Efecto “tren fantasma”: candidato radical no conoce a Lilita
Se trata del dirigente de la UCR Rubén Campos, quien fuera legislador y auditor porteño. En medio de la puja por las listas, y ante el enojo que Carrió expresó ante los suyos, el hombre del "Coti" Nosiglia dijo: "No conozco a Cobos, ni a Lilita". Además, dice que "no le consta" que haya habido coimas en el Senado.
Muy buena entrevista que realizó Laura Di Marco al primer candidato que impondrá el radicalismo a "Lilita". En ella desnuda la personalidad del hombre del "Coti" Nosiglia en la lista porteña.


Rubén Campos (58), el candidato que podría ir en tercer lugar en la lista de Elisa Carrió en alianza con el radicalismo (NdR: actualmente, es primero en la grilla de la UCR oficial), es toda una rareza dentro de la constelación de la política porteña. Una constelación que muere por figurar en los medios porque intuye -y con bastante razón, dicho sea de paso- que es allí, en ese territorio, donde se juega parte de su posicionamiento. Sin embargo, éste no es el caso de Campos.

Por empezar, el hombre, médico, no usa computadora y no se molesta en ocultarlo: "Si quiero algo, pido que me lo bajen, y listo. No sé mandar fotos, no leo nada a través de la PC. Y vivo igual, como viví toda mi vida. Los chicos de ahora están todo el día colgados la PC, y así están sus cabezas: piensan en brillitos…".

Tampoco le gustan las fotos; y de hecho, en los años que le tocó ser legislador (integró la primera legislatura, renovó mandato y dejó su banca en 2003), siempre se las arregló para no figurar en ninguna foto. Se escapaba de los anuarios. "No me gusta figurar… qué querés que haga". Siguiendo su lógica, tampoco, va de suyo, estaba desesperado para hacer este reportaje de la contra: "Póngame adentro del semanario, me da igual".

Y, lo más llamativo: tampoco muere por integrar la oferta electoral para los comicios del 28 de junio.

"Tengo una extremada disciplina partidaria y aceptaré lo que el partido decida. Por ahora, soy primer candidato en la lista de la UCR; si me integro a la de la alianza con Carrió, bárbaro. Puedo estar tercero, o séptimo. E incluso estar o no estar, no es lo que más me preocupa".

Pasa sus fines de semana en una chacrita que tiene en Capitán Sarmiento; es separado y tiene dos hijos. En los últimos años no ocupó cargos partidarios sino que trabajó como médico en un hospital de Ezeiza. Empezó militando en la Universidad, en los setenta, cuando integró el Centro de Estudiantes en su facultad, Medicina.

-Dicen que va a ser el tercer candidato a legislador, en la alianza que conformaron con Carrió.

-Ah, mirá, vos. Primera noticia que tengo, che… Yo recién llego del hospital de Ezeiza, donde trabajo, y realmente nadie me dijo nada, todavía. Por ahora, soy primero en la lista de mi partido, la UCR.

-Ahá, bueno, quizá se lleva una sorpresa, quién le dice… Mientras, cuéntenos: ¿cómo se lleva con (Julio) Cobos?

-Ah, no lo conozco… A Cobos nunca lo vi en mi vida. Tu pregunta me hace acordar a cuando yo era legislador y la gente me preguntaba, por ejemplo, por Facundo Suárez Lastra o por Jesús (Rodríguez), como si uno estuviera todo el día con ellos. Y yo no los veía nunca. A Lilita tampoco la conozco.

-Pero, Campos, supuestamente usted va a ser su legislador, ¿cómo que no la conoce?

-Bueno, nunca estuve a solas con ella, ¿qué querés que te diga?... Es así. No tengo nada negativo en contra de ella, simplemente que no la conozco. Ha tenido sus idas y sus vueltas con el radicalismo, como tantos otros que se han ido. Es una mujer de ideas sólidas.

-Y dígame, cuando la UCR lo expulsó a Cobos, ¿usted estuvo de acuerdo o en desacuerdo?

-No, no. Yo adhiero a lo que decía Hipólito (Yrigoyen): que se doble pero que no se quiebre.

-¿Cómo ve la Ciudad, enamorada ahora de Macri?

