Sospechas de sobreprecios en otra obra energética
Es la ampliación de la línea de alta tensión que unirá a Choele Choel, Puerto Madryn y Pico Truncado, donde el costo de línea ascendió sin causa de 545 mil pesos por kilómetro a casi 850 mil. El proyecto costó casi 580 millones de pesos. Pasó por la Secretaría de Energía, que responde a Julio De Vido.
La aparición en escena durante la gestión kirchneristas de denuncias por millonarios casos de corrupción, como las que existen sobre el Tren Bala o el caso Skanska, dejó un preocupante antecedente al que podría sumársele una tercer pata de sostén en los próximos días. Se trata de la ampliación de una línea de alta tensión en la Patagonia, obra que costaría casi 580 millones de pesos.

La obra corresponde a la extensión de la interconexión patagónica de las ciudades de Choele Choel y Puerto Madryn, que a último momento y por fuera del Plan Federal se decidió extender hasta Pico Truncado. Siguiendo la misma lógica que ocurrió con los dos casos anteriores citados, las dudas giran en torno a los costos que sin excusa visible varían, como siempre, hacia arriba.

La Política Online accedió en forma exclusiva a un informa de la Auditoría General de la Nación (AGN) que aún no tiene dictamen final. En él, se destaca cómo el valor licitado para la obra de Choele Choel/Puerto Madryn es de 545.736,71 pesos por kilómetro, mientras que el costo de la extensión hasta Pico Truncado, firmado en 2005 bajo el gobierno de Néstor Kirchner, asciende a 848.812,71 por kilómetro existiendo sólo un año de diferencia entre una y otra licitación y sin razones destacables para tamaña diferencia.

“Si se incluyen conductores y estructuras metálicas la diferencia de valores es del 48 por ciento siendo la variación de precios según los índices del Indec cercana al 20 por ciento, aclara el escrito.

Esta extensión eléctrica quedó en el ojo de la tormenta política por sospechas de sobreprecios. En la última visita del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, al Senado, el senador radical Gerardo Morales lo indagó por este posible caso de corrupción.

“Tengo entendido que la Presidenta ha ido a inaugurar una obra que también está afectada por sobreprecios. La línea para el transporte de energía hasta Choele Choel costó 500 mil pesos el kilómetro, mientras que de Choele Choel a Pico Truncado costó 850 mil pesos el kilómetro y en el mismo período”, aseguró Morales hace algunos días en el Congreso. Fernández, como suele reaccionar, sólo atinó a minimizar la situación y a victimizarse ante este “ataque” del presidente de la UCR.

Siempre De Vido

El área responsable de dar el puntapié inicial a este proyecto es la Dirección Nacional de Prospectiva de la Subsecretaría de Energía Eléctrica, que a su vez pertenece a la Secretaría de Energía, la cual opera bajo la órbita del Ministerio de Planificación Federal. En consonancia con los casos del Tren Bala y Skanska, la ruta termina siempre en un mismo nombre, el de Julio De Vido.

Desde allí salió un informe, el último correspondiente al año 2002. El mismo efectuaba una evaluación “de los riesgos del sector energético por región geográfica”. El texto sirvió como información para los cursos de acción propuestos en las obras planteadas por el Plan Federal de Transporte –de energía-.

Este área especializada ponderó como prioridad en las obras “la interconexión NOA (noroeste argentino) NEA (noreste argentino), en su primera etapa (278 kilómetros de línea de 500 kv) por encima de las demás” propuestas en el Plan Federal.

El trabajo de la Dirección de Prospectiva la evaluaba en ese entonces como “la más beneficiosa porque resolvería en parte el problema de transporte que afecta la demanda doméstica, reduciría significativamente la necesidad de convocar generación forzada, mejoraría el uso de capacidad instalada y permitiría utilizar la sobreoferta disponible en el sistema Norte Grande Chileno”.

Pero nadie siguió esta indicación del área técnica. En cambio, se dio marcha inmediata al plan para unir el MEM (Mercado Eléctrico Mayorista) y el MEMSP, el cual casualmente afecta a la zona de influencia de los Kirchner, la provincia de Santa Cruz.

Con un agravante. Aunque no estaba incluída en el Plan Federal, el gobierno decidió sumar también a la localidad de Pico Truncado (resolución de la Secretaría de Energía 831/03). “La misma –según el informe de la AGN- fue construída y puesta en funcionamiento en diciembre de 2005”.

El proyecto

La obra se financió mediante el Fondo Fiduciario para el Transporte Eléctrico Federal (FFTEF). “Se procedió a convocar al sector privado para participar en dicho financiamiento (…) el primer contrato de promoción de una ampliación que se celebró fue con las empresas Aluar S.A. –participando con el 15,5 por ciento en el proyecto- y Complejo Hidroeléctrico Futaleufú (otro 15,5 por ciento) siendo el Comité Administrador del Fideicomiso quien financió el 69 por ciento restante”, explica el informa de la Auditoría.

Posteriormente, el contrato COM (Construcción, Operación y Mantenimiento) de la interconexión patagónica fue adjudicado el 22 de abril de 2004 a la empresa Integración Eléctrica Sur Argentino S.A. (Intesar S.A.) por un total de 159.661.815,15 pesos más IVA.

“La ampliación consistió en la construcción, operación y mantenimiento de una línea de alta tensión -500 kv- uniendo la estación transformadora de la ciudad de Choele-Choel con la de Puerto Madryn. Abarca la construcción de 354 km. de línea de 500 kv, la ampliación de dos estaciones transformadoras y la construcción de una nueva. La obra incluye la provisión de 4.700 km. de conductores y 1.500 mástiles para estructuras de acero articulado”, describe el texto.

La prolongación hasta Pico Truncado, en Santa Cruz, se licitó en 2005. Con esto, se completó el contrato mediante licitación pública Nº 6/2005 y resultó adjudicada a la misma firma, Intesar S.A., por un total de 460.905.301,98 pesos. En forma separada, se licitaron los conductores y las estructuras de acero, adjudicados por 31.523.172,44 y 87.112.256 pesos, respectivamente. Toda la obra dio un total de 579.540.730,42.