recesión
Advierten que la presión fiscal récord desalienta las inversiones
El crecimiento del déficit fiscal y la presión tributaria récord en el centro de las razones que desincentivan a producir.

Los especialistas interpretan que con un enorme déficit fiscal y presión tributaria récord, la falta de medidas concretas para corregir el déficit y la tradición política de cubrir déficit aumentando y creando impuestos, hace que los inversores desconfían de que la presión tributaria vaya a descomprimirse en el corto plazo.

Por ejemplo, el proyecto de modificación a ley del impuesto a las Ganancias de cuarta categoría obtuvo ayer dictamen con la inclusión de la creación de un graven a los juegos de azar y una fuertísima suba al Monotributo.

Según el dictamen que los diputados del bloque oficialista intentarán aprobar la semana próxima en el recinto, los topes por categoría -que llevan tres años sin actualizarse- tendrían correcciones de hasta el 50%, muy por debajo de la inflación, pero con aumentos por categoría que van de 75% al 340%. A esto se refieren los economistas cuando hablan del desincentivo a la producción.

Un informe de la Fundación Meditarránea que estudia las razones por las cuales la inversión nunca despegó como confiaba el equipo económico de Macri pone al desequilibrio fiscal en el primer lugar.

“Argentina es hoy una economía en transición, en la que el futuro no alcanzó a consolidarse, pero sigue pesando el lastre de la herencia, que se resume en la elevadísima presión tributaria y en las múltiples ineficiencias del funcionamiento cotidiano”, se lee en el análisis de Jorge Vasconcelos.

Entre otro de los argumentos, figuran la deuda pública, la inserción de la economía Argentina en el exterior y la capacidad ociosa de la industria que aun no cuenta con márgenes de capital para crecer sin necesidad de recurrir a inversiones para ampliar la capacidad instalada.

'La demora en la llegada de las inversiones obedece que no se ve que estemos frente a un plan económico con gran consistencia', respondió el economista José Luis Espert a LPO.

“Creo que la demora en la llegada de las inversiones obedece que no se ve que estemos frente a un plan económico con gran consistencia”, respondió el economista José Luis Espert a la consulta de LPO.

“La economía argentina de los últimos setenta años siempre requirió cíclicamente de un ajuste de tipo real de cambio y fiscal para volver al crecimiento. Y en este caso dada la presión impositiva salvaje que tenemos, tiene que pasar por una fuerte baja del gasto público. Si se hubieran congelado nominalmente los gastos corrientes y si se hubiesen reducido los subsidios, estaríamos frente a una reducción nominal del déficit fiscal y, creo yo, con inversiones llegando”, agregó el economista.

“Sin embargo en el plano fiscal y en el plano cambiario se observan inconsistencias y en el único plano en el que el Gobierno ha tenido resultados parciales es en el monetario donde se logró una reducción de la inflación. En los otros dos, se observan importantes inconsistencias que, no solo no han provocado inversiones, sino que han profundizado el receso”, evaluó Espert.

“No, no creo que las inversiones hayan dejado de venir por la presión fiscal que tenemos. Creo que la presión tributaria explica más bien una cuestión de fondo, de largo plazo, y soy el primero en decir que hay que tiene que dejar de ser salvaje para tener una economía sana. Pero si vamos a la coyuntura, al cortísimo plazo, creo que aun con una altísima presión tributaria, si el Gobierno hubiera logrado una caída nominal del déficit habría llegado la inversión”, concluyó el economista.

Advierten que la presión fiscal récord desalienta las inversiones

Según un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en 2010 alcanzó la presión fiscal del promedio de la OCDE, es decir que el Estado percibía el mismo porcentaje que del PBI que el grueso de los países de la organización. En 2012, de acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) Argentina lideraba la región con una presión fiscal equivalente del 40,9% de los ingresos del promedio de los contribuyentes.

La diferencia en porcentajes entre lo que recibe el Estado (presión fiscal) y lo que debe pagar el contribuyente (presión fiscal equivalente) es lo que se pierde por evasión. En el uno de sus últimos trabajos, el profesor Carlos Rodríguez de la UCEMA, estimó que la presión fiscal equivalente en 2016 ascendía al 76%.

“Si a uno le sacan el 76% de lo que produce, el incentivo para evadir es inmenso. Y eso es lo que han hecho generaciones de argentinos. Algunos protegiendo sus magros ahorros, obtenidos legalmente como dólares en el colchón, convirtiéndose en evasores del impuesto a los Bienes Personales. Otros directamente evadiendo impuestos sobre su actividad, como aportes, o IVA”, explicó Rodríguez en el informe en el que explica que la presión tributaria hace para la inversión productiva que Argentina sea “fiscalmente inviable”.

Temas de la nota:
Publicar un comentario
Para enviar su comentario debe confirmar que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones de LPO
Comentarios
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento de terminos y condiciones será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.