21 de mayo, 2026
Candidatos K: “La ley no dice nada porque nadie imaginó semejante fraude a la voluntad electoral”
En diálogo con LPO, el abogado constitucionalista, Daniel Sabsay, explica que no existen penalidades para aquellos gobernantes que se presentan como candidatos aunque siquiera asuman una banca. Además, dijo que la idea de "plebiscitar" a los gobierno "no tiene nada que ver con la democracia, son típicamente del autoritarismo".
¿Es legal postular como legislador a un gobernador o intendente electo, como el caso de Daniel Scioli, a sabiendas de que después no va a asumir? ¿Sigue siendo constitucional aunque se explicite que no asumirá la banca por la que fue elegido?
La ley no dice nada en contra ni la Constitución tampoco porque nadie se imaginó una práctica extendida de semejante fraude a la voluntad electoral. Porque el electorado vota a una persona que, cuando resulta electa, tiene que cumplir con su mandato. No puede ser que en medio de su mandato se le ocurra ser candidato a otro cargo sencillamente porque es una suerte de locomotora electoral. Además mientras haga la campaña, su cargo no lo ejerce porque precisamente va a estar en campaña, en el caso de Scioli se trata nada menos que el gobernador de la provincia más importante del país, y una vez que sea electo se sabe que va a renunciar y va a volver a ser gobernador. Es decir, es una utilización absolutamente distorsionada de las reglas electorales. Éticamente es más que censurable. Por eso no dudo en afirmar que es un fraude al mandato popular para el que se ha sido electo.
De todas maneras no está tipificada una sanción a este tipo de conductas o candidaturas fraudulentas…
No hay ninguna sanción porque es irrazonable hacer una cosa así. Esto va a obligar a modificar las reglas electorales de manera de prohibir este tipo de prácticas porque se destruye totalmente el contrato con el electorado. No se cumple con el cargo por el cual uno ha sido electo. Y además se hace campaña en lugar de gobernar.
Otra de las cuestiones tiene que ver con la idea de “plebiscitar” las gestiones de los gobierno como argumento para presentar gobernadores e intendentes como candidatos. ¿Es una especulación política o hay algún vínculo real con la idea de plebiscito?
No, es una mera especulación política porque acá lo que se eligen son legisladores. Tanto a nivel nacional, provincial como municipal. Lo otro que se expresa es una distorsión de lo que se está eligiendo. Las prácticas plebiscitarias de apoyar o no una persona no tienen nada que ver con la democracia, son típicamente del autoritarismo. Las utilizaron distintos dictadores a lo largo de la historia. Desde Napoleón, Rozas, Hitler, Stalin, utilizaban los plebiscitos basados en “yo o no, o nadie” como una suerte de muestra de democracia pero en realidad se usaba el sufragio sin que haya una alternativa y nada más que para una adhesión a una persona. Pero de ninguna manera en una elección competitiva para elegir un cargo dentro de una institución.
¿En la Constitución argentina se prevé un plebiscito revocatorio como existe en Venezuela o algo similar?
En Argentina no existe esto. Lo que existe, y nunca se ejercitó, es consultar al electorado sobre distintos temas de interés general. Pero no para revocar un mandato.
La ley no dice nada en contra ni la Constitución tampoco porque nadie se imaginó una práctica extendida de semejante fraude a la voluntad electoral. Porque el electorado vota a una persona que, cuando resulta electa, tiene que cumplir con su mandato. No puede ser que en medio de su mandato se le ocurra ser candidato a otro cargo sencillamente porque es una suerte de locomotora electoral. Además mientras haga la campaña, su cargo no lo ejerce porque precisamente va a estar en campaña, en el caso de Scioli se trata nada menos que el gobernador de la provincia más importante del país, y una vez que sea electo se sabe que va a renunciar y va a volver a ser gobernador. Es decir, es una utilización absolutamente distorsionada de las reglas electorales. Éticamente es más que censurable. Por eso no dudo en afirmar que es un fraude al mandato popular para el que se ha sido electo.
De todas maneras no está tipificada una sanción a este tipo de conductas o candidaturas fraudulentas…
No hay ninguna sanción porque es irrazonable hacer una cosa así. Esto va a obligar a modificar las reglas electorales de manera de prohibir este tipo de prácticas porque se destruye totalmente el contrato con el electorado. No se cumple con el cargo por el cual uno ha sido electo. Y además se hace campaña en lugar de gobernar.
Otra de las cuestiones tiene que ver con la idea de “plebiscitar” las gestiones de los gobierno como argumento para presentar gobernadores e intendentes como candidatos. ¿Es una especulación política o hay algún vínculo real con la idea de plebiscito?
No, es una mera especulación política porque acá lo que se eligen son legisladores. Tanto a nivel nacional, provincial como municipal. Lo otro que se expresa es una distorsión de lo que se está eligiendo. Las prácticas plebiscitarias de apoyar o no una persona no tienen nada que ver con la democracia, son típicamente del autoritarismo. Las utilizaron distintos dictadores a lo largo de la historia. Desde Napoleón, Rozas, Hitler, Stalin, utilizaban los plebiscitos basados en “yo o no, o nadie” como una suerte de muestra de democracia pero en realidad se usaba el sufragio sin que haya una alternativa y nada más que para una adhesión a una persona. Pero de ninguna manera en una elección competitiva para elegir un cargo dentro de una institución.
¿En la Constitución argentina se prevé un plebiscito revocatorio como existe en Venezuela o algo similar?
En Argentina no existe esto. Lo que existe, y nunca se ejercitó, es consultar al electorado sobre distintos temas de interés general. Pero no para revocar un mandato.
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No se debe permitir esta farsa. Se tiene que poder frenar esta payasada. No se puede aceptar que la Kuasi DemoKracia K convierta el acto cívico de elegir a nuestros representantes, en un acto circense.
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