Ramón Mestre
"Los radicales no buscamos cargos, queremos participar en la toma de decisiones"
"En vez de lavar la ropa públicamente creemos que se deben dar ámbitos donde discutir las cosas y acordar", advierte el intendente de Córdoba, Ramón Mestre.

Ramón Mestre es el radical que gobierna la ciudad más grande. Intendente de Córdoba capital, administra un territorio con más de un millón y medio de personas y una extensión que casi triplica a la ciudad de Buenos Aires. Decidido a pelear la gobernación el año que viene, ya entró en los previsibles forcejeos con Héctor Baldassi y Mario Negri para quedarse con la candidatura por Cambiemos, espacio que propone armarlo "a la cordobesa", para ampliar la coalición. 

Hijo de uno de los gobernadores más respetados en la historia de la provincia, simpático y campechano como la mayoría de sus coprovincianos, Mestre visitó la redacción de LPO en una semana de señales cruzadas: Todavía con la cola de la euforia por el triunfo en las elecciones de Marcos Juárez, venía de reunirse con Frigerio para analizar el impacto del traslado de los subsidios y otras medidas de ajuste que la Casa Rosada negocia con los gobernadores peronistas, en medio de otro lunes caliente con el dólar titilando en rojo en las pantallas.

¿Cómo queda perfilado Cambiemos para la gobernación de Córdoba después del triunfo de Marcos Juárez?

Tenemos una enorme oportunidad. Lo de Marcos Juárez no es un hecho aislado: decidieron acompañar el cambio de Pedro Dellarossa, que tiene un equipo muy importante del que la UCR forma parte. Construimos juntos lo que después en 2015 se plasmó en Cambiemos con Macri. Nos sentimos cofundadores. El triunfo de Marcos Juárez es muy bueno porque yo interpreto que Cambiemos no tiene dueños, es de todos aquellos que pensamos en el cambio. La provincia de Córdoba necesita un cambio porque son 20 años de gobierno del mismo sector político. La lógica de la democracia es la alternancia. Cuando no hay alternancia se da la dominación y ahí aparecen las sospechas de corrupción. La elección de 2015 fue muy pareja y Marcos Juárez nos marca un camino a transitar para que "Cambiemos a la cordobesa" sea gobierno en 2019.

¿Qué significa "Cambiemos a la cordobesa", es una manera de marcale un límite a la Casa Rosada? ¿Sería decir: "Acá vamos a definir a nuestros candidatos, no impongan a Baldassi ni a ninguna figura desde el Gobierno nacional"?

Hay mucho respeto, diálogo y trabajo en conjunto, pero la idiosincrasia de cada provincia y lugar hace que nosotros queramos construir de esta forma. Acá inclusive pensando que hay otros sectores políticos, organizaciones sociales, gremiales y ciudadanos que están dispuestos a construir el cambio que hace falta en Córdoba, donde a lo mejor no alcanza solamente con los partidos políticos que integramos Cambiemos (Frente Cívico, Coalición Cívica, PRO y UCR), sino que hay que buscar una construcción más plural. Somos nosotros, los integrantes de Cambiemos, sumado a otros que se quieran incorporar, los que tenemos que resolver las diferencias. Aspiro a que tengamos grandeza y seamos inteligentes para poder resolver las candidaturas por consenso. 

Cuando mi padre dejó la gobernación de Córdoba en 1999, había 70 mil empleados públicos. Ahora después de casi veinte años de este ciclo hay 130 mil en planta permanente y 50 mil contratados, eso es un freno de mano para muchas otras actividades que se deberían llevar adelante.

Los dirigentes tenemos que tener generosidad para entender el proceso que vive la provincia, con una baja calidad institucional, un gobierno que no dialoga y presión fiscal récord (los impuestos más caros de la Argentina). Todo eso, sumado al empleo público: Cuando mi padre dejó el gobierno en 1999 había 70 mil empleados, hoy son 130 mil en planta permanente y 50 mil contratados, lo que implica un freno de mano para muchas otras actividades que se deben llevar adelante. 

¿Hizo algo bien el gobernador Schiaretti según su visión?

