
Venezuela se prepara para otro proceso electoral que divide aguas y genera fuertes tensiones. Nuevamente, el debate en el espectro opositor al gobierno de Nicolás Maduro radica en la transparencia del proceso electoral y si hay que participar o volver a la idea de aumentar la abstención y vaciar de legitimidad los resultados.
La realidad indica que el camino del abstencionismo no ha sido positivo para la oposición ni movió la aguja a la hora de sacar a Maduro del Palacio de Miraflores.
Henri Falcón es presidente del partido Avanzada Progresista de Venezuela y se postula para volver a ser gobernador de Lara, cargo que ocupó entre 2008 y 2017, en las elecciones regionales de noviembre de este año.
Falcón fue cercano al chavismo en los inicios y electo gobernador de Lara por el Partido Socialista Unido de Venezuela. Luego se alejó y fundó su propio partido por el que ganó se segundo mandato en la gobernación.
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En su rol opositor, siempre fue defensor de la vÃa electoral y fue criticado por el denominado G4 que reúne a los partidos tradicionales del paÃs por haberse presentado como candidato a presidente en las presidenciales de 2018 que no fue reconocida por la comunidad internacional y terminó con el experimento de Juan Guaidó en 2019.
En diálogo LPO, Falcon analizó la difÃcil situación que se vive en su paÃs, cuestionó la "aventura de Guaidó" y pidió la unidad opositora para recuperar gobernaciones y alcaldÃas y llegar competitivos a las elecciones presidenciales de 2024. "No puede ser que todos los espacios opositores hablan con el gobierno pero nosotros no podemos hablar entre nosotros", dijo.
Defensor del diálogo y la negociación como herramientas de la polÃtica para resolver los problemas, celebra que pueda iniciarse una nueva ronda de conversaciones en México pero aclara que la crisis "es un asunto que debemos resolver los venezolanos".
Hace tiempo que la situación en Venezuela es muy delicada. ¿Cómo se encara un proceso electoral en estas condiciones?
Estamos envueltos en una crisis muy severa, con grandes desequilibrios sociales, politicos y económicos. La interacción polÃtica en algunos casos es muy activa en buscar soluciones y en otros casos parece que se buscan complicaciones y se construyen agendas que no son fructÃferas para el paÃs.
En el marco de todo eso estamos frente una enorme oportunidad por delante de cara a las próximas elecciones regionales y locales que se realizarán en noviembre. Hay conversaciones con el gobierno de las diferentes expresiones de la oposición y , como tú sabes , la oposición en Venezuela es muy diversa y plural, no hay una oposición exclusiva. Los que piensan que la oposición la representan 3 o 4 partidos están equivocados, en la practica del paÃs es otra cosa.
Todas estas expresiones tienen diálogo con el gobierno pero lo que nadie puede entender es que todos conversemos con el gobierno y nosotros no conversemos entre nosotros. Es suicida frente al proceso electoral porque de lo que se trata es recuperar espacios perdidos, ganar gobernaciones y alcaldÃas y eso es perfectamente posible si interpretamos el momento.
De esa interpretación hay que construir una unidad real y sincera en el marco de esa misma diversidad que nos permita desarrollar la acumulación de fuerza que nos permita ir a procesos electorales futuros en mejores condiciones.
¿Cuál es la principal diferencia en la oposición?
Son subalternas. Tú puedes tener diferencias pero el propósito más importante es cambiar el gobierno, generar un cambio en el paÃs, para poder abordar reformas en materia económica y transformar la vida de la gente, con mejores condiciones sociales.
Venezuela vive una situación muy grave, primero por la incompetencia del gobierno y segundo por la aplicación de sanciones que es una polÃtica perversa y criminal de algunos gobiernos del mundo. Eso no resuelve los problemas de los venezolanos sino que los agudiza. Hay gente que muy cómodamente desde el exterior, y ahà radica una de las grandes diferencias que tenemos con ese sector que desde Washington, Colombia o España piden sanciones económicas para el paÃs que complicó el abastecimiento de combustible, gasolina, gasoil, energÃa eléctrica, agua, medicinas, comida, ademas del problemas hiperinflacionario que genera el propio gobierno con su ineptitud.
Nosotros no creemos que las sanciones generan todos los problemas de Venezuela, los genera el gobierno pero lo profundiza las sanciones. No entendemos la polÃtica de sanciones que afectan a los más vulnerables y no podemos estar de acuerdo con quienes proponen una intervención extranjera en el paÃs, eso es antipatriótico, está reñido con los valores de soberanÃa, historia y principios del paÃs.
Tampoco puedo entender a los que proponen que las Fuerzas Armadas resuelven lo que no puede resolver la polÃtica y piden golpe de estado. Todos los golpes de estado son malos, sean de izquierda o de derecha. Nadie puede estar de acuerdo con eso, la polÃtica es diferencia, debate, diálogo, negociación y acuerdo. Esa es nuestra posición, hemos abogado por una solución pacÃfica, negociada y constitucional.
¿El diálogo con el gobierno los divide?
Todas las expresiones de la oposición venezolana han tenido contacto con el gobierno, han habido negociaciones, nosotros formamos parte de la Mesa Nacional de Dialogo y logramos buena parte de este nuevo Consejo Nacional Electoral, la nueva Asamblea Nacional y condiciones para un proceso electoral.
Eso es importante para empezar a caminar en la solución de los problemas de los venezolanos, la hiperinflación y la pulverización del salario.
Los ciudadanos demandan soluciones a los partidos, no generando fantasÃas, ilusiones o más complicaciones. Esta es una realidad que debemos superar en el marco de la polÃtica, la negociación y el voto.
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¿Hay expectativas con una posible mesa de diálogo en Mexico?
