Energía
Una refinería que recibía gas de Bolivia quedó al borde de la quiebra y peligran más de 500 empleos
La decisión del gobierno de dejar de comprar gas al país vecino dejó sin materia prima a la empresa Refinor.

La decisión del gobierno de dejar de importar gas de Bolivia impacta de lleno en las refinerías de norte argentino que procesaban esa materia prima. Uno de los casos es Refinor, en Salta, que pasó de recibir 18 millones de metros cúbicos de gas del sur boliviano a solo 5 millones.

Sebastián Barrios, secretario general de los trabajadores del Complejo Refinor, convocó para este martes a un paro general de actividades y a una movilización en Tartagal.

La producción de los pozos de la cuenca del NOA no alcanza a los 5 millones de metros cúbicos de gas por día. Por eso, Refinor -la operadora del complejo Campo Durán- refinaba el gas que llegaba de Bolivia.

La planta tiene una capacidad de procesamiento que supera los 20 millones de metros cúbicos de gas por día para obtener los subproductos propano, butano y GLP.

Desde la empresa aseguran que Refinor no puede funcionar con la mitad del gas que ingresa. La principal preocupación es el destino de casi 600 personas que trabajan en el complejo. Unos 480 son propios de la planta y el resto pertenece a empresas de servicios de Refinor.

"El gobierno no se tiene en cuenta que la refinería de Campo Durán, donde trabajan más de 500 personas, necesita del gas de Bolivia para funcionar", aseguró Barros.

Agregó que "lo que sabemos es que hay negociaciones para comprarle a Bolivia el excedente que no procesa en la planta de Gran Chaco (una refinería ubicada en Yacuiba, en el límite con Argentina), porque con lo que producen sus pozos, ellos tienen más que satisfecha la demanda interna. A nuestro entender la Nación no tiene en cuenta lo que puede significar que Refinor no tenga materia prima para procesar".

Sustentado en el desarrollo del megayacimiento no convencional Vaca Muerta (Neuquén, Río Negro) que produce unos 70 millones de metros cúbicos por día, el Gobierno de la Nación apunta al ambicioso plan del autoabastecimiento energético.

"Estamos discutiendo esto porque en dos años ya no vamos a necesitar el gas de Bolivia, ni nada, pero entendiendo que hay un contrato a largo plazo estamos tratando de ajustarlo a algo que sea bueno para los dos países", dijo días atrás el secretario de energía de la Nación, Javier Iguacel. El funcionario de la cartera de energía estimó, además, que las importaciones del sector gasífero se achicarán en un 50% en 2019.

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Yo me pregunto: en este gobierno que no se hablan entre ellos, no hay nadie de la cancilleria que opine. A Bolivia se lo vn a empomar desde Brasil, porque dejaran de comprarle gas, entonces nosotros tenemos que seguir comprando, aunque sea para cambiar la guita. De esa manera no nos enemistamos con Bolivia y quedamos en mejor posición. Este pibe Iguacel sabe algo de politica exterior? Yo me acuerdo que Lula nunca quiso dejarle de comprar gas a Bolivia porque seria crearse un problema en el fondo de casa. Esa forma de hacer politica que son compartimentos estancos que no hablan entre ellos es muy inconveniente