Reconocemos que hay obras en la provincia, aunque mucho de eso es maquillaje porque Córdoba además de deuda económica tiene una deuda social importante, con un 33% de cordobeses en la pobreza. Estas obras son también producto de una coyuntura que Macri ha facilitado con la toma de crédito internacional. La deuda de la Provincia hoy es un 96 por ciento en dólares. El gobernador tomó 3.900 millones de dólares en este período.

¿Y cómo impacta en el repago de esa deuda la devaluación?

Es uno de los grandes temas: con la devaluación de los últimos tres meses, la deuda se incrementó en un 35%. 

¿Entonces propone definir al candidato en las primarias?

Córdoba atrasa hasta en eso: no hay un sistema de internas abiertas, no hay primarias. Pero los partidos políticos -los cuatro de base que integramos Cambiemos- podemos acordar un reglamento, presentarnos ante el juez electoral de la provincia y llevar adelante la selección de los candidatos. Yo primero apuesto al consenso, pero si no se da, entre nosotros y entre las distintas fuerzas políticas, los habitantes deben poder decidir quiénes los van a representar.

Para ampliar la coalición, ¿Ve viable en Córdoba lo que hicieron los gobernadores Cornejo o Morales, que incluso sumó sectores del peronismo?

Soy un hombre de diálogo, no sólo con dirigentes de otras extracciones políticas sino también con dirigentes históricos del peronismo de Córdoba que no se sienten representados por el peronismo de Unión por Córdoba de Schiaretti. Hay una gran oportunidad y en esto tenemos que ser inteligentes y tratar de construir algo más plural, más amplio.

Decía que el gobernador Schiaretti no dialoga. Es curioso porque se lo señala como el gobernador "dialoguista" con la Rosada.

Yo soy intendente de la ciudad más grande de la provincia. Esto no me hace más importante, sencillamente digo que gobernamos una ciudad que tiene 1 millón y medio de habitantes y además en el conurbano de Córdoba vive gente que entra y sale todos los días para trabajar en la ciudad, así que se vuelve un conglomerado de 2 millones de personas. Necesitamos dialogar por problemas puntuales, trabajar en conjunto. Hace más de un año que le pido una audiencia al gobernador y lamentablemente no la consigo. Hay una mesa que integran los intendentes de los distintos bloques y hablamos con el ministro de gobierno. Pero yo quiero dialogar con quien fue electo por la gente, el gobernador, al igual que a mí, que me eligieron.

Usted ha llegado a denunciarlo ante la justicia porque dice que no cumple con el reparto de la coparticipación a municipios...

Es un dato de la realidad. Cuando era inminente el fallo de la Corte por el reclamo de la provincia de Buenos Aires por el Fondo del Conurbano, el ministro del Interior y algunos gobernadores dijeron: tratemos de acordar. Entonces se firmó el Consenso Fiscal con las provincias, que resultó muy beneficioso para Córdoba porque le daba 30 mil millones de pesos. Y por eso nosotros reclamamos basándonos en la Constitución provincial -artículo 188- que indica que el 20% de los fondos que ingresan a la provincia debe ir a los municipios. Vimos que los fondos empezaron a ingresar, pero no eran coparticipados. Eso en mi ciudad significa 1.800 millones de pesos. Por eso hice pedidos de audiencia, reclamos administrativos... nunca tuvimos eco. Esto terminó con un reclamo del ente que nuclea a los intendentes de PRO y el foro de los de la UCR ante la Justicia. El gobierno incumple la Constitución provincial.

¿Hoy estuvo en la Rosada con el ministro Frigerio, de qué hablaron?

Estuvimos con el intendente de Santa Fe reclamando por el tema del traspaso de los recursos de los subsidios al transporte. El acuerdo que se va a firmar y los diálogos previos establecen que los subsidios se transfieran a las provincias. El gobernador ya manifestó que no va a poner ni un peso para los subsidios. Si yo tengo que trasladar eso a las tarifas de transporte, será muy costoso para los que menos tienen, que son quienes usan en su mayoría el sistema de transporte público. En la reunión le planteamos al ministro que si bien es cierto que dentro del diálogo con los gobernadores está el compromiso de que se hagan cargo de esta instancia, para nosotros es muy importante que le digan a los gobernadores -en mi caso a Schiaretti- que debe hacerse cargo de la situación porque nos pone en una situación muy compleja a los intendentes para poder mantener el transporte público a pasajeros.

