Kicillof cerró las exportaciones de carne cuando Giorgi y Casamiquela buscan acordar con Rusia
El Gobierno está a punto de desperdiciar una inmejorable oportunidad de meterse de lleno en el mercado ruso.

Axel Kicillof y Augusto Costa tomaron ayer una medida que le puede salir muy cara al país. El secretario de Comercio les avisó ayer a los productores de carne que cerrará por quince días las exportaciones en un intento por frenar los aumentos de precios que se registraron en los últimos días.

Más allá de las consecuencias directas en la rentabilidad de los productores y frigoríficos, la medida de Kicillof y Costa podría dinamitar la posibilidad de que Argentina aproveche el boicot de Rusia a los productos de Estados Unidos, Canadá, Europa y Australia (excepto a los vinos franceses que disfruta Vladimir Putin) para meterse de lleno en uno de los mercados más grandes del mundo.

Como explicó LPO la semana pasada, la decisión de Putin de cerrar la importación de alimentos y bebidas de las potencias mundiales, abrió una excelente oportunidad para los países productores como Argentina, Brasil, Uruguay, Chile o Paraguay. Es por eso que el Gobierno, urgido más que nunca de dólares, se apuró a enviar a Moscú a Débora Giorgi y Carlos Casamiquela a tratar de cerrar acuerdos.

"Argentina es el quinto productor mundial de alimentos y tiene capacidad para alimentar a 400 millones de personas", se envalentonó la ministra de Industria tras reunirse con funcionarios rusos a los que les aseguró que el país "está preparado" para abastecer de inmediato a ese mercado.

Pero mientras Giorgi y Casamiquela hablaban sobre las bondades de los productos argentinos, aquí Kicillof y Costa hacían lo imposible para que Rusia prefiera inclinarse por las carnes uruguayas o brasileñas, que ya superan desde hace años en número a las exportaciones argentinas.

Sucede que las autoridades rusas pretenden desde hace tiempo que el Gobierno les garantice que no cortará las exportaciones, una política que comenzó a aplicar Néstor Kirchner en 2006 y que fue llevada al límite por Guillermo Moreno. Eso fue lo que le dejó en claro Putin a Cristina en su última visita a Buenos Aires.

Las ventas internacionales de alimentos se realizan mediante contratos en el que el país proveedor debe garantizar la provisión de una determinada cantidad de toneladas. Ese número no se puede incumplir ya que pone en riesgo la provisión alimentaria del país comprador. Es por eso que los vaivenes de las políticas kirchneristas hacen cada vez más difícil que haya interesados en las carnes argentinas. Un estudio de la UCA señala que el país se perdió de ganar unos diez mil millones de dólares por las restricciones.

La suspensión de las exportaciones de carne justo cuando dos funcionarios del más alto nivel buscan cerrar acuerdos con Rusia fue la peor decisión que pudo tomar Kicillof, además de ser un verdadero papelón internacional.

Para tomar una dimensión del negocio que pierde Argentina, el año pasado Rusia le compró a Europa carne por 2.322 millones de dólares y a Estados Unidos por 365 millones.

El ministro de Economía volvió a confirmar con esta decisión que maneja todos los hilos del Gobierno y pasa por arriba a todas las áreas que no controla. En su afán por controlar todo ni siquiera contempló la dilapidación de una espectacular oportunidad de negocios para Argentina.

Es que, como reveló LPO, Kicillof tiene en la mira todas las áreas económicas del Gobierno. Además de intentar de borrar a Juan Carlos Fábrega, Axel quiere desplazar a Giorgi y Casamiquela, y ayer les dio un golpe letal. En la comitiva que viajó Moscú había dos hombres de su extrema confianza: el secretario de Relaciones Económicas de la Cancillería, Carlos Bianco; y el secretario de Coordinación Político Institucional y Emergencia Agropecuaria del ministerio de Agricultura, Javier Rodríguez, el candidato de Kicillof para manejar esa cartera.

Más allá de las rencillas de Gabinete, lo más grave de la decisión de Kicillof y en general de la política de exportaciones del Gobierno es que aportan a incrementar una imagen internacional del país como incumplidor de contratos. El caso más paradigmático es el incumplimiento del fallo por la deuda externa, pero en los mercados internacionales también está latente la ruptura de un contrato de venta de gas a Chile, que obligó al país trasandino a modificar toda su red de distribución y a apostar al gas natural licuado.

Estas políticas kirchneristas podrían costarle muy caro al país en la Organización Mundial del Comercio (OMC), donde está a punto de perder un proceso que le iniciaron 43 países por la aplicación de las Licencias No Automáticas de Importación. Según el especialista Marcelo Elizondo, si se confirma la sanción, Argentina perdería exportaciones por entre 3 mil y 5 mil millones de dólares por año.

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kicillof, giorgi y casamiquela...¿son de "UNEN" tambien ..no?
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Cómo les gusta hurgar eh !! Sepan que el cierre de exportaciones de la carne es temporario. Es para que no suba y la mesa de los argentinos esté llena. Si no fuera asi, por qué la gente ama a Kicillof y a Boudou. Ambos andan por la calle y las chicas estudiantes combativas y empleadas del Estado les piden fotos y besos. Bienvenidos al nuevo Estado gorilas. VAMOS POR TODO