Todas las mesas de negociación son positivas. Yo tuve la suerte de participar en la primera que se hizo en Caracas, luego hubo otra en Venezuela y más adelante la de Santo Domingo y Oslo. Lamentablemente, todas fracasaron.
Nosotros lo dijimos en su momento, una vez que se instalen estas mesas lo que debemos es venezuelizar el diálogo y entender que la comunidad internacional, a quien le agradecemos sus interlocuciones, debe entender que esto es un asunto que debemos resolver los venezolanos. Bienvenida la interlocución, bienvenida la cooperación pero no la intervención o la injerencia.
Esta nueva iniciativa en México la veo muy positiva y creo que la oposición extremista radical, que antes habÃa negado el diálogo y se circunscribió exclusivamente en el cese de la usurpación por la via de la intervención militar, hoy entienda que el elemento de la polÃtica es la negociación es un punto de base positivo. Quién niega el diálogo, niega la polÃtica.
¿Qué puede tener de diferente esta mesa con las otras que fracasaron?
A mà me gustarÃa una dinámica más activa para que podamos crear un diálogo más eficaz, con acuerdos parciales y no de un todo o nada. Donde pueda expresarse una diversidad polÃtica, económica y social para que no quede limitada en los partidos. La representación de los venezolanos no es de algunos partidos, somos mucho más plural y diversa y todas deben integrar esa mesa.
Pero mas allá de los partidos, si el asunto prioritario es la economÃa deberÃan estar representados los sectores productivos, empresarial-industrial, la academia, los trabajadores y la Iglesia.
¿Considera que estos tres años de liderazgo de Juan Guaidó le hizo daño a la oposición?
Yo hablarÃa del daño que se le hizo a Venezuela. Fueron casi 3 años de aventura, de una ruta sin sentido, eso es una verdad absoluta. En la polÃtica todos erramos y podemos cometer errores, lo importante es la reflexion y la ratificación a tiempo.
Ahora es momento de redefinir la estrategia, de cambiar la narrativa y ampliarnos para explorar las coincidencias por sobre las diferencias y construir la unidad para afrontar los desafÃos electorales por delante. No es lo mismo tener 4 gobernaciones que 11 de 23 o 30 alcaldÃas que ganar 140 de 300. Eso se puede con una narrativa distinta para movilizar el voto y superar la desconfianza de la población. Recuperar el voto como única herramienta que nos da la Constitución para dirimir nuestras diferencias.
Lo que se viene observando en la economÃa es una especia de dolarización. ¿Hay un giro ortodoxo en la conducción económica?
Nosotros venimos alertando desde 2018 cuando asumà la responsabilidad de encarar la candidatura presidencial que habÃa un creciente proceso de dolarización que empezaba a sentirse, incluso en la economÃa informal.
Allà dijimos que para poder abordar los cambios de la economÃa habÃa que dolarizar sin descartar la coexistencia con el bolÃvar. Esto se podÃa hacer a través de reformas constitucionales y legales necesarias para darle peso y valor al bolivar y poder establecer los compromisos tanto con divisas como con moneda local.
Hoy la realidad es lo que planteábamos en ese entonces. Ahora todo está dolarizado de hecho menos los salarios. Esto genera una brecha muy importante porque hay quienes tienen servicios en dólares y los que no, dependen de subsidios del gobierno que vienen acompañados de presiones, persecusiones, control social y selectivo del partido.
El debate sobre Venezuela genera divisiones de tipo ideológica. Parece que criticar al gobierno significa ser un "agente del imperio". ¿Se puede ser progresista o de centroizquierda y opositor a Maduro?
El gobierno de Maduro ha hecho más pobre a los pobres. Hay que analizar el comportamiento polÃtico, no sólo desde la fachada o la teorÃa sino en la práctica. Un verdadero gobierno progresista atiende a los sectores más vulnerables para lograr la igualdad, está obligado a ser eficaz. Eso dicta mucho de la realidad del gobierno.
Avanzada progresista tiene experiencia de gestión de 17 años, fui alcalde y gobernador. Logramos transformaciones importantes y generamos espacios de participación. Es posible pensar un estado moderno sin descuidar el aspecto social e igualitario.
Yo fui constituyente en 1999 y este gobierno no interpretó lo que se plasmó en el texto de la Constitución, lo que se hizo es populismo y clientelismo que no tiene nada que ver con el progresismo.
¿Queda algo de chavismo en Maduro?
El chavismo es una realidad en las calles que no podemos desconocer, ese ha sido uno de los errores extremistas de la oposición. Ese chavismo tiene grandes confusiones y decepciones. Subestimarlo es un error y hay mucho que buscar y abrirles las puertas para esa nueva Venezuela progresista que queremos. Nosotros nos abrazamos a la centroizquierda y nos alejamos de los extremos.
Cuando salió el chavismo, nosotros armamos el Frente Progresista por el Cambio y allà nos agrupamos los que venÃamos de la izquierda con un mensaje claro: ni toda la izquierda está en el gobierno y no toda la derecha está en la oposición. Nosotros somos como progresistas una oposición con posición, creemos en el desarrollo de la polÃtica pacÃfica y democrática del voto y de la negociación, no desconocemos al gobierno, es un gobierno ineficiente pero es el gobierno.
Lo demás ha sido producto de muchos factores internos y externos con intereses muy escondidos sobre lo que Venezuela realmente representa, me refiero a la Venezuela del potencial de recursos que debe convertirse en el epicentro para espacios de desarrollo estratégicos de la region y el mundo.
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Al igual que Cuba.
Si estan bloqueados, los que empobrecen al pueblo son los que bloquean y no los gobiernos de esos paises.