Macri es un rara avis porque es un porteño que empezó a profundizar el federalismo, desde el diálogo con los gobernadores hasta la transferencia de recursos y competencias.

¿El modelo del peronismo entonces sería que los gobernadores les pidan a los intendentes que se hagan cargo del costo del subsidio al transporte?

Es que a los gobernadores les transfieren también los recursos. El Estado -por una decisión de gobierno anterior- lo subsidiaba. Pero además lo hacía con inequidad: en 2007 yo presenté un amparo por la inequidad que había con los subsidios de la Capital Federal y el área metropolitana. Nosotros pagábamos tres veces más de lo que pagaban en esos sectores. El argumento del Gobierno era que ahí está la mayoría de la población, pero nosotros también gobernamos una ciudad con mucha población. Siempre hubo diferencias. Macri es de rara avis, porque es un porteño que empezó a profundizar el federalismo. Desde el diálogo con gobernadores a la transferencia de recursos y competencias. Acá se tienen que hacer cargo las provincias. Schiaretti dice que no se va a hacer cargo y nosotros estamos dispuestos con legisladores nacionales de Cambiemos a dar la discusión en el Congreso para poder lograr equidad.

Dice que la transferencia de Nación será con recursos, pero se habla de un Presupuesto que para llegar a déficit cero requiere ajustar en 100 mil millones los fondos a las provincias.

Hay que echar un manto de luz a lo que viene pasando en la Argentina: a los gobernadores ya les han transferido una gran parte de recursos con el Consenso Fiscal. 

¿Y qué opina del reclamo por la eliminación del Fondo Sojero?

Algunos reclaman el Fondo Sojero creyendo que antes lo cobrábamos. Pero es el gobierno de la provincia el que no lo coparticipa. La provincia obtuvo los recursos por otra vía, bajo otras formas -por ejemplo, lo que le cubre Anses al déficit de la caja de jubilaciones- y eso no se trasluce en lo que le transfiere luego a los intendentes. El gobernador Schiaretti planteó un acuerdo fiscal hace un mes con los intendentes, hay una mayoría de intendentes que lo firmó, pero eso tiene que ver también con la necesidad que tienen de hacer obras. Nosotros no lo firmamos porque nuestros asesores técnicos -económicos y jurídicos- nos dijeron que no lo hagamos porque tenemos un reclamo en el Tribunal Superior para que nos coparticipen los recursos. No puedo firmar eso porque nos hacían renunciar a reclamos pasados, presentes y futuros. 

¿Qué pasó que el radicalismo que no pudo integrar el gabinete? ¿Porqué la fallida negociación del fin de semana?

No conozco en profundidad las negociaciones porque no estoy sentado en la mesa nacional, pero lo que me dijeron los que participaron, es que no es como lo cuentan: el radicalismo acompañó el proceso de lo que significa poder llevar adelante los cambios que la Argentina necesita en un momento de mucha complejidad. A lo que ya había sucedido, se le agrega hoy la devaluación de Brasil. Se van sumando elementos a donde no sólo hay errores propios sino también factores externos que perjudican la economía. Por eso yo decía, los errores y aciertos de nuestro gobierno son datos claros, pero hay que seguir trabajando para profundizar el cambio. Está claro que esta iba a ser una gestión de transición, porque de dónde venimos, para poder llegar a buen puerto se necesita tomar decisiones difíciles. Pero las medidas tienen que tener un alto contenido social donde el ser humano -lo digo desde lo filosófico por mi doctrina como radical- tiene que estar en el centro.

El radicalismo no sólo podría aportar volumen político al gobierno nacional. También tiene técnicos con sobrada experiencia. Gobernamos once capitales provinciales y tenemos 500 intendentes, además de los gobernadores. No es sólo muñeca política, sino también desde las ideas.

¿Qué opinan de esta idea de algunos radicales de enfrentar a Macri en las primarias con algún candidato propio como podría ser Martín Lousteau?

