Santa Fe
El socialismo le disputa el territorio santafesino a la UCR y estalló la bronca
"Nos están empujando a Cambiemos", amenazan en el radicalismo.

El Partido Socialista atraviesa una crisis interna sin precedentes y con probabilidades ciertas de perder la Municipalidad de Rosario y el gobierno de Santa Fe en las próximas elecciones. Es por ello que dirigentes y militantes del partido se orientaron a fortalecer referentes locales en distintas localidades.

La estrategia está orientada a consolidar un poder territorial que pueda ganar intendencias y comunas y colar la mayor cantidad de candidatos en los concejos deliberantes y en la legislatura para amortiguar el golpe en caso de perder Rosario y/o la provincia.

Sin embargo, la expansión territorial que ensaya el socialismo choca con la UCR donde en muchas de las localidades son oficialismo e integran el Frente Progresista pero tienen que lidiar con sus socios:

"En las generales del 2015 revertimos el resultado de las PASO donde había ganado Miguel del Sel en una elección histórica que le permitió a Miguel Lifschitz ser gobernador" sostuvo a LPO el radical Mario Miño, intendente de San Javier, recordando el ajustado triunfo del Frente por apenas 1.400 votos.

Miño tiene una confrontación abierta con los socialistas que escaló a tal nivel que en las elecciones anteriores presentaron listas separadas: "No hay posibilidad de recomponer nada porque he recibido hasta ataques personales, nos están empujando hacia Cambiemos" advirtió el intendente.

Lo que ocurre en la localidad del norte provincial es una postal que se repite en muchos distritos donde la convivencia entre socialistas y radicales es cada vez más difícil: "Está en el ADN del socialismo esta forma de hacer política" disparó en conversación con La Política Online, Hugo Rasetto, senador del departamento Iriondo.

"Nunca se llegó a metabolizar cómo se construye el Frente y nos tratamos de ganar espacios entre hermanos" agregó el senador radical. En rigor, un reclamo histórico de la UCR fue la institucionalización del armado progresista, una demanda que lleva más de 25 años en Rosario y más de una década a nivel provincial.

A pesar de las reiteradas promesas, la institucionalización nunca se concretó y la lógica que le dio origen al frente se repitió por años: el socialismo tenía los candidatos mientras que el radicalismo aportaba el desarrollo territorial.

Ahora, con la reforma constitucional que habilitaría a Lifschitz a un segundo mandato cada vez más lejos y sin un candidato socialista natural mientras los sectores de la UCR que abonaron al Frente Progresista coquetean cada vez más con Cambiemos, pareciera que la luz del armado que gobernó Rosario y Santa Fe comienza a apagarse:

"La única luz que podría revitalizar el Frente es la reelección de Lifschitz pero es una realidad cada vez más incierta" concluyó Rasetto. Es que en el radicalismo afirman que la reforma constitucional no solo dejó de estar presente en la agenda pública sino también en la política.

Quien leyó el descontento y la bronca de los mandatarios radicales fue José Corral quien a fin de enero organizó una reunión del Foro de intendentes y jefes comunales del partido con la excusa de discutir la manera en que se iban a materializar los fondos a los municipios a partir de la reforma fiscal.

La asistencia fue casi perfecta, muchos de ellos comprometidos con el Frente Progresista, aprovecharon la oportunidad para hacer catarsis y quejarse de las pujas internas con los socialistas. Corral escuchó atentamente.

De cara a este escenario, jóvenes dirigentes socialistas, a los que bautizaron como "La Camporita de Lifschitz", redoblaron la confrontación territorial: "si el radicalismo se quiere ir a Cambiemos, que se vayan, no nos vamos a quedar de brazos cruzados" afirmó un funcionario de segunda línea del gobierno provincial a este portal.

La crisis en Maciel anticipa el juego del PDP

Una situación inédita se está viviendo en la localidad de Maciel, que integra el corredor agroindustrial del Gran Rosario, a partir de la crisis que se generó en la comisión comunal que lidera el Frente Progresista.

Su tesorero, Néstor Severo, con fuertes diferencias con el presidente comunal, Pedro Tobozo, amenazó renunciar pero un acuerdo entre el Partido Demócrata Progresista y Cambiemos convenció a Severo para que se quede en el puesto y ahora, Tobozo que quedó en minoría, podría ser relevado de la presidencia.

Esta situación llevó a Tobozo a denunciar un "intento de golpe institucional" y a la intervención del gobierno provincial que en la semana próxima atenderá a las partes para tratar de llegar a un acuerdo.

Además, el caso Maciel avivó sospechas de la existencia de un pacto entre Cambiemos y el PDP que atraviesa una situación similar al radicalismo. Mientras el partido a nivel nacional está alineado con el gobierno nacional, los referentes locales de la Democracia Progresista aún se enrolan en al Frente Progresista.

Sin embargo, fuentes del socialismo confiaron a LPO que detrás de la maniobra en la comuna está el diputado provincial, Gabriel Real, y presienten que el legislador tiene negociaciones avanzadas con la cúpula de Cambiemos para pegar el salto en las próximas elecciones.

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Real alias el comemoco! hay sumas que restan
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¡Pobre provincia de Santa Fe con esta politiquería barata y ultraineficiente!