-La Ciudad se ha enamorado de muchos y con ideologías diversas: Ibarra, Telerman, Menem, De la Rúa, y todo eso en el transcurso de pocos años. Las imágenes cambian y, bueno, ahora la gestión de Macri deberá ser evaluada en las urnas. Vamos a ver si el enamoramiento es tal, como dicen. Desde mi punto de vista, se trata de un menemismo conservador, que vuelve a privilegiar a las corporaciones en la Ciudad. Es una trampa, igual que el kirchnerismo. Y aquí debemos ir hacia la construcción de un sujeto progresista superlativo, ésa es al menos mi intención.

-El problema va a ser cómo diferenciar entre tantas propuestas progresistas en la Ciudad. Hay muchas. Ahora, dígame, ¿no le parece que, más allá de la desprolijidad de las obras, se ve mucho movimiento en la Ciudad? Hay quienes ven esto como un signo positivo; lo aprueban…

-Lo que yo veo ausente es un Estado regulador de este cambio porque, de lo contrario, corremos el riesgo de que la Ciudad colapse. Digo, si antes en una casa vivían cinco personas y ahora, allí mismo, se arma una torre y viven 70 familias, ese crecimiento requiere una regulación, una planificación. No se puede construir sin control, más allá de que no esté violando -hasta donde yo sé- ninguna ley al respecto.

-¿Por qué cree que Michetti tiene tan buena imagen?

-Habría que preguntarle a aquellos que la votan qué es lo que ha hecho para que tenga buena imagen. Que yo sepa, nada relacionado con la gestión hace que merezca ese podio. No tengo nada contra ella.

-Tampoco la conoce, seguramente.

-No… Pero se puede tener buena imagen por muchas razones; dudo que Michetti la tenga por su política descollante. Desconocemos lo que ha hecho en política. Justamente -y quizá por eso- todavía tenga una reserva de votos. La gente está esperando a ver qué hará.

-Probablemente influya el desprestigio que tuvo la política en los últimos
años y todo lo que suene a corporación tiene mala prensa. Y a la inversa, claro, también es cierto.

-Bueno, ustedes, los medios, han hecho mucho para que eso suceda.

-Digamos que su jefe político, De la Rúa, no ayudó demasiado cuando, por ejemplo, pagó coimas en el Senado.

-(molesto) Eso que decís, a mí no me consta que haya sucedido.

-¿Me lo dice en serio?

-Sí, y en todo caso, suponiendo que eso haya sido cierto, nosotros nos hemos hecho cargo de nuestros errores políticos, y somos los únicos… ¿eh? Los que se dicen kirchneristas y estuvieron con Menem no se hacen cargo de él, por ejemplo. Ahora resulta que se inscriben como el Partido Justicialista de la Victoria. Bueno, si se reconocen como justicialistas, entonces que se hagan cargo de toda la historia, como nosotros.

-Que sería…

-Hacerse cargo de Isabel, López Rega, la Triple A y Menem, por supuesto.

-¿No le parece que nos vamos demasiado atrás en el tiempo? Vayamos a temas más actuales, mejor, aunque probablemente bastante menos profundos, ¿qué me cuenta de las declaraciones de Nacha (Guevara), en el sentido de que si el oficialismo pierde volveríamos al 2001?

-Bueno, ya de por sí, su postulación es parte de una vuelta a la farandulización de la política. Como la política está desprestigiada, se apela a estas figuras, en lugar de ocuparse por reforzar los partidos. Me resulta lamentable. La Argentina está en una situación delicada, no está para soportar cualquier cosa.

-Coincide con Cristina, entonces.

-No, ¿por qué?

-Porque ella dice que, en estas elecciones, se juega la estabilidad. Otra vez todo o nada.

-Yo no digo eso. Justamente, ese discurso es la trampa en la que estamos metidos: es propio de los absolutismos decir yo o el caos. A nivel nacional y local lo que se juega es lo contrario: la alternancia y el control.
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el que hace las preguntas es macri?
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este señor lee los diarios???????
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Muchachos como cambiaron, ya engañan con los titulos, porque algunos solo leen los titulos y no las noticias. En realidad la nota es buena por el interlocutor pero pesima por la vanalidad del periodista. Realmente con lo poco que aparece en la nota estariamos ante la presencia de un hombre decente y que cree que la politica es otra cosa, y a pesar de no conocer a Elisa Carrio, comparte la decencia que es mucho de lo que queremos m Por favor vuelvan a la esencia del diario, pareceria que estan en otra, por favor reconsideren lo que publican o perderan lectores.