Holdouts
Pollack avaló el acuerdo con los buitres y ahora el gobierno apunta a financiarse al 6 por ciento
El mediador anunció que el acuerdo incluye Singer y otros holdouts e implica un pago de más 4.600 millones de dólares.

El mediador "special master" Daniel Pollack, anunció hoy que la batalla legal entre la Argentina y el especulador republicano Paul Singer, finalmente llegó a su fin con un acuerdo que le permitirá a este especulador cobrar más de tres veces lo que había dictaminado el juez Thomas Griesa en su fallo inicial.

"Me alegra mucho anunciar que la batalla legal de 15 años entre la República Argentina y Elliott Management, liderado por Paul E. Singer, está en camino a ser resuelta. Las partes firmaron anoche un principio de acuerdo después de tres meses de intensas negociaciones contrarreloj, bajo mi supervisión", afirmó Pollack.

El acuerdo ya había sido anticipado la semana pasada por Matthew McGill, el abogado de Singer, que con evidente deseos de presionar lo hizo público, descolocando a Pollack y al equipo negociador argentino. Igual, McGill había anunciado que el acuerdo era por u$s 5.000 millones y hasta donde se sabe terminó siendo por u$s 4.600.

Se trata de un triunfo político considerable para el gobierno de Mauricio Macri que logró en tres meses cerrar una batalla legal de 15 años.

Como sea, se trata de un triunfo político considerable para el gobierno de Mauricio Macri que logró en tres meses cerrar una batalla legal de 15 años. El acuerdo anunciado hoy se supone será extensivo al fondo Aurelius Capital, junto con Elliot los más belicosos de los acreedores. "El principio de acuerdo, si se consuma, pagará a NML Capital Ltd (...) y a varios otros fondos que han demandado con NML, la suma agregada de aproximadamente $ 4.653 millones para arreglar todas las demandas, tanto en el Distrito Sur de New York como en todo el mundo", agrega el comunicado de Pollack.

La delegación encabezada por el secretario de Finanzas, Luis Caputo, el verdadero artífice del acuerdo, se comprometió así a pagar "a los fondos manejados por Elliott Management, Aurelius Capital, Davidson Kempner y Bracebridge Capital, 75% de sus juicios incluyendo el capital y el interés, además de un pago para arreglar los reclamos fuera del Distrito Sur de Nueva York y algunos honorarios y gastos legales en los que incurrieron durante el período de 15 años".

El ministro de Economía, Alfonso Prat Gay.

El paso anunciado hoy era clave para destrabar todo el programa económico de Macri que está basado en la idea de un "soft landing" o ajuste gradual de la economía, financiado con dólares de afuera para cortar la emisión e ir reduciendo la inflación.

Fuentes cercanas al Palacio de Hacienda confirmaron a LPO que, ahora el objetivo es conseguir colocar deuda al 6% anual, una tasa considerablemente más baja que la que venía pagando la Argentina. En el Gobierno estiman que el descenso del riesgo país sufrirá un descenso fuerte una vez que se perfeccione el acuerdo.

Casi todos adentro 

El acuerdo anunciado hoy se suma al alcanzado días atrás con los fondos EM Limited y Montreux Partners por 850 millones y 300 millones de dólares, respectivamente. También lo hicieron Capital Markets Financial Services, que cobrará 110 millones de dólares, cinco fondos menores con acreencias por 450 millones de dólares y bonistas italianos que recibirán cerca de mil millones.

De manera que ya cerraron sus juicios con la Argentina más del 85% de los fondos en litigio, que a su vez representan menos del 6% del total de la deuda defaulteada por Rodriguez Saá en el año 2001. "Continuaré trabajando hasta que todas las demandas sean resueltas", se entusiasmó hoy Pollack.

Beneficiados. Los encargados de la colocación de esta primera tanda de deuda externa serían dos bancos cercanos al gobierno. El HSBC y el JP Morgan -en el que trabajó Prat Gay-, que aportaron cada uno 1.000 millones de dólares de los 5.000 conseguidos por el Banco Central en el préstamo repo. Ellos cobrarían las jugosas comisiones que se pagarán por la colocación de los primeros 15.000 millones de dólares de deuda.

