En un momento donde la industria audiovisual global busca nuevos destinos competitivos, México tiene una oportunidad clara: convertirse en un hub de producción internacional, con impacto directo en empleo, inversión y desarrollo económico.
La consolidación de los nuevos estÃmulos fiscales al cine y al sector audiovisual, con un crédito de hasta el 30% del ISR sobre el gasto en territorio nacional y un requisito de 70% de proveedurÃa mexicana, no solo incentiva la inversión, sino que fortalece la cadena productiva interna.
Se trata de una industria con alto efecto multiplicador: cada producción puede involucrar cientos de trabajadores y activar cadenas en transporte, turismo, hospedaje, alimentación, servicios técnicos y comercio local, ampliando significativamente su impacto económico en distintas regiones del paÃs. En México, el sector audiovisual genera decenas de miles de empleos directos e indirectos y forma parte de uno de los mercados más dinámicos de América Latina.
De acuerdo con estimaciones del sector, la industria audiovisual en México involucra miles de empleos por producción y genera un impacto transversal en sectores como transporte, turismo, servicios técnicos y logÃstica, lo que la convierte en una de las industrias con mayor efecto multiplicador en la economÃa.
En este contexto, el diputado federal y lÃder sindical, Pedro Haces Barba, señaló que el verdadero potencial de estos incentivos dependerá de su impacto en el mercado laboral: "Hoy México tiene condiciones para atraer más producción audiovisual, pero el reto no es solo la inversión, es que ese crecimiento se traduzca en empleo formal, bien remunerado y con capacitación para las y los trabajadores".
La validación de las reglas operativas del esquema brinda certidumbre a productores nacionales e internacionales, en un entorno donde plataformas globales buscan eficiencias en costos y talento especializado.
Desde la visión sindical, este escenario abre una oportunidad estratégica para ordenar y profesionalizar el empleo en la industria creativa, donde aún existen esquemas informales.
"Si logramos vincular estos incentivos con condiciones laborales claras, México no solo puede competir con otros paÃses, puede consolidarse como un destino confiable para invertir y generar oportunidades".
Experiencias internacionales han demostrado que los incentivos fiscales bien estructurados pueden detonar ecosistemas completos de producción, posicionando a paÃses como centros de atracción para la industria global.
Con reglas más claras y un enfoque en proveedurÃa nacional, México tiene la posibilidad de avanzar en esa dirección, convirtiendo al sector audiovisual en un motor de productividad, empleo y desarrollo económico.
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