Minería
Nuevas caras de un viejo problema
Por Fabián Roucco
En Argentina no hay fiscalización ni control estatal sobre la seguridad estructural y ambiental de los diques de Colas mineros.

Cuando los expertos informan que posiblemente una nueva represa amenaza a los habitantes de Brumadinho, Brasil; cuando ya los bomberos han pedido a las autoridades la evacuación de 24.000 personas a un terreno más elevado de la zona en la que se encuentran por el riesgo de rotura de otro embalse, después de que una infraestructura similar colapsara este viernes dejando decenas de muertos y centenares de desaparecidos, en Argentina no tenemos ninguna institución del Estado Nacional que tenga en sus misiones y funciones la capacidad institucional para efectuar auditorías y fiscalización sobre la seguridad estructural de las represas mineras que hay en el país.

El proceso minero de extracción y concentración de minerales genera residuos conocidos como colas (tailings), relaves o jales. Si los residuos son sólidos (en forma de "ripios") pueden acumularse como escombreras. En la concentración de minerales, especialmente en los metalíferos, las colas provienen de moler las rocas originales que los contienen y mezclar las partículas que se forman con agua y pequeñas cantidades de reactivos químicos que facilitan la liberación de los metales.

Los riesgos más importantes generados por los diques de colas son de ruptura y de contaminación. Las rupturas pueden deberse a fallas constructivas, mantenimiento inadecuado o desastres naturales que superen las previsiones constructivas.

La contaminación está directamente relacionada con los contenidos de las colas y puede producir por filtraciones verticales u horizontales (por fallas constructivas o mantenimiento inadecuado) y por ruptura.

Estas obras, al mismo tiempo que generan importantes beneficios para la sociedad, crean un potencial riesgo para la población que habita aguas abajo, las napas hidrológicas, la fauna y la flora. Es decir que también está en riesgo la biodiversidad biológica abarcando una dimensión ambiental difícil de reemplazar o resolver para las presentes y futuras generaciones.

Por esas razones, resulta más que necesario que las autoridades tomen nota y además diseñen la implementación de procedimientos de fiscalización estatal verificando realmente, un cuidadoso control durante el proyecto, construcción y operación. Así como también, efectuar el seguimiento o monitoreo, que tiene como objetivo fundamental prevenir riesgos que pueden destruir vidas y anular años de desarrollo en pocas horas o incluso segundos.

Resulta más que necesario que las autoridades tomen nota y además diseñen la implementación de procedimientos de fiscalización estatal verificando realmente, un cuidadoso control durante el proyecto, construcción y operación.

Por otra parte, se les debe exigir un "Plan de Manejo ante la emergencia". Es decir, en función de los riesgos, y para su manejo, es necesario que todos los diques cuenten con planes para emergencias, con personas capacitadas para su aplicación y con intensa difusión a toda la población que pudiera ser afectada.

Los objetivos de los planes de emergencias son los siguientes: garantizar seguridad, minimizar el potencial de destrucción, reducir la magnitud de impactos ambientales, posibilitar la identificación y aplicación de medidas correctivas urgentes, reducir tiempos y costos de recuperación, como así también, mejorar el desempeño de las personas involucradas

La información contenida debería permitir, aprovechando la utilización de las nuevas tecnologías y redes sociales, a las dependencias gubernamentales y de servicios como ser municipalidades, escuelas, defensas civiles, policía local, bomberos, salud pública, acción social, organismos provinciales, compañías telefónicas y de transporte, etc. planificar y coordinar esfuerzos, frente al caso potencial de una emergencia como la que tristemente acontece en Brasil.

De esta manera, cuando un proyecto requiera la licencia socio-ambiental para iniciar su obra, la sociedad podrá Identificar los desafíos clave en la prevención, atenuación y preparación de desastres, así como reconocer buenas prácticas para reducir la vulnerabilidad y desarrollar resiliencia ante riesgos del emprendimiento minero a nivel local. Insistimos que las consecuencias de la rotura de una presa minera son generalmente de una gravedad tal, que la sola posibilidad de falla implica una altísima responsabilidad, tanto para los técnicos encargados de su diseño, explotación y control, que deben extremar al máximo sus esfuerzos por minimizar dicho riesgo, como para aquellas autoridades que deben asegurar que existan los recursos humanos y económicos imprescindibles para su control. Por eso, en Argentina, en este momento lo importante es no demorar más. 

Publicar un comentario
Para enviar su comentario debe confirmar que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones de LPO
Comentarios
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento de terminos y condiciones será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.