Hoy 29 de febrero era la fecha límite para aceptar la oferta argentina fijada. Mañana el juez Griesa en una audiencia dará lugar a las partes a presentar sus argumentos para decidir si se levanta o no el embargo a los pagos de deuda pública reestructurada que pesa sobre el país. Griesa anticipó que adoptaría una decisión a favor de la Argentina si el Gobierno logra el aval del Congreso mediante la derogación de la leyes Cerrojo y de Pago Soberano y si, además, cumple con los preacuerdos concertados hasta hoy. 

Al respecto el comunicado señala que "las partes esperan que todos los pasos necesarios sean realizados en un período de seis semanas." Es decir que de no concretarse el pago en efectivo antes del 14 de abril a las 12:oo horas, quedan sin efecto todos los preacuerdos alcanzados a menos que las partes convengan una prórroga. 

Este dead line le pone ahora una enorme presión política al ala política del gabinete -Marcos Peña, Rogelio Frigerio y Emilio Monzó- para que logren la derogación en el Congreso de las leyes de Pago Soberano y Cerrojo. En el Gobierno están confiados en aprobarlas en Marzo, gracias al apoyo del jefe de los senadores peronistas Miguel Angel Pichetto y los bloques de diputados de Sergio Massa y del justicialismo disidente que lideran Diego Bossio y Juan Manuel Urtubey.

El cambio de actitud de Griesa frente a la Argentina por la nueva posición del gobierno y la voluntad del juez de jubilarse una vez concluido este juicio hacen que el Gobierno se ilusione con la idea de que, luego del levantamiento del embargo mediante el stay, el juez emita un fallo que obligue a los que no aceptaron voluntariamente la oferta, a hacerlo y se cierre de manera absoluta el conflicto judicial.

La ley de Nueva York contempla la figura de "equidad", inexistente en el Código Civil argentino, que permite al juez obligar a fracciones en disidencia a conformarse con los términos acordados por la mayoría de los participantes en una acción colectiva (class action).

Pollack precisó que "después del pago, las restricciones interpuestas hace algunos años contra Argentina por el juez Thomas Griesa se disolverían automáticamente si el fallo indicativo del 19 de febrero es convertido en una orden final anulando estas restricciones".

Cada vez más cerca de los mercados

El objetivo del ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, una vez despejado este tema será lograr que la Argentina obtenga una tasa cercana al 6%, lo que supone un ahorro sustantivo no sólo para el Estado sino también para el sector privado, que podría así empezar a financiar nuevas inversiones que permitan a la economía volver a crecer.

Pero en el Gobierno saben que deben tener cuidado de no subir la tasa con una salida masiva a los mercados.

Analistas consultados por LPO consideraron que una emisión de 15 mil millones de dólares como la anticipada por el ministro de Hacienda es demasiado voluminosa (aproximadamente la mitad de las reservas internacionales) como para no implicar un sacrificio de unos puntos porcentuales en la tasa y sugieren hacer emisiones en tramos.

"Me parece difícil una única emisión por 15.000 millones de dólares. Es demasiado para una única vez. A los sumo de 5.000 mil millones si quieren conseguir una buena tasa", explicó el economista José Luis Espert a LPO. "La tasa de interés a la que apunta el Gobierno del 6% puede llegar a conseguirse, es factible", agregó.

El economista José Luis Espert.

De todos modos, el especialista reiteró la necesidad de mejorar la comunicación de parte del Gobierno. "Primero, aclaro, me parece muy bien seguir avanzando en la salida del default; pero me gustaría que fueran muy muy claros respecto de cuánto se va a pagar a cada uno de los acreedores."

"El ministro habló de 9.000 millones de dólares en litigio en Nueva York, donde solamente los claims de NML ascendían a 5.000, y de otros 3.000 millones fuera del juzgado de Griesa, es decir una suma de 12.000. Y ahora se hace una oferta de 6.500 y se anuncia que aceptaron 4.600 entre NML y varios más... Pero van a endeudarse por 15.000 millones de dólares para afrontar pagos por bastante menos. Creo que el Gobierno necesita precisar muy bien los números", reclamó Espert.

El economista también reclamó que se precise el monto global de financiamiento que necesita el Gobierno para cerrar su programa fiscal. "El Gobierno tiene requerimientos de financiamiento por 40.000 millones de dólares, de los cuales se comprometió a no excederse de los 10.000 millones con el Banco Central, puede obtener 2 millones más de organismos y sigue necesitando otros 28.000 millones que no están contemplados dentro de estos 15.000 millones anunciados", explicó Espert.



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  • 1
    daniel celestino
    29/02/16
    16:18
    Nos regalaron con moñito y todo!
    Responder