El Gobierno se encuentra en alerta de cara a la noche de este domingo: tras la muerte de Nemesio Oceguera Cervantes, jefe del Cártel de Jalisco Nueva Generación, se ha elevado la vigilancia en la CDMX, Monterrey y Guadalajara por temor a una potencial represalia de célula del crimen organizado.
El gabinete de seguridad ha intercambiado mensajes a lo largo de todo el dÃa y, según dijeron a LPO, ya se han desplegado agentes del Centro Nacional de Inteligencia en posiciones estratégicas de las grandes ciudades: aeropuertos, metros, terminales de autobús, carreteras y autopistas.
De este modo, el equipo de seguridad busca contener cualquier maniobra del crimen organizado orientada a desatar el pánico en la población civil.
Los ataques del narcotráfico a las sucursales del Banco del Bienestar elevaron la vigilancia ante un eventual escenario de actos de narcoterrorismo.
También impacto el ataque con artillerÃa a una base de la Guardia Nacional en Jalisco que quedó prácticamente destruida.
En el Gobierno domina la tesis de que los actos de guerra de este domingo son una demostración de fuerza de las diferentes franquicias del Cártel de Jalisco, un prólogo de la competencia que viene para tomar el control de una operación multimillonaria.
Todo sucede lejos del primer plano porque la estrategia del oficialismo, se conoce, es preservar la imagen de normalidad, tal como se desprende de los mensajes de Claudia Sheinbaum a lo largo del domingo.
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.