Es muy apresurado hablar de candidaturas. Estamos en un momento complejo. Es tiempo de mucho trabajo y tener prudencia. Hay que esperar los calendarios electorales que las provincias, por los trascendidos, van a adelantar. Para el nacional falta un año y unos meses. Hay que trabajar para acompañar las decisiones del Ejecutivo para corregir el rumbo y desde ahí se darán los reacomodamientos necesarios.

Hay una lectura en su partido que al Gobierno le falta un poco de volumen político y que eso se lo podría dar una mayor inserción del radicalismo poniendo ministros en el gabinete o incluso un vicepresidente.

No lo veo sólo desde lo político. El radicalismo tiene técnicos con sobrada experiencia. No nos olvidemos que nosotros gobernamos una ciudad que es la más grande del interior, con más población que La Matanza. Gobernamos 11 capitales provinciales, tenemos 500 intendentes a lo largo y ancho del país con equipos y experiencia sobre distintas temáticas, con gente que participó en los distintos gobiernos -tanto provinciales como nacionales- y también los que gobiernan ahora en distintas provincias. No es solamente la muñeca de la política sino el acompañamiento con las ideas, el aporte en este sentido. Lo que nosotros buscamos desde el radicalismo no es más espacio de cargos, sino en la toma de decisiones. Sentirnos parte de una coalición de la que ayudamos desde adentro. Cuando se hizo el último congreso del radicalismo a nivel nacional antes de la convocatoria a la convención nacional, plantee que no había "Plan B". Tenemos que fortalecer nuestra identidad partidaria pero fundamentalmente Cambiemos. Lejos de pensar en una instancia distinta, estamos trabajando para eso. 

Hay cosas para corregir, no coincidimos en el 100 por ciento de las decisiones del Gobierno, pero en vez de lavar la ropa públicamente creemos que se deben dar ámbitos donde discutir las cosas, acordarlas y participar. El radicalismo cuenta con mucha gente que está en condiciones de aportar y pedir mesas para profundizar este tipo de acciones.

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Los radicales son una ínfima minoría y pretenden condicionar como si todavía fuesen la fuerza que fueron
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Hijo de quien fuera un muy buen intendente, y el que sacó a la Provincia de la postración en que la dejó el ex gobernador Angeloz. Por eso este Mestre, Mestrito para los cordobeses, usa el nombre y la fama que heredó de su padre. Y nada más. Su gestión municipal como intendente es deplorable. Cualquiera que visite Córdoba puede corroborarlo. Su estrategia para quedarse con los votos en las próximas elecciones reside en confrontar con el actual gobernador. No le queda otra cosa. Córdoba crece gracias a la gobernaciòn y no gracias a la intendencia. Todo indica que Mestrito se va hundiendo de la mano de Cambiemos.
11
EN TODA LA HISTORIA DEL RADICALISMO NUNCA TOMARON UNA DECISION DE NADA, VEGETALES
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Gracias a Dios no piden cargos. Ineficientes como ninguno
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El geriatrico UCR cuyos dirigentes tienen 100 años en el curro y la estafa del páís y los argentinso le falto decir al pichón del gordo ladrón de mestre.
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Ya los dejaron y todo. Despiertense que son el furgon de cola de un fracaso. O sea los mas globoludos de todos.
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"La lógica de la democracia es la alternancia. Cuando no hay alternancia se da la dominación y ahí aparecen las sospechas de corrupción. "

Alguien avisele a este ñato que sus jefes del PRO van 11 años en la ciudad (los cuales seguramente van a ser 16)...ah sí, pero el peronismo es el único despótico ñiñiñaña

En fin, un farabute dominado tan o más ladrón y repulsivo que el padre...el único Mestre bueno es el Mestre muerto
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Uds.para cambiemos ocupan un lugar muy importante en los baños y de papel higiénico.
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sin dudas el peor intendente de la historia ciudad dela ciudad de Córdoba, dos mandatos para el olvido un verdadero inoperante verguenza para nuestro centenario partido radical
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O sea q pasados 3 años no participan de la toma de decisiones y casi no les han dado cargos. Los radicales hacen todo lo posible para desaparecer?