La causa de tal rebeldía no es un encono con Cobos, sino, por el contrario, la necesidad de conservar su diferencia respecto del radicalismo ortodoxo del que se escindieron en los albores del kirchnerismo, no sólo por las bondades que ofrecía el patagónico.
“Después de criticar los manejos de (Leopoldo) Moreau y (Federico) Storani, no podemos mezclarnos con ellos como si nada”, repiten los diputados del bloque cobista, denominado Concertación Plural.
Los cinco que la integran asumieron en 2007, o sea, terminan su mandato el año que viene. Son Rodolfo Arata (jefe del bloque y de General Arenales), Silvia Crocco (de Leandro Alem), Roberto Filpo (de Ramallo), Julia García (de Mar del Plata) y Horacio De Simone (de San Isidro).
Los dos primeros responden a las órdenes del intendente de Junín, Mario Meoni, y Fillpo comulga con los intendentes de la segunda sección con llegada a Cobos (Walter Santalla de su distrito; Héctor Gutiérrez de Pergamino y el ahora diputado nacional Mario Barbieri, de San Pedro).
De Simone llegó a su banca por gestión del intendente de su comuna, Gustavo Posse, quien recompuso su relación con Julio Cobos y es el nombre que el entorno del vicepresidente apuesta a arriesgar para la gobernación provincial, si es que tienen que aportar a un candidato para esa contienda.
Tras un primer cuatrimestre de esfuerzos cotidianos para mantener la armonía en el partido, Cobos les pidió a sus diputados bonaerenses que se unan con los diez radicales que yacen en el recinto. Fue una de las gestiones que hizo en su búsqueda de unir al partido centenario detrás de su figura, con la mira puesta en la Casa Rosada.
La unidad ya la logró con los senadores bonaerenses, que comparten una bancada de siete, lo necesario para tener la segunda minoría junto a Generación para un Encuentro Nacional (GEN), el sello Margarita Stolbizer.
Ese bloque lo integran los radicales Orlando Costa (jefe de bloque, ex stornaista, hoy en la flamante línea Superación Radical), Carlos Fernández (ex secretario de Gobierno de Tandil y hoy cercano a Ricardo Alfonsín), Santiago Nino (fiel a Leopoldo Moreau el primero) y Juan Carlos Simón; el possista Roberto Costa (de Escobar) y Malena Baro, de Junín, con llegada directa a Meoni.
El cobismo ataca: “Scioli usa el dengue y la gripe A de cortina”
El diputado cobista Horacio De Simone, disparó duro contra el gobernador Daniel Scioli, a quien acusó de subestimar el presupuesto de Salud y usar como “cortina de humo” las dos principales epidemias que sufrió la provincia el año pasado: el dengue y la gripe A.
“El Gobierno de la Provincia redujo el presupuesto de salud de 6100 a 5600 millones de pesos, una baja de aproximadamente un 7% entre 2009 y este año”, denunció. Y agregó: “Está claro que Scioli no quiere hablar de salud integral y utiliza dos enfermedades que captan el foco de atención para esconder los temas de fondo”.
Con este presupuesto de salud no llegamos a septiembre y los hospitales bonaerenses tienen una gravísima crisis en anestesia, terapia intensiva, en terapia intensiva pediátrica, en neonatología y cirugía”, completó.
A través de una reunión que auspició en su despacho, Cobos hace dos semanas hizo el último intento para lograr esa unión. Fue en vano: los diputados le explicaron que no estaban dispuestos a perder el espacio ganado en el recinto fundiéndose con la decena de radicales, cuatro de ellos cercanos a Leopoldo Moreau, como el jefe de bloque, Ricardo Jano.
Sí aceptaron jugar con Moreau y Storani en la interna del partido, prevista para el 6 de junio, donde un candidato de estos competirá con otro que elija Ricardo Alfonsín, quien sueña con un cambio de reglamentación que le permita jugar a él.
Si eso no ocurre, hasta ahora, se enfrentarían Eduardo Santín (de Moreau) o Pedro Azcoiti (stornaista) contra el alfonsinista platense Miguel Bazze.
Después de conseguir la presidencia de cinco comisiones para los suyos, Jano no está dispuesto a mezclarse en un interbloque pero aceptaría recibir a aliados de Cobos, lo que éstos, pese a las órdenes de su jefe, no están dispuestos a facilitarle.
Un dato nada menor: con sus diez voluntades, los UCR están en condiciones de garantizarle con lo justo el quórum al kirchnerismo, que cuenta 37 votos propios. No necesitan de nadie para subirse el precio en un recinto dominado por la paridad.
“¿Nosotros tenemos el candidato a presidente, nos dicen traidores y encima tenemos que ir detrás de ellos?”, se preguntan, incrédulos, en la Concertación y, como consecuencia de esta tesis, siguieron con su bloque.
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- 130/03/1012:38Felicitaciones, una decision correcta, nada se puede construir a la sombra de Moreau y Storani, grandes culpables de la devacle radical de los ultimos veinte años en la provincia