrían avalar el proyecto la santafecina Roxana Latorre, otra peronista disidente pero de frecuentes gestos al Gobierno.
El apoyo pampeano se dio la semana luego de que Verna se reuniera con el senador y presidente de la comisión de Presupuesto, Eric Calcagno, y con Pichetto. Allí firmó el dictamen para darle impulso a su proyecto a cambio de que el gobierno nacional le girara a su provincia $600 millones. "Es le monto adeudado de giros que el Tesoro Nacional no hace desde 2006", explicó el vocero de Verna a LPO y enumeró el destino de los fondos: "En 2005 (Néstor) Kirchner se comprometió a mandar la plata para viviendas, infraestructura, emprendimientos viales y la armonización de la caja provincial con la Anses".
El argumento oficial para explicar el giro de Verna y Higonet es una cláusula que incluiyeron en el dictamen del proyecto que se debate hoy. "Establece que una vez que se sancione esta ley se deroga automáticamente del decreto de necesidad y urgencia 298/10", afirmó.
El Gobierno impuso su agenda
El kirchnerismo logró ayer establecer los temas del día y dejaron afuera el debate del DNU 298/10 que permite el uso de reservas.
La oposición quería tratar este miércoles el decreto que ya fue rechazado en la Cámara Baja y que, si consiguen avalar esa decisión, quedaría derogado, pero el jefe del bloque oficialista, Miguel Angel Pichetto, logró dilatar los tiempos de la discusión y pasarla a la semana que viene.