En el marco de una reunión organizada por Unión Por Todos, de Patricia Bullrich, el segundo candidato a Legislador por el Acuerdo Cívico y Social, Juan Pablo Arenaza expresó: “Las candidaturas testimoniales van a dejar una nueva cicatriz a nuestra democracia.Ya aprendimos el año pasado que es importante tener representantes con convicciones firmes, que podamos dar el debate que tengamos que dar, sin importar el poder que tengamos delante nuestro.”.
“Tengan la seguridad – continuó Arenaza - que con nosotros se acaba el libro de pases en la legislatura de la ciudad de Buenos Aires. Venimos a respetar el voto de la gente y los proyectos para los cuales nos votaron. Vamos a representar una oposición, responsable, con ideas y que va gobernar el país y la ciudad en el 2011.”.
Las declaraciones del futuro legislador, hombre de máxima confianza de Bullrich y quien goza de la simpatía de "Lilita", están relacionadas con un pedido explícito que realizó Elisa Carrió antes del cierre de listas: que el bloque porteño no se dividida y que, por el contrario, intenten sumar más diputados a la bancada.
En este marco, varios candidatos ya trabajan en mesas de café para intentar sumar otros dirigentes al espacio a fin de, además de ser la segunda fuerza en la Legislatura porteña, restar diferencia en números con el macrismo.
En la ciudad los "borocotazos" para Carrió no fueron pocos. El más conocido, y escandaloso, fue el del entonces presidente del Ari Capital, Fernando Melillo, quien saltó al albertismo kirchnerista y luego, a pesar de sus deseos, quedó fuera de la lista de legisladores y el ex jefe de gabinete le obsequió la subsecretaria de Política Ambiental.
Otro caso es el de Pablo Failde, quien se fue de la bancada que preside Enrique Olivera, para recaer en el Frente para la Victoria.
También, Fernando Cantero y Alejandro Rabinovich dieron el portazo, aunque en estos casos no emigraron al kirchnerismo sino que conformaron un bloque propio y se mantuvieron cercanos a Jorge Telerman cuando éste rompió lazos con "Lilita" tras la elección de 2007.
Finalmente, Liliana Parada fue otra más que decidió irse del bloque de la Coalición Cívica. Disconforme con las formas de Carrió, emprendió otro camino y se refugió bajo el ala de Martín Hourest.