Este jueves el fiscal general Alejandro Gertz Manero debería presentarse en Jalisco para impulsar la pesquisa sobre los hallazgos macabros del rancho de Teuchitlán. Sin embargo, en la Fiscalía aseguran que el viaje estaría en duda y que finalmente sería enviado uno de los colaboradores de Gertz quien evitaría exponerse a los reclamos de los colectivos de búsqueda de desaparecidos.
El tema del narcocampamento se está convirtiendo en un dolor de cabeza para el Gobierno, especialmente por la continuidad de funcionarios de Andrés Manuel López Obrador en la gestión actual y que tendrían cuotas de responsabilidad en una pesquisa que nunca comenzó. Claudia Sheinbaum ya habría recibido un listado detallado con todos los actores, tanto funcionarios como integrantes de las fuerzas de seguridad.
La presidenta tiene muy presente los efectos del caso Ayotzinapa, días atrás estuvo con familiares de los desaparecidos, y por eso en Teuchitlán busca aplicar una formula inversa a lo sucedido en Guerrero en 2014: así como el gobierno de Enrique Peña Nieto intentó encapsular el caso como un asunto local, ahora Sheinbaum va en sentido inverso y quiere que Gertz asuma la iniciativa de la investigación y, sobretodo, que haya resultados.
El giro tiene efectos adicionales que pueden ser ventajosos, el principal, alejar el foco del desastre de Sinaloa, donde gobierna Morena, para trasladarlo a Jalisco, donde gobierna MC. De ese modo, el eje pasa del Cártel de Sinaloa al Cártel de Jalisco, grupo criminal que se expandió durante el último gobierno del PRI y que, además, atentó contra Omar García Harfuch, la figura más rutilante del gabinete actual.
Pero también aparecen riesgos: una investigación que exponga a militares y policías no hará más que alimentar la retórica de Washington de que el estado mexicano está controlado por el crimen organizado.
En medio de estas tribulaciones la figura de Gertz, que no está cómodo con este caso y de ahí sus dudas de apersonarse en Jalisco. En realidad no se trataría tanto de lo sucedido en el rancho: al fiscal no termina de convencerle el fin de la política de "abrazos no balazos" y de ahí sus quejas, días atrás, muy por lo bajo, de las deportaciones masivas de narcos a Estados Unidos. De repente, las garantías y el debido proceso lo son